Buena Onda

Atrapados en los 90

La gente atrapada en los 90 no necesariamente es mayor o vieja, ¡qué va! ¿Quién no conoce a un rockero de la cuadra que se ponga en la nota con su disco de los Héroes del Silencio?

Así como nuestros papás se quedaron recordando aqueeeeellos años del concierto de Santana en el Estadio Nacional, ya tenemos generaciones de chavalos y chavalas que poquito a poco se han quedado atrapados en los 90. Estas generaciones bailaron “Ice Ice Baby” en sus secundarias, disfrutaron de Nirvana en sus inicios y se regalaban casettes (sí, casettes, los discos compactos eran carísimos) de Ace of Base.
La gente atrapada en los 90 no necesariamente es mayor o vieja ¡qué va! ¿Quién no conoce a un rockero de la cuadra que se ponga en la nota con su disco de los Héroes del Silencio? ¿O que su plan bacanal inicie con “Me vale” de Maná, para luego ponerse a recordar el concierto de Maná en el Estadio?
Comparando
Para dar las gracias o despedirse se recita la despedida de Gustavo Cerati en el último concierto de Soda Stereo: “Nosotros no hubiéramos sido nada sin ustedes, muchos todavía siguen con nosotros… Gracias… Totales”. (Si alguien nota que esta frase no está correctamente puesta, es obvio que se quedó atrapado en los 90).
Pero ojo, quedarse atrapado en el tiempo también tiene sus ventajas. Pueden quejarse de toda la música que hay ahora y decir que antes era mejor: “Caifanes era mejor que Jaguares, Héroes del Silencio es mejor que Bunbury, Soda Stereo es mejor banda que Gustavo Cerati de solista, Mano Negra era mejor que Manu Chao solista, que MTV Latino era bueno en los 90”, y eso es porque de hecho conocieron esa época.
Los atrapados en los 90 se quejan de la invasión del reggaeton y ponen de ejemplo “que antes” era más tuani: “Uh sí, qué es esa babosada de Gasolina, si cuando yo fui chavalo bailábamos Los cuentos de la cripta, parte 2, y Bomba para fincar de Vico C”.
Los atrapados en los 90 recuerdan con nostalgia ese concierto de Vilma Palma y Vampiros en el Polideportivo La Salle (el que está atrapado en los 90 sabe muy bien que ese concierto fue cancelado, pero esa es la historia). Estos mismos nostálgicos se quedaron enchilados como 20 veces con la promesa que venía Café Tacuba para finalmente desquitarse el año pasado y cantar “Ingrata” a todo pulmón.
Noventero romántico
Para cuando un noventero se ponía romántico se tiraba su disco de cavanga en “inglich” con éxitos requemados de todos los tiempos, auténticos clásicos como November Rain de los Guns n’ Roses, Crazy de Aerosmith, y las infaltables Always y Bed of Roses de Bon Jovi, disponible como casette o disco compacto “original” en el mercadito más cercano. Gracias a los karaokes y las radios de música viejita esos éxitos siguen entre nosotros con todo su poder.
Los noventeros tenían una vida mucha más simple. No había reproductores de MP3, no había ciber cafés cada dos cuadras, la única sala de cine decente eran los Cinemas 1 y 2 de Camino de Oriente y el Cine América en Bello Horizonte, a 25 pesos la entrada; eso hasta que inauguraron Metrocentro y todo el mundo fue a pasear a las escaleras eléctricas, y no había Bacanalnica.com.