Buena Onda

La base: esencial para un maquillaje impecable


eugenita@bacanalnica.com

¡Qué tal amigas! Antes de todo, muchas gracias por seguirme escribiendo cada semana. Ya saben que estoy completamente a la orden para aclararles sus dudas y facilitarles muchos tips que las ayudarán a verse mejor de la cabeza a los pies.
Con el tema de hoy vamos a hacer un “break” en lo que respecta a tópicos sobre vestuario, y entraremos al complicado mundo del maquillaje. ¡Y qué mejor que comenzar hablando del primer paso, como lo es la controversial base!
Por lo general, muchas de nosotras le tememos a la base, porque pensamos que nos quitará toda la naturalidad del rostro y nos hará lucir como si anduviéramos una máscara. Por otro lado, hay quienes piensan que la base puede envejecernos temprano y por ello se niegan a usarla. Pues bien, estos mitos sólo pueden convertirse en una realidad si nos la aplicamos en exceso y si no compramos un producto de buena calidad.
Primero que todo, antes de aplicarla la piel debe estar completamente limpia y es recomendable que usés una crema hidratante ligera y te apliqués el infaltable protector solar, en el caso de que tu base no contenga uno. Si tenés ojeras, éste es el momento más adecuado para aplicar un corrector sobre ellas.
Elegí el tono de base que sea más parecido a tu piel (probate varios en la barbilla, pues es el lugar más cercano al cuello y es donde más se notará la diferencia de tonos). Buscá un lugar bien iluminado para que al salir a la calle no te veás ni muy clara, ni muy oscura.
¡Manos a la obra!
Si bien es cierto la función de la base es cubrir las imperfecciones, no significa que nos vamos a acabar todo el envase de una sola vez. El secreto está en aplicar una cantidad mínima, pero bien esparcida y difuminada, por todo el rostro. Para aplicarla a la perfección debemos hacerlo con la yema del dedo anular, ya que es el dedo más suave y no deja huellas grotescas. Si no disponés de mucho tiempo o no tenés tanta paciencia podés usar una esponja de látex, preferiblemente en forma de triángulo para que podás introducirla en el contorno de los ojos y la nariz sin ningún problema.
Por último, dejá que pasen al menos diez minutos para que tu base no esté tan húmeda antes de aplicar el polvo suelto, que es como el sello para que tu base no se corra a lo largo de todo el día. Ahora ya podés proceder a maquillarte como de costumbre, y no olvidés andar siempre en tu bolso un polvo compacto translúcido para retocarte.