Buena Onda

Balazos


El guaremoto que arrasó con Pamela Anderson
Las Vegas fue el escenario de la tremenda bacanaleada, muy al estilo totalmente desinhibido de la sensual blonda Pamela Anderson. Ella demostró que cuando de diversión se trata, ella es la reina, aunque haya perdido su corona en algún lugar de la barra del bar, o tal vez ésta desapareció en un acto de magia de su acompañante de parranda en LAX Night Club, el ilusionista Criss Angel.
Parece que la diva tuvo una noche de copas, una noche loca. Lo negativo del expediente de tragos es la intensa y extensa gomorria que le amanecerá. ¡¡¡Uffff!!! Ya me imagino el aliento como que se hubiera acomodado gasolina de avión en lugar del elixir marca Baco. Pero creemos que la chica pasó de licenciada a master en ciencias etílicas: sin duda MSC. Anderson nos ha demostrado que no es ninguna novata en la técnica de “codus empinadus”.

Britney Spears quiere casarse ¡por tercera vez!
Al parecer la Britney se ha esmerado en que, si la hizo negra, “hagámosla trompuda”, pues no le bastó con los tamaños clavos legales en los que se ha metido desde que se casó con Kevin Federline.
Ahora le picó la rana y ha lanzado a los cuatro vientos, la “ideota” de casarse con su amigo llamado Sam Lufti y de rematazo, pretende hacerlo en Las Vegas. En cuanto a esta “ideota”, los abogados de la Spears le han advertido los riesgos de casarse ¡otra vez!, en medio de todo el tazmánico torbellino del proceso judicial por la custodia de sus críos, Sean Preston y Jaiden James.
Pero la nenita no acepta consejos. También le han pitado que retrase sus planes por algunos meses y que además haga un contrato prenupcial, pero nel pastel. No hace caso. A esto Federline, su ex maridito, pedirá una orden de restricción para evitar que la futura bola de hierro de la Spears se acerque a los niños, pues teme por la seguridad de ambos. Seguramente la damita se atrasó para la repartición de cerebros y sólo alcanzó para una untadita. Definitivamente dos cosas son universales: el oxígeno y la estupidez.