Buena Onda

La vida de un concierto

Ante los gajes del oficio, el fan debe estar preparado ante cualquier cosa durante un concierto de rock en vivo, pero todo es parte de la diversión

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Durante los últimos dos años hemos tenido la visita de varias bandas de rock, desde Café Tacuba hasta Mago de Oz y Tierra Santa, pasando por bandas prefabricadas como Moderatto o Elefante, y estrellas en nuevos caminos, como Enrique Bunbury, “rockeros” pop como Juanes, o en descenso, como el ex-vocalista de Iron Maiden, Paul DiAnno.
La llegada de un artista al país siempre viene rodeada de rumores, de información filtrada por algún patrocinador, o de un chisme publicado en Bacanalnica u otra página de Internet. Pero a como empiezan a aparecer las notas de prensa y las listas de patrocinadores, los fan empiezan a emocionarse y a ahorrar plata para cubrir las entradas. Las radios locales confirman la fecha de llegada del artista, la venta de boletos, las rifas de boletos y pases backstages, toda la parafernalia que rodea y forma la mística del concierto de rock… hasta que finalmente llega el día.
Lo importante es estar ahí
Los fan de más antigüedad hacen saber su superioridad demostrando que conocen al artista que viene desde mucho antes que acá se le tocará en radios locales, mientras que la mayoría asiste por el placer de escuchar las dos o tres canciones que se saben. Lo que importa es estar ahí, sentir el evento, ser parte de la masa que corea las canciones.
Existen ciertos símbolos o formas de identificarse con la mística del concierto de rock o metal: llevar camiseta negra o alusiva a alguna banda de rock o metal, botas de cuero gruesas, gabardinas de cuero, pelo largo y suelto, listo para ser movido al ritmo de la música, del riff de la guitarra o la velocidad de la batería (para eventualmente detenerse y gritar a coro la mejor parte de la canción que la banda esté tocando).
Muchos rockeros, al crecer, tienen que dejar atrás la melena y la ropa negra, pero eso no los hace menos rockeros, simplemente no portan el disfraz. Incluso crían familias, tienen hijos, y siguen siendo rockeros. Un par de vocalistas de bandas locales tienen trabajos de saco y corbata, pero en la tarima son banda de rock, no empleados de nadie.
Los asistentes que más suerte tienen, o los que ni modo, tienen que estar ahí por trabajo, tienen acceso al backstage, a todo el ambiente detrás de escenario. En ese ambiente se escuchan los arreglos finales, todas las quejas por las fallas del sonido, los caprichos de los artistas invitados, las trastadas que les pasan a las bandas nacionales invitadas.
Los agentes de seguridad andan ojo al cristo intentando sacar a cualquier colado, así que hay que mantener las credenciales de prensa bien visibles. Los fotógrafos se pelean por tener los mejores ángulos para conseguir la mejor toma. Los periodistas andan cazando a los artistas para sacarle, aunque sea, una mini entrevista, lo que sea para conseguir la mejor noticia.
Conforme avanza el concierto, la noche entra en calor. Primero suele ir la banda nacional invitada, que no siempre es la mejor invitada o la mejor atendida: en ocasiones hay abucheo del público, mal o inferior sonido, poco tiempo para presentarse. Ya con el público en caliente, entra el artista internacional, y es acá cuando la cosa se pone “alegre”.
El público, arrebatado en la emoción, se salta las bardas (concierto de Mago de Oz), el sonido falla totalmente (concierto de Paul DiAnno), el artista canta a medias las canciones que le pide la gente (Enrique Bunbury), el concierto no se llena tanto como se quiso (Tierra Santa), la barra libre se acaba, o sacan en masa a los alcoholizados. Sin embargo, la fuerza de los conciertos de rock y metal viene creciendo, y se esperan mejores espectáculos para el futuro.
Lo que es abrir un concierto
El pasado jueves 20 de julio, la banda nacional Agüizotes abrió concierto para el ex vocalista de Iron Maiden, Paul DiAnno. Esta banda, conformada por Karla Matus (vocalista), Edgard Zepeda (guitarra rítmica), Carlos Orozco (guitarra líder), Jorge Lanzas (batería), Alfredo Medina (teclados) y Vicente Ulloa (bajo), tiene dos años de existir como una banda de rock, y tres de sus integrantes eran parte de la banda original previa, que tocaba clásicos del rock. Actualmente tienen siete temas originales, uno en rotación en la radio, y proyectos para sacar cuatro temas más en estudio, con el apoyo de Malos Pasos Records.
Aunque el público no era el esperado, Agüizotes dejó una buena impresión ante una audiencia que coreaba sus canciones. Debido a una serie de factores que no relataremos en este artículo, la percepción general es que Agüizotes tuvo mejor presencia escénica y respuesta del público.
El invitado y el cierre
“Hola, estoy aquí”, dijo Paul DiAnno al subir al escenario. Su “performance” incluyó una mezcla de viejos éxitos de su época de Iron Maiden, nuevos temas originales y un par de covers punk. Entre canción y canción comentó de su noche anterior en Costa Rica, bebió cerveza nacional en escenario, paró varias canciones debido al audio, hizo el show de rockero malo, se peleó con el público, se retiró del escenario, volvió, terminó la noche y bebió más cerveza. Todo un “rock star”.