Buena Onda

“Los nicas apoyamos a Haití”, la saga continúa

Los líderes del grupo compartieron en “Buena Onda” la historia de cómo surgió esta red de solidaridad que casi les cuesta el trabajo a algunos, el semestre a otros y en general, la acusación de ser “matamamas”, pero que al final se convirtió en el despertar de los jóvenes nicas frente al caos. Éste no es el recuento de los hechos de una red de farándula con sed de protagonismo, sino la historia de cómo los jóvenes con voluntad y conciencia se organizan en Nicaragua en pro de una causa, en esa ocasión fue Haití, mañana, ¿cuál será?

Cuando el terremoto de siete grados en la escala de Ritcher sacudió el primer país más pobre de America Latina, Haití, también sacudió los corazones de miles de personas.
Los jóvenes en Nicaragua no fueron la excepción, y Luis Caldera, estudiante de la UAM, fue uno de los primeros en mostrar esa inquietud, misma que expresó a través de la red social “Facebook”, creando un grupo denominado “Los nicas apoyamos a Haití”.
Bastaron pocos minutos para que otros nicas con gran sentido de identidad pinolera y al tanto de la tragedia, se dijeran a sí mismos: “Sí, los nicas apoyamos a Haití” y para que todos lo supieran on line, guiaron el puntero hacia el grupo y “clic”, ¡ya estaban confirmados! y en menos de un día Caldera tenía centenares de personas en su red y seguro vos fuiste uno de ellos.
Pero del dicho al hecho hay ¡muuuuuucho trechooo!, abismo que quedó en evidencia al convocar a la primera reunión para planear de qué manera apoyarían a Haití. De ese centenar de “intrépidos solidarios” sólo asistieron cinco decenas, o sea, cincuenta personas.
Con ellos iniciaron el plan de contingencia y se organizaron los grupos de acción de acuerdo a capacidades y contactos. Los jóvenes con vocación de líderes propusieron sus ideas y se pusieron a la cabeza de la red, entre ellos se encuentran Olama Hurtado, Camilo Fanjul, Selim Guadamuz, Gonzalo Viales, Marlen Méndez y Luis Caldera. Conversamos con ellos para efecto de este reportaje, ya que son la máquina del tiempo que hoy nos traslada a los hechos y nos narran los apuros que pasaron, las anécdotas divertidas y cómo surgían las ideas.

En acción
Como un “tip” les cuento que a Caldera se le prendió el bombillo mientras recibía clases en la UAM --¿estaría poniendo atención?--, seguro la tragedia lo tenía desconcentrado, así que aquí si aplica la magnífica frase de Maquiavelo “El fin justifica los medios”, y así de esa inquietud nace el grupo “Los nicas apoyamos a Haití”.
Los chicos se organizaron en grupos de Patrocinio, Relaciones Públicas, Secretaría, Publicidad y Evento, e iniciaron a mover contactos, visitar medios de comunicación, buscar a los artistas, conseguir la logística, todo en pro de dar respuesta inminente ante la tragedia.
La primera actividad la realizaron en la discoteca juvenil “Brother” y allí empezaron a sobrar manos y a contar más miembros que sin conocerlos extendían su ayuda. Muy emocionados los muchachos admiten que la empresa privada, organismos e instituciones como la Cruz Roja, les abrieron las puertas y les brindaron el respaldo que para ellos fue como el motor para continuar en la marcha.
En esta etapa destacan como madrina del grupo a Cristina Hoernick, dueña de la Ruta Maya, donde se organizó el segundo evento. Ella se encargó de todo el montaje, la logística y el contacto con las bandas. Los chicos confiesan que ese día solo hicieron acto de presencia. Esa noche en la Ruta Maya llegó una niña con una alcancía con forma de chanchito como muestra de su solidaridad. Esa alcancía fue el símbolo de toda la campaña.

El hablatón
El evento cumbre fue el “Hablatón” para el cual dedicaron mucho esfuerzo y sacrificio. Luis Caldera, por ejemplo, tuvo que votar una clase para integrarse en cuerpo y alma a la organización del mismo. A Camilo y a Gonzalo casi le cuesta el trabajo y ni hablar del costo económico, ya que invirtieron en gasolina, teléfono y “tiempo”, algo que para muchos cuesta caro.
El peor momento que narran de ese evento fue la cancelación de la tarima una noche previa al Hablatón. Los chicos lo recuerdan en esta entrevista, mientras hablan todos a la vez -solo logré comprender que pasaron un gran susto-. Al final uno toma la palabra y resume que fue un momento estresante.
Buscando soluciones encontraron ángeles que les devolvieron el alma al cuerpo “Imaginate un hablatón sin tarima”, recalca Olama. Pero lo sustos fueron superados por los gestos de buena voluntad de parte de desconocidos que confiaron en su intención --aquí inician a enumerar muchos nombre de artistas, bandas, modelos, medios de comunicación, presentadores, etc, uffff, que apenas alcancé a anotar--, así que les dejo claro que el papel no me da para mencionarlos y los tranquilizo asegurándoles que dejaría claro su intención de agradecerles a todo. Así que ya saben todos… ¡los chicos les están agradecidos!
Para lo que aun hay espacio es para contarles que cuando a Olama le pusieron una tarima a la orden, se encontraba en el Mall de Metrocentro y al recibir la noticia empezó a pegar brincos acompañados de gritos… --ups, trágala tierra y escúpela en Marte-- todos en el Mall la observaron como loquita, al menos así lo apreciaron sus compañeros.

Ingenios de ingenios
En su afán de proponer alternativas para recaudar fondos surgieron ideas de ideas: algunos chicos se pintaron en el pecho mensaje de solidaridad o llamado a apoyar Haití, también hubo rifas de besos y dicen que una presentadora de TV, Bertha Valle, rifó un beso en cien dólares. ¡Impresionante!
El último evento realizado en pro de la causa fue el “Fashion rock show”, también considerado un éxito de taquilla, unión de esfuerzos y apoyo logístico. Admiten que recibieron muchas críticas y fueron acusados de “mata mama” y “candil de la calle, oscuridad de la casa” aludiendo al hecho de estar recaudando fondos para un país que no es el propio, cuando en Nicaragua hay tanta pobreza. Eso no los desmotivó, creyeron que la pobreza económica no justifica la pobreza espiritual.
Al final de toda la jornada, la red de amigos que se sumaron a la causa de “Los nicas apoyamos a Haití”, expresó que la mejor de todas las experiencias fue haberse presentado ante un grupo de perfectos desconocidos que hoy son grandes amigos. “Formamos un ‘veccionario’ de la convivencia”, gritó el ‘bomberito’ Selim Guadamuz, uno de los chicos en la mesa –no entendí el significado del término, pero complementaron con la palabra unión, así que asumo que deben ver las fotos en Facebook, para entender a qué se refieren-.
Ahora la lucha no termina aquí, entre los planes de la red que logró convocar a 11 mil 170 miembros, está fortalecer el equipo y unir esfuerzos en pro del desarrollo de Nicaragua. “Los nicas apoyamos a Haití” fue su primera experiencia de la que concluyeron que en Nicaragua hay calidad de fuerza humana, sólo basta motivarla y sobrarán gestos de solidaridad.

FOTOS: Cortesía del Grupo Los Nicas Apoyamos a Haití/END