Buena Onda

Ideas frescas para un mundo mejor


Javier Poveda

Muchos chavalos nos vivimos quejando de la situación del país, no sólo económica y política, sino también social. Lamentamos el poco espacio que tenemos en las decisiones que nos involucran y las ideas que tenemos no se toman en cuenta.
Conversamos con algunos chavalos que de alguna manera, por estar en el ámbito público, tienen la oportunidad de hablar en nombre de otros jóvenes que se preocupan por la situación actual y cómo la mejorarían.

Economía y política
Carlos López, de Carazo, dice que si tuviera la oportunidad decretaría por la no reelección “porque de esa manera se promueve la Democracia. Además que se le da oportunidad a otro candidato de traer ideas novedosas y frescas. Igualmente se evita conflictos porque no se trabajaría por beneficio propio y daría al país estabilidad”, expresó y además agregó que si tuviera la oportunidad de aprobar una ley “sería una que beneficie a los ancianos, ya que muchos no han cotizado INSS y luego quedan en el aire”.
López también considera que una manera de ayudar a nuestra economía es consumiendo los productos nacionales. “Nosotros podemos contribuir desde el núcleo familiar al momento de hacer las compras. Podemos ayudar al productor nacional si le compramos lo que vende y así nos estamos ahorrando el costo de un producto importado”.
Mauricio Dixón, de Bluefields, dice que una ley que haría respetar es la que establece la autonomía de la Costa Atlántica. “La ley existe, pero no se cumple. Nosotros queremos tomar nuestras propias decisiones y elegir a nuestros propios representantes”.
Por su parte Isaías Blandón, de Matagalpa, comentó que en Nicaragua existen buenas leyes, el pecado es no aplicarlas ni cumplirlas. “Hay leyes que nos benefician, que nos dan seguridad como seres humanos, lo malo es que en nuestro país se hace lo que se quiere pasando por encima de las leyes”, comenta y concuerda con López al decir que el potencial de nuestro país es la agricultura y que una manera de apoyar la economía es consumiendo lo que se produce en el campo.
Problemas juveniles
Roberto López, de León, establece que la situación del país afecta directamente a la juventud, quienes cada vez tienen menos oportunidades de educación y trabajo, además de estaciones de inserción social que son factores que los lleva a caer en otro círculo vicioso: las relaciones sexuales sin responsabilidad.
Según él, la falta de educación sexual está haciendo que los chavalos tengan sexo a tan temprana edad lo que también es un problema social porque “son jóvenes y no están preparados académicamente, sin empleo, incrementa la familia. Es muy difícil controlar que un joven use condón. Lamentablemente muchos reaccionamos ante la importancia de cuidarnos hasta que nos pasa algo, pero creo que con más campañas y educación podríamos avanzar”, aconseja.
Ángel Acevedo, de Chontales, también opina así. “No estaría mal que el Ministerio de Educación aprobara clases de educación sexual en los colegios públicos y privados. De esa forma los chavalos ya tendrían un conocimiento sobre las enfermedades que pueden contraer si no se protegen”.
“Los jóvenes ahora no hablan con sus padres y eso también es un factor negativo, los padres deberían ser más abiertos con los hijos y hablar de todo con ellos. Hoy vivimos en un mundo distinto al de hace 20 años y ellos- los padres- deberían saber que los jóvenes tienen curiosidad, muchas preguntas y cosas que descubrir, pero no se atreven a decir nada por temor”, señala.
“Es muy difícil que un padre no se moleste si una hija le pregunte cosas sobre la sexualidad, probablemente se alarme y creo que ellos – los padres- deberían ser los primeros de informarle a sus hijos sobre las formas de prevención de enfermedades o embarazo, pero en nuestra cultura, son pocos padres los que hacen eso”, opina Mauricio Dixon, de Bluefields.
Él dice que no hay una edad establecida para tener relaciones sexuales, pero sí indicadores. “Cuando ambos ya tengan una carrera profesional, un empleo estable y sea un hijo planeado”, de lo contrario se caería a otro fenómeno, que es la violencia intrafamiliar. “Eso me parece algo pésimo. Dentro de una familia con violencia no habrá felicidad hasta que no se denuncie”, opina Jessel Marcia, de Granada.

Créditos: fotos: oscar cantarero/end - maquillaje: suhey guadamuz