Buena Onda

Tu “garabato” personal

Dicen por ahí que “una persona sin firma es como un aparato sin marca”.

eugenita@bacanalnica.com
zuniga@bacanalnica.com

Como ya es costumbre, tus amigos de Buena Onda estamos presentes en los momentos más importantes de tu vida (tu primera vez, tu primera licencia, la goma, los bacanales y ahora, hasta te enseñamos a escribir). Esta vez nos tocó ayudarte a crear tu autógrafo.

Creando tu sello
* Antes de empezar pensá bien en los elementos que te gustarían tener en tu firma. Es cierto que ésta no tiene que ser explícita, por algo le llamamos “garabato”, pero es recomendable que en medio de todo el rayerillo por lo menos se distinga algo que la identifique como tuya, ya sea tu nombre, apellido o iniciales (chicas: por fa’ eviten los corazoncitos, mariposas, estrellitas y caritas felices).
* Tratá de no hacerla muy grande, no en todos los formularios vas a tener espacio para dibujar tu “totoposte”.
* No te matés tratando de hacerla muy complicada, después ni vos mismo te vas a acordar de cuántas vueltas llevaba la “R”.
* No le copiés el estilo a nadie, se original. ¡Jovero! (a menos que en realidad valga la pena usar algo de inspiración).
* Practícala hasta que te duela la muñeca, o te acabés medio cuaderno, así cada vez la vas a hacer más rápida y sin errores.
* Hacela siempre con muchas ganas, recordá que ése es tu sello personal.
* No, el pulgar entintado no se vale.

¡Ojo!
* Acostumbrate a leer bien cualquier documento antes de firmarlo. No sólo nosotros ponemos cosas dudosas en letras chiquitas, también hay mucho maleante en las calles.
* Recordá que la firma también es una “garantía”, algo que te compromete, que respalda tu palabra. Así que nunca firmes por firmar.
* Tené presente que la firma en tu cédula, es la que vas a tener que hacer siempre a la hora de firmar cosas importantes (transacciones bancarias, papeleo de viajes, contratos, etc.) No se te ocurra andar haciendo otra porque podés tener problemas serios, o como mínimo te puede costar atrasos. (En realidad no sabemos que puede pasar, pero presentimos que es muy malo. Muuuuy malo.)

¡Estás a tiempo para el cambiolín!
Si no estás conforme con la firma que “garabateaste” cuando fuiste a cedularte porque no habías leído nuestro articulazo, eso tiene solución. Andá al CSE y ahí te van a explicar el procedimiento, pero desde ya te advertimos que alistés los “billuyos”.

Una vez que hagás el cambio, te va a tocar presentarte en todos los lugares importantes donde tu firma estaba registrada (bancos, casas de crédito, clubes, discos, bares, antros, tabernas,… -¿Ya dijimos bares?). Es un proceso lento y tedioso, pero de todas maneras vale la pena cambiar esos rayones de chavalito de kinder por algo mejorcito.
Ojalá con esta ayuda y consejos tu nueva firma será digna de convertirse en todo un símbolo, como la de nuestro Rubén Darío, o el legendario Walt Disney. O bien, si algún día llegas a ser una súper estrella de rock y por la calle te piden el autógrafo, digas con mucho orgullo que Buena Onda te ayudó (al menos a reírte un rato).

Modelo: Eugenita Arana