Buena Onda

Un apasionado de la aventura

Estudia para empresario y una de sus ocupaciones es organizar fiestas, pero cuando tiene tiempo, prefiere tomar su mochila y escalar un volcán

A la edad de 20 años cualquier chavalo prefiere la rutina del bacanal... o simplemente quedarse en su casa descansando el fin de semana cuando la cartera está vacía. Pero Héctor Zamora, estudiante del tercer año de Administración de Empresas, es la excepción. A él le gusta recorrer el país a lo largo y ancho, pero sobre todo a lo alto, porque lo que más hace es escalar volcanes.
Sus giras no son esporádicas, al contrario, son constantes (al menos una mensual) y muy bien planificadas. Desde hace dos años viaja con un grupo de unos diez amigos. Él se encarga de buscar toda la información necesaria acerca del lugar que visitará acompañado por ellos. Se informa del costo del viaje, del alojamiento y de las comidas. Si es una gira a un lugar desconocido, en donde dormirán a la intemperie, él se encarga de buscar y contratar guías y hacer una lista del equipo necesario para llevar, para luego solamente decirle a su pelota cuánto cuesta ir allí.
Contanos, ¿desde cuándo nace en vos ese espíritu aventurero?
Se me vino porque un tío mío, que de chavalo era muy viajero, me contaba sus historias, como por ejemplo de cómo se iba a nadar entre tiburones a San Juan del Sur. De chiquito, como de diez años, subí con él mi primer volcán, el Cosigüina, y desde allí quise seguir escalando más volcanes y conociendo más el país.
¿Cómo empezaste a armar las giras?
Mis primeros viajes los hacía con mis primos y demás familiares. Con el tiempo involucré a mis amigos. Al principio fue difícil jalarlos porque eran ‘boludos’ y preferían la rutina.
Hasta el momento, ¿qué lugares han visitado?
Hemos ido al Momotombo, al Cerro Negro, al Telica, al Cañón de Somoto, etc., etc., etc.
¿Qué tanto considerás que conocés Nicaragua?
Pues bastante, he ido al río San Juan, a la Costa Atlántica, Corn Island, los Cayos Perlas, a la reserva Indio Maíz, he subido siete volcanes, he ido a un montón de playas y he visitado muchos pueblos.
¿Qué te falta conocer?
El río Coco, el cerro Musúm, el Mogotón y algunos otros lugares.
Si te gusta tanto la aventura, ¿por qué no estudiaste turismo?
Porque las giras son algo que hago como hobbie, nunca las quiero ver como trabajo, sino sólo como distracción.
¿Qué mensaje le querés dar a los chavalos que no mueven ni un dedo para conocer más Nicaragua?
Yo les diría que hay mucho por hacer. Desde las cosas más sencillas hasta las más extremas. Además no es caro, si averiguan se darán cuenta que es bien barato, sólo es cosa de sentarse una tarde a hacer llamadas. Se pueden ir en bus o en un carro, dependiendo de su presupuesto. ¡Anímense! Les aseguro que son cosas que se quedan más en la cabeza que las bacanaleadas de siempre.
*Más sobre Héctor
-Si pensaban que él no bacanaleaba, están equivocados, una de sus “ocupaciones” es organizar fiestas en discotecas, y ya es todo un experto en la materia porque las mismas son éxito asegurado.
-Tuvo su primera cámara fotográfica a los 12 años y desde entonces una de sus pasiones es capturar momentos y paisajes de cada una de sus giras de aventura.
-Asegura que cuando viaja a otros países hace lo mismo que aquí: salir de la ciudad e ir en busca de los lugares más bellos que la naturaleza le ofrezca.
-Recomienda hacer spinning un par de semanas antes de emprender cualquier gira.
-Está soltero, pero si querés ser su novia más te vale que compartás su afición, porque si no te vas a quedar solita muchos fines de semana.