Buena Onda

Aunque nos hagan sufrir

¡Hola amigas! Esta semana quería escribir sobre el invento que a algunas nos hace llegar al cielo (¡no sean mal pensadas!). El asunto es que en mi búsqueda encontré este importante artículo y lo quiero compartir con ustedes

Sin lugar a dudas, la mayoría de las mujeres los adoramos. Hacen que las piernas se vean más largas y bonitas. Ni qué hablar de los centímetros extra que añaden a nuestra estatura. Son un símbolo de feminidad, sexualidad y elegancia.
Todas sabemos que los tacones pueden ser una tortura si se usan por un largo tiempo. Especialmente si son angostos en la punta. A los tacones altos se les acusa de producir dolencia, deformar los pies y causar accidentes. Examinemos de cerca algunas de esas acusaciones.
Al usar tacones estamos inclinado el soporte de nuestro cuerpo (los pies), haciendo que éste se incline hacia delante. Para compensar esta inclinación tenemos que poner tensión en los músculos de la espalda, y con ello inclinar nuestro cuerpo hacia atrás, y de esta forma caminar recto. Por lo tanto, el balance natural de nuestra espina dorsal se altera. Por esta razón es más fácil perder el equilibrio cuando se usan zapatos altos.
Los dedos de los pies se aprietan, dependiendo del estilo del calzado esto puede ser desde ligero (con los estilos cuadrados en la punta) hasta extremo (con los zapatos de punta delgada). La presión en los dedos causa desde callos, irritaciones y malestar hasta problemas en los huesos de los pies. Si se usan por largos periodos y constantemente, los daños en la estructura ósea de los pies pueden ser permanentes y causar dolor.
Algunas consecuencias del abuso incluyen: artritis, problemas con las terminaciones nerviosas de los dedos de los pies y deformaciones. Los músculos de los tobillos también sufren por el cambio de ángulo, provocando tensión.
Consejos
* Úsalos ocasionalmente. Evita usarlos todos los días, si disminuyes el uso de los tacones altos estarás eliminando el riesgo de deformaciones y dolor. Evita usarlos en actividades en las que tengas que estar parada. Los médicos recomiendan no usar zapatos con más de 2.5 pulgadas de alto (6 cm.) para uso diario.
* Selecciona el tamaño correcto. La mayoría de las mujeres usan la talla incorrecta, un estudio señala que muchas mujeres usan hasta dos tamaños menos. Mídete los zapatos y trata de probártelos al final del día cuando tus pies están hinchados. De esta forma te estás asegurando que los zapatos serán cómodos todo el tiempo.
* Los zapatos altos cerrados son mejores que las sandalias con tacones altos, porque ofrecen más apoyo.
* No compres zapatos pensando que aunque no sean cómodos te quedarán bien. El zapato tiene que sentirse cómodo desde la primera vez.
* No uses los mismos zapatos todos los días. Usa diferentes estilos y tacones altos y bajos.
* Si usas tacones altos todos los días y estás experimentando dolor, nunca los abandones repentinamente. Los músculos se han acostumbrado a cierta presión y ángulo, debes disminuir el tamaño de los tacones paulatinamente.
Fuente: www.lindisima.com