Buena Onda

Las mañas... ¿cuáles son las tuyas?

Hoy identificamos las más comunes y otras no tanto

eugenita@bacanalnica.com

En nuestra edición anterior, como punto número uno de consejos para el año nuevo, les recomendamos dejar atrás las malas mañas que tienen y empezar una nueva vida totalmente libre de “tics”. Hoy vamos a tirárnosla de expertos y vamos a tratar “a fondo” este tema. Estamos seguros de que no se van a arrepentir de haber pagado los cinco pesitos solo para leer Buena Onda.
Definiendo “mañas”
Nuestra búsqueda cibernética nos llevó a muchos conceptos “peludos” a los que no les entendimos ni papa (hasta una enciclopedia del tema encontramos). Por eso, para que no se “agüeven” les dejamos la definición más facilita de todas: “Se consideran tics y manías a una serie de vocalizaciones o movimientos que aparecen de forma súbita, rápida, continuamente y sin tener un fin concreto” (¡Oops!, se nos olvidó de dónde sacamos esto, ¡qué mala maña no poner la fuente!).
Tipos de mañas
También encontramos que las benditas mañas hasta clasificación tienen. Sí, unas son “vocales” y otras son “motoras”. Las primeras tienen que ver con cualquier ruidito interno y extraño que hagás, por ejemplo “carraspear”, hacer “chasquidos” con la lengua y hasta bajar, subir o cambiar el tono de tu voz sin motivo alguno. Las segundas son aquellas que tienen que ver directamente con los músculos, entre ellas están por ejemplo hacer cualquier mueca con la cara (levantar las cejas, cerrar un ojo, jalar la boca para un lado, etc.). Éstas se consideran simples cuando solo implican el uso de un músculo y complejas cuando implican el uso de dos o más, como por ejemplo, hacer contorsiones raras como las del Kama Sutra.
Mañas comunes, mañas especiales y mañas extrañas
Con la ayuda de los participantes de nuestro foro on-line (ver bacanalnica.com) identificamos las mañas más comunes y otras no tanto a las cuales no les hallamos clasificación alguna, solo sabemos que son mañas extrañas.
Entre las mañas más comunes están chuparse el dedo, morder los lápices, “la pierna nerviosa”, Sacarse la “doggy” en público, componerse el “bra” a cada rato, meterse el dedo a la nariz y después hacer bolitas, morderse los cachetes por dentro de la boca, revisarse los bolsillos a cada rato, escupir en la calle y una de las más feas que solo hacen los hombres: “agarrarse los eggs”, por ahí dicen que lo hacen para cerciorarse de la triste y minúscula existencia de su aparato.
Otras personas tienen mañas muy especiales como dormir con calcetines o “chequearse” frente a cualquier superficie en que se refleje su imagen (carros, puertas de vidrio y hasta cucharas). Pero algunas de estas mañas especiales a veces sofocan a los demás, Astro DJ, uno de los foristas, dice: “Detesto a las personas que te están hablando y no paran de tocarte con una mano, con las dos o con lo que sea, supongo que lo hacen como para que no se les distraiga del todo el oyente”.
Por si fuera poco, hay quienes admiten tener mañas muy extrañas, he aquí dos ejemplos más de nuestros foristas: “Para ver tele, aunque la encuentre encendida, tengo que apagarla y encenderla de vuelta”, dice Gerrard Havok. “Anduve el pelo largo por mucho tiempo y me lo corté hace tres años, la cosa es que no he podido quitarme la maña de hacerle como que me lo estoy metiendo detrás de las orejas”, dice Phill.
¡Ojo!
Aunque ya sabemos que todo el mundo tiene sus propias mañas, según los expertos, algunas de esas simples mañas que nosotros consideramos comunes, podrían desencadenarse en una terrible enfermedad obsesivo-compulsiva, algo así como que la gente que se come las uñas (enfermedad psicológica conocida como “onicofagia”, --les dije que encontramos términos peludos--) puede que en un futuro lleguen a comerse sus propios dedos. Es por eso que decidimos alertarlos. Una vez más nos deben la vida.
Opiniones
“Mis mañas son comerme las uñas y tronarme los dedos, por cierto, son las mañas que más me caen mal en otras personas”. Claudia Bone, 19 años.
“Tengo la maña de tronarme las manos, la espalda, el cuello, en fin, todo. Una maña que no me gusta ver en otras personas es comerse las uñas”. Marcos Meléndez, 17 años.

Modelo: Narriman Hernández
Agencia: Ida Patricia Delaney