Buena Onda

El hippie nica

Ésta es la guía de Buena Onda para detectar la presencia de un ‘hippie’ nica

Se piensa que los hippies sólo se concentran en ciertas universidades o colegios, pero fácilmente pueden aparecer en cualquier tipo de ambientes.
En la mayoría de los casos, estos jóvenes gustan ser diferentes y con su aspecto pretenden rebeldía, pero ni siquiera tienen la edad para recordar el movimiento hippie original de finales de los años 60 iniciado en Estados Unidos. A lo mucho, conocen algo de la cultura popular de los años 80 en Nicaragua, si es que sus papás se los contaron.
Pero, ¿cómo reconocer este virus cuando ataca? El primer síntoma que se dirige a esa tendencia es la ropa. Empieza casualmente con una camiseta de ‘gallito pinto’, seguida por el lento proceso de dejarse crecer el cabello.
En las muchachas la opción es peinarse el pelo con una banda alrededor de la cabeza. En ambos casos, el siguiente paso es empezar a realizarse pequeñas greñas en el pelo, al estilo ‘rasta’. Si combina greñas ‘rasta’ con trenzas son puntos extras.
Los accesorios
Las cadenitas de plata empiezan a ser reemplazadas por pulseras tejidas compradas a la salida de la ‘U’, y en vez de crucifijos se tienen símbolos de la paz, rostros de Ernesto ‘Che’ Guevara o Sandino, para ser más nacionalistas.
Las pulseras se hacen más elaboradas, cambiando de formas de tejido, colores, y finalmente la inclusión de otros elementos como semillas de distintos tipos, desde granos de frijol hasta semillas de aguacate si es posible, aunque al final luego se los coman las cucarachas. Jamás usan pulseras de silicona ‘de moda’ a lo Livestrong o similares.
Las camisas de ‘gallito pinto’, ‘los nicas somos gente diaca…’ o parecidas pueden ser reemplazadas por camisetas de equipos de fútbol, preferiblemente de selecciones europeas, o la Argentina. De no ser ése el caso, se opta por la camisa ‘guatemalteca’ con bordados recordando la madre tierra, la identidad latinoamericana, algún gobierno de izquierda, o simplemente moda.
Los pantalones son jeans o shorts brinca charcos. Los zapatos, mientras sean de la marca más desconocida, pues mejor. Si éstos fueran de una marca de moda, para ser o parecer lo suficientemente ‘hippies’, deben ser lo más viejo posible, lo más sucios posibles y lo más comunes posibles. Se debe decir ‘mochila’, sino ‘morral’, que debe ser de tela, tejida, y que se cuelgue por un hombro.
En la música
Al menos se debe conocer el coro de diez canciones de Silvio Rodríguez, cinco de Pablo Milanés, o cualquiera de Katia Cardenal. Si conoce las líricas de Aute, Mercedes Sosa, o la retahíla de la Tula Cuecho son puntos extras. Debe comprobarse que no se sabe esa retahíla por escuchar 100 veces la versión renovada de La Nueva Compañía, o la de Perrozompopo, o Raza Oculta, sino la original.
Por razones obvias deben cargar una guitarra e intentar tocar “Ojalá”, de Silvio Rodríguez, aunque no les salga. Ellas deben poder cantar la canción “A capella”, de Katia. Los que se avientan y componen sus propias canciones o poemas tienen un camino asegurado al éxito farandulero de su universidad o escuela.
Los “hippies”son muchos, dicen tener mayor conciencia social, aunque rara vez miramos a alguno protestando por las tarifas de luz. Sin embargo, en la universidad demuestran ser muy luchadores por su estilo de vida, sus pensamientos y por lo menos no faltan en las luchas del 6%.