Buena Onda

Balazos


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Perrozompopo nos dejó oliendo el dedo
Hablando del conciertazo de Arjona el jueves pasado, seguro se preguntarán por qué Perrozompopo no se presentó al comienzo. Pues bien, nosotros les tenemos todo el chisme. Eso sí es CHISME, así que no nos demanden.
Resulta que los organizadores fallaron al no equiparle como es debido el camerino a Perro. Y cuando digo "como es debido" me refiero a que supuestamente ni SILLAS habían. También nos dijeron que no le garantizaron el tiempo para hacer pruebas de sonido previas, lo cual, como todos saben, es un tema delicado para cualquier artista.
Por otro lado, nos dimos cuenta de que si bien es cierto al comienzo hubo problemas de organización con Perro, al final sí le consiguieron el tiempo para las pruebas de sonido y sí le equiparon el camerino (aunque se les olvidó ponerle una panita con hielo). Lo malo es que ya era demasiado tarde. Lo bueno, para Perrozompopo, es que ya le habían pagado. (“Para la otra, dijo el que mató a su mama”).
Entrevistamos a un súper fan de Perrozompopo para saber qué pensaba de su ídolo, quien se había ido porque no quería pasar esperando de pie. Esto fue lo que nos dijo: "Uuuh! yo desde las cinco de la tarde pasé de pie esperando a que cantara".
Nosotros por nuestra parte prometemos la próxima vez no esconder las sillas de los camerinos y no convencer a los artistas de que mejor se retiren sin cantar, por falta de atención.

Cameron Diaz es realista
Cameron salió tan apurada de su casa que ni tiempo le dio de ponerse el brassiere. Cuando se percató del incidente todavía estaba cerca de la casa como para devolverse, pero se detuvo un momento, lo pensó un poquito, fue realista y decidió seguir su camino convencida de que nadie notaría que su minúsculo par de “encantos” femeninos iban “al garete”. En efecto, solo alguien tan fijado como yo pudo notarlo.

Pam es una “cuatrojos”
No pues, no es por usar anteojos, lo que pasa es que tiene un par de ojos extra (bien grandes por cierto) que le permiten leer el periódico en mera calle, mientras con los otros dos ojos va viendo para todos lados, bien “chiva”, para que no la vayan a atropellar.