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Nacionales

30 años por abuso sexual a menores
*** Fue encontrado culpable en seis casos y deberá pagar más de 18 mil dólares a sus víctimas por daños morales y costas judiciales
*** Autoridades jerárquicas quisieron obstaculizar el juicio
José Mendoza
josmen_02@yahoo.com

Foto  

El sacerdote costarricense Enrique Delgado, conducido esposado a la cárcel.

 
Corresponsal Costa Rica

Un sacerdote costarricense fue condenado a 30 años de prisión tras ser encontrado culpable en seis casos de abuso sexual en contra de tres jóvenes, y deberá pagar un poco más de 18 mil dólares a las víctimas por daños morales y por el costo del proceso judicial.

A pesar que autoridades jerárquicas quisieron obstaculizar el juicio, Luis Aguilar, juez y presidente del tribunal, no se inmutó al aplicar la sentencia de 30 años, aunque en términos jurídicos el sacerdote Enrique Delgado sólo guardará prisión 21 años.

El juez declaró textualmente que “jefaturas de alto rango de la Iglesia Católica se prestaron para enturbiar este proceso”, sin embargo los testimonios de las víctimas y los hechos por sí mismos, fueron contundentes a la hora de decidir.

Entre los argumentos fueron expuestos los tocamientos sexuales a que fueron sujetas las víctimas, y la entrega de dinero por parte del sacerdote para que regresaran cotidianamente a la casa cural y se dejaran acariciar las partes sexuales.

De gran impacto en sociedad

“Éste, definitivamente, no es un juicio cualquiera, acá se encuentran comprometidos intereses varios, no sólo estrictamente jurídicos, sino sociales, familiares y religiosos”, expusieron ante los medios de comunicación la defensa, el condenado y los asistentes al juicio.

Los hechos ocurrieron en 2002, cuando el padre Delgado, aprovechado que los padres de los jóvenes tenían plena confianza en él, propiciaba que los muchachos se quedaran a dormir en la casa y hasta trabajo les había dado. Esos momentos al parecer eran usados por Delgado para abusar de los jóvenes que en ese entonces tenían entre 15 y 16 años.

De las víctimas se conoció la identidad de dos jóvenes que ahora son mayores de edad, y corresponden a los nombres de Alexander Campos Porras y José Hernández Orozco, mientras que uno continúa siendo menor de edad, y sólo se conocieron las iniciales de su nombre: D.A.C.B.

La sentencia reza que el padre tico fue responsable de dos casos de abuso sexual contra un joven que aún es menor de edad, por lo que se le condenó a ocho años de cárcel; asimismo, culpable de otros tres casos contra otro joven, por lo que se le condenó a 4, 5 y 7 años de prisión, y finalmente a otros 6 años por los abusos a un tercer menor.

El juez Luis Aguilar explicó que de los 30 años de prisión sólo cumplirá 21, porque la sentencia se reduce debido a “la aplicación de las reglas del concurso material”, ya que el año de cárcel en Costa Rica es de ocho meses y no de doce.

No bastaron las oraciones

La sentencia cayó como agua fría al padre Delgado, quien confiaba plenamente en sus argumentos y oraciones. Fieles de la parroquia donde el sacerdote desempeñaba su labor (La Garita‑Alajuela), de igual forma, se habían unido en oración por la exoneración de los cargos, pero nada tuvo efecto.

En su defensa, el sentenciado había indicado que todas las declaraciones eran infundadas, inventadas, y que correspondían a una especie de chantaje, ya que meses atrás se negó a pagar una cuantiosa cantidad de dinero a cambio del supuesto silencio en las denuncias.

Dijo, además, que era víctima de una persecución por parte de los medios de comunicación. Ahora el prelado deberá guardar prisión preventiva por seis meses, período en el cual la sentencia tendría que quedar firme.


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