Buena Onda

Candidatos en el tapete

En esta primera parte conocé un poco más sobre los candidatos presidenciales, su lado más “relax”

Están por todos lados, en cada rótulo, poste, anuncio de televisión o radio. Algunos hasta llegan a tu casa a pedirte su apoyo. Son los candidatos a presidente de nuestro paisito. Brincan, prometen, bailan, pero todos y cada uno de ellos fueron chavalos alguna vez. Por eso Buena Onda (el suplemento que se preocupa por vos y tu futuro), buscó a la gente de Juventud por la democracia de Nicaragua (Judenic) para conocer un poco más de los candidatos.
Chepe Rizo
Nació por el año de 1944, en Jinotega. De chico sufrió poliomielitis, por lo que dedicó mucho de su tiempo a los estudios de dicha enfermedad. Es padre de dos hijos, está en su segundo matrimonio, le gusta la música clásica y la comida criolla. No fuma, pero disfruta de un buen vino, sin embargo sólo toma socialmente. Su compañero de fórmula es José Antonio Alvarado.
¿Qué quiso hacer de joven y sus padres no lo dejaron?
Mis padres me dejaron hacer todo. Creo que por ser el último de una familia de cinco hermanos mis padres fueron muy consentidores. Yo no recuerdo algún deseo que me hayan dicho que no.
¿Cuál fue su mayor logro y su principal temor en esos años?
De joven, mi mayor logro fue cuando fui campeón nacional de oratoria en un concurso a nivel nacional. Eso me llenó de mucho orgullo y ahí empezó una herramienta fundamental que me ha servido en la vida política. Y mi mayor temor era que cuando me le declarara a una muchacha me dijera que no, aunque raras veces me dijeron que no (sonríe con picardía).
¿Cuál es esa anécdota de juventud que aún lo avergüenza recordarla?
Fue más bien vergüenza ajena. Yo tengo un hermano que solamente nos llevamos un año. Y cuando tenés una diferencia tan corta de edad tus vidas se vuelven como vidas gemelas. En las presentaciones de Semana Santa, a mi hermano en una ocasión lo pusieron de “Cirineo”, donde le pusieron una túnica y no llevaba ropa interior. Entonces el asunto fue que todos en el pueblo lo vieron y salieron a buscarle ropa interior y en vez de llevar ropa masculina le llevaron ropa interior para mujer.
Si en su casa uno de sus hijos no lo apoyara en su candidatura, ¿cómo promovería la libre decisión en su hogar?
Absolutamente. Yo soy más que de un partido liberal, de creencia liberal y la virtud de un liberal es la tolerancia, y eso me obliga a aceptar discrepancias.

Eduardo Montealegre
Conocido por muchos como ‘El ratón’, Eduardo nació en 1955, es el más chavalón de los candidatos, tiene cuatro hijos, escucha música de los Beatles, pero también de Daddy Yankee. No es “necio” con la comida. Come de todo un poco, pero prefiere la carne no muy condimentada. La comida que le disgusta es el espino de mar. No tiene vicios y toma socialmente, desde ron, tequila y cerveza, pero nada en especial. Como candidato a vicepresidente le acompaña Fabricio Cajina.
¿Quién era usted a los 16 años?
Serio, bien portado, buen estudiante. Con aspiraciones de tener oportunidades, como todos los jóvenes.
De joven, ¿qué se prometió nunca hacer y después hizo?
Un montón de cosas que no recuerdo (suelta una carcajada).
¿Qué le quedó pendiente de hacer en su juventud?
Ser irresponsable. Todavía me dicen que soy muy responsable para ser político en este país.
¿Cuáles eran sus gustos musicales en aquel entonces? ¿Primer disco, primer concierto, artista al que soñaba ver en vivo, etc.?
Me encantaba la música de Santana. A los 18 años mi primer concierto fue el de los Beach Boys, y el segundo fue hace un año el de Chayanne, al cual fui con mis hijas.
¿A qué edad tuvo su primera novia? ¿Cuántas novias tuvo antes de casarse?
A los 19 años tuve mi primera novia, y aunque no recuerdo exactamente cuántas novias tuve antes de casarme, creo que fueron varias (sonríe).
Hay muchos tabúes dentro de nuestra sociedad cuando se habla de temas como la sexualidad, el alcohol, las drogas, etc. entre padres e hijos. ¿Alguna vez habló usted de estos temas con sus hijos? ¿Y de que manera lo hizo?
En la casa somos muy abiertos, platicamos de todos los temas. Con mis hijas platicamos, sobre todo, de los peligros de salir embarazada y de contraer enfermedades de transmisión sexual. Además abordamos lo que significaría el hecho de que una niña de 16 años saliera embarazada. Con la ayuda de mi esposa, quien es psicóloga, abordamos estos temas que definitivamente no son tabúes en nuestro hogar.
¿Qué rol jugó la opinión de sus hijos y su familia a la hora de tomar la decisión de aceptar la candidatura que hoy tiene?
A mis hijas mayores no les gustó mucho la idea, porque les da miedo que le suceda algo a su papá. También hoy en día no puedo estar mucho tiempo en la casa, y tenemos una vida más sacrificada, porque no podemos hacer las mismas cosas que hacíamos antes juntos. Pero el menor de mis hijos puedo decirte que le gusta la política, porque pregunta todo el tiempo.