Buena Onda

La graduación de la “U”

Preparate para el evento más importante de tu vida (antes del casorio, por supuesto)

Hace 4 ó 5 años (si terminaste en tiempo y forma la “U” y no fuiste nada más a calentar bancas) viviste el bacanal de la promoción del “cole”, un evento inolvidable en el que celebrabas uno de los primeros logros en tu vida. Ahora, años más tardecito, estás cerca de cumplir una meta más y de vivir un bacanal completamente diferente…
Lo bueno
Lo bueno se resume en que el acto esta vez sí será por algo que vale la pena, pues el título de “Lic.”, “Arq.”, “Dr.” o “Ing.” vale mucho más que el de “Bachiller”. (De hecho en nuestro país ese término tiene una connotación despectiva…).
Lo feo
Para empezar, olvidate de que será un bacanal sólo entre tus amigos, nada que ver… Si aquella fiesta era sólo de las dos o tres secciones de V año que había en tu “cole” y que juntos apenas llegaban a cien pelados, en esta van a estar juntos y revueltos estudiantes de muchas carreras, a quienes no conocés ni de cara, por lo tanto la cantidad de gente como mínimo se va a triplicar y vas a pasar sentadote mucho más tiempo que aquella vez. Por eso te recomendamos no olvidar tu “cel” y pasar chateando para aguantar el aburrimiento.
¡A chajinearse!
Como se trata de un día súper especial, es lógico que por debajo de esa gigante toga tenés que andar lo más “in” o lo más elegantemente posible, lo cual significa ropa nueva, zapatos nuevos, pelo de salón, etc. Aunque, cuidado, no vayás a exagerar, olvidate de competir con Paris y Lindsay, un momento, ¿acaso ésas fueron al colegio? Bueno, como sea… recordá que lo que vas a recordar (valga la “rebuznancia”) para toda la vida es el momento que compartiste con tus amigos, ¡no quién andaba mejor vestido!
Breve guía para el mero día del acto
-Tratá de llegar temprano, si no te vas a ver como perro en procesión y a la hora del desfile puede que no coincidás con tu papá y te toque uno ajeno.
-Procurá aplaudirle a todo el mundo para que cuando llegue tu momento los demás te aplaudan también, así el maestro de ceremonia no repetirá cuatro veces tu nombre esperando que alguien aplauda.
-Después de la larga espera por tu turno, cuando por fin llegue el momento, te recomendamos ser conciente con los demás y no caminar como estrella de Hollywood en cámara lenta. Otra cosa, portarte serio, ni se te ocurra hacer payasadas en la tarima, ¡ya no estás “gardelito”!
-En cuanto finalice el acto ¡quitate la toga!, no vayás a celebrar con ella puesta, ¡no seás ridículo! No, tampoco te podés dejar el birrete.
El party y el after party
Lo que se acostumbra es ir a cenar con los padres, cuidadito te saltás ese punto porque es a ellos a quienes les debés el cartoncito. Después de la comilona tenés libertad para irte con tu pelota a donde les dé la regalada gana, sólo que procuren no sobrepasar los límites, no vaya a ser que al día siguiente tu título esté en un fino marco sobre tu ataúd.
Después del bacanal…
No te lentiés, ponete las pilas e inscribí tu título en La Gaceta lo más pronto posible para oficializar las cosas, sino seguirás como si nada estudiantes. Seguidamente, actualizá tu currículum y si trabajás entregáselo a tu jefe para que te aumente los “chambulines”. Si no tenés trabajo todavía corré a meterlo hasta en la pulpería de la esquina, a como está la situación: “Hay que trabajar bien sin mirar a quién”.