Buena Onda

Al otro lado de la barra

Es el primero en llegar al bar y el último en irse, es el ángel de la guarda del cliente, el enlace entre parejas y hasta el paño de lágrimas de algunos. Eso es el bar tender

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Ya es fin de semana, estás listo para el bacanal, te ponés tu mejor ropa, llevás limpios los zapatos, usás perfume, te vas ‘chajineado’, todo listo para pasarla a todo dar. Llegás a tu bar o discoteca favorita, encontrás a la gente de tu grupo y empezás la noche, y sin esperar vas a la barra y pedís tu cerveza.
Lo normal en ese momento es pensar en que si la cerveza está lo suficientemente helada, que si te la apunta a la cuenta o la pagás ahí mismo. Pero nunca haz pensado en que si la gente al otro lado de la barra… los bar tender ¿bacanalean?
Los ángeles del bar
Veamos la situación: los bar tender llegan antes que vos a los bares y discos. Son los últimos en irse. Sirven todos los tragos y cervezas. Llevan la cuenta de lo que haz tomado y comido. Algunos hasta tienen que soportar a clientes de cavanga que les llegan a llorar a la barra, separar pleitos y hasta ser ‘ángeles de la guarda’ y ver que sus clientes lleguen sanos y salvos a sus casas. Sí que es arrecho ser bar tender.
En TGI Friday’s encontramos la gente perfecta para este reportaje: el jueves pasado celebraron el Torneo Nacional de bar tender y nuestro equipo de investigaciones llegó a recabar la información necesaria. Los bar tender de Friday’s hicieron lujo de sus destrezas preparando licores, con coreografías, acrobacias y todo tipo de trucos de barra para entregarnos los mejores tragos.
Dexter, de TGI Friday’s, nos cuenta: “El bar tender es ante todo un buen amigo”. El bar tender es la persona que escucha a quien llega a la barra, que le aconseja y acompaña en el bacanal. Como buen amigo el bar tender debe ser duro y cortarles al suave el bacanal a sus amigos cuando éstos se pasan.
Como bar tender, nos cuenta Dexter, “a veces tengo que parar a la gente de seguir bebiendo; si ya veo que la persona se pone muy acelerada les llevo una sopita de cortesía, y si el cliente no se compone le buscamos cómo hacerlo llegar sano y salvo a su casa, ya sea llamando a su familia, no dejándole manejar y buscándole recorrido en taxi, entre otras cosas”.
El ‘el día de trabajo’ de un bar tender empieza a las seis de la tarde y termina a las dos de la mañana, pero eso varía según el bar o restaurante en que se trabaje (TGI Friday’s abre de día, por ejemplo). Es un trabajo que demanda mucha energía, por lo que usualmente los bar tender regresan a sus casas.
Menos bacanal
Dexter nos cuenta que ese ritmo de trabajo cambia la manera en que uno mismo sale. “Cuando salgo busco ir al cine o a cenar con mi pareja, se cambia la manera de ver el bacanal y aprovechamos mejor el tiempo. También podemos ahorrar más rápido, porque precisamente bacanaleamos menos”, pero eso no quiere decir que no se diviertan en la barra, nos aclara Dexter.
Desde la barra se puede conocer mucha gente, se pueden hacer malabarismos para preparar cócteles y tragos especiales, se hacen amigos que te cuentan desde chistes hasta sus problemas personales. Se aprovecha el tiempo y se acompaña a la gente para que la pase alegre.
Mosir, también de TGI Friday’s, nos cuenta que la vida de bar tender te puede convertir en una persona casera, pero que de todos modos “muchas discos cierran hasta las seis de la mañana”, por lo que si uno tiene la energía el bacanal siempre encuentra lugar en la vida de uno. El trabajo de bar tender, pareciera mentira, te hace más casero. Mosir nos dice: “Cuando salgo con mi novio aprovecho mejor el tiempo, o me reúno con mi familia. Hago que mi tiempo sea de calidad, no de cantidad”.
En la barra se conoce todo tipo de gente, desde los que llegan a ‘chilear’ y platicar, hasta los que llegan de cavanga. Mosir nos cuenta que como bar tender ayudan a que la gente se conozca, a que se hagan amigos. Cuando un cliente quiere conocer a otra cliente ellos van y dicen: “Tengo un amigo que quiere conocerte”, y así van llevando los tragos, notitas, hasta que las dos personas se van a una mesa aparte.
En Arribas Bar Urbano las historias que nos contaron Jorge y Omar ‘La Muela’ no son tan distintas. Muchos de los clientes cuando entran en confianza les dan apodos, les llaman de mil maneras, pero ellos ya saben que es parte de la confianza. Pero trabajo es trabajo, y por muy amigo que sea el cliente hay que saber hacer lo suyo. Ya sea que el cliente te pida un Blue Lamborghini (Blue Curacao, Amaretto, leche evaporada, kahlua, Bacardi, canela y flameado) Pink Panther (Tequila, Naranja y Fresa Mix), Gordo Arrepentido (Vodka, Blue Curacao, Naranja y Fresa Mix) el cóctel o trago tiene que prepararse en el momento.
Una de las partes ingratas de trabajar de bar tender es tener que lidiar con clientes un poquitín pasado de copas. Omar nos cuenta que en más de alguna ocasión ha tenido que bajar gente de Arribas (para los que no han ido les cuento que tenés que subir a un segundo piso) y que al dejarlo ‘sano y salvo’ abajo le han mentado hasta de lo que se va a morir, o incluso avistar y detener posibles ‘incidentes’ entre clientes, pero nada que un bar tender no pueda resolver.