Buena Onda

Balazos


“Paris, Paris, Paris”...
Si la heredera del imperio de los hoteles Hilton no fuera tan burra, no tendríamos la obligación de escribir sobre ella cada semana, pero no nos queda de otra.
Manejar ebrio es todo un deporte extremo en nuestro país, pero dicen que en otros lugares está prohibido por la ley. Doña Paris Hilton se dio cuenta de eso la madrugada del jueves pasado, cuando fue detenida en su Mercedes-Benz SLR McLaren, de chorrocientos mil dólares (cifra exacta), por oficiales de Policía en Hollywood. Claro, después de llevarla a la estación y “acalambrarla” la dejaron ir. Su representante dijo que no andaba “alegre”, sino fatigada y sin haber comido en todo el día, por lo que aparentaba embriaguez. Pues yo también me canso mucho todos los fines de semana, por eso es que me paso llevando retrovisores, me subo en las cunetas, vomito el carro, choco contra los postes. Todo es culpa de la fatiga.
En otra nota, siempre de la “señorita” Hilton, la millonaria fue rebanada por el loco billonario fundador de Virgin Group, Sir Richard Brandson, durante el cumpleaños número 21 de su hijo. Al bacanal asistiría la crema, nata, mantequilla y cuajada de Inglaterra, bajo el tema de “Alicia en el país de las maravillas”. Paris le avisó a quien pudo que planeaba asistir vestida de Alicia, con el objetivo de ser el centro de atención (qué raro). Don Ricardo se puso las Ray-o-Vac y le ordenó secretamente a las 60 meseras a vestirse también como Alicia. Dicen que hasta se hizo del ojo chueco y le pidió un trago a Paris. Muy bueno. Otro buen rebane sería tirarla a un precipicio… ¿le entendieron?

Arrestan a 50 cent
El rapero también conocido como “½ peso” fue enchachado la semana pasada por conducir de forma peligrosa en la ciudad de Nueva York. “5 reales” andaba manejando como loquito en un flamante lamborghini negro, cuando la Policía lo vio cambiar de carriles indebidamente y lo detuvo. “Fifty” tenía su permiso de conducir vencido, no traía la circulación del vehículo, y a su vez, éste no estaba asegurado. Sólo le faltó no haber hecho el cambio de placas, decir que a como está la situación con costo le da para comer y pasarle al oficial para el fresquito. Muchos recuerdos…