Jueves 9 de Septiembre de 2004 Hora local [an error occurred while processing this directive] | Managua, Nicaragua


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Nacionales

¡Ave nacional indocumentada!
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El matrimonio Zúñiga, de Masaya, investigó durante varios años, y se encontró conque el ave nacional es indocumentada, pero que, además, es el símbolo de El Salvador. Moisés López / END

 
Es lo que hacía falta para ilustrar más el desorden de este país: el Guardabarranco es un pájaro “indocumentado” erigido en símbolo nacional sin ningún decreto hasta la fecha.

Oficialmente no existe el ave nacional. El MECD guardó un misterioso silencio durante los últimos años, y en todo caso, la República de El Salvador se adelantó, y a través de su Asamblea Legislativa declaró al Torogoz --o Guardabarranco-- como Ave Nacional, mediante el Decreto 735, bajo el siguiente registro emitido y sancionado por el presidente de entonces, Francisco Guillermo Flores, en el tomo número 345, del 21 de octubre de 1999.

Los educadores Hernán Zúniga y Alma Nubia Briceño de Zúniga, originarios de Masaya, proporcionaron este documento obtenido por ellos en la misma Asamblea del vecino país, en el cual se lee:

“Que con el propósito de difundir por todos los medios posibles una cultura protectora de nuestro medio ambiente, es necesario destacar de entre la avifauna que aún conserva nuestro país, un ave que simbolice dichos esfuerzos y permita fomentar el respeto por las distintas formas de vida silvestre que subsisten en nuestro medio ambiente;

“Que siendo el Torogoz un ave de singular belleza por su policromo plumaje, inadaptable al cautiverio y símbolo de la unidad familiar, por la participación en pareja en el cuido de sus pichones, es conveniente declararlo como Ave Nacional de El Salvador, con el objetivo de preservarlo del exterminio y fomentar su protección, así como la de todas las aves silvestres que embellecen nuestro hábitat.

“En uso de sus facultades constitucionales y a iniciativa del diputado Gerano Escalón Gómez, Decreta: Artículo 1: Declárase Ave Nacional de El Salvador, el Torogoz.

El Torogoz no es más que el Guardabarranco, cuyo nombre científico es Eumomota Superciliosa. Un lector nos envió un correo, creyendo que se trata de dos especies distintas, porque en un listado de la avifauna salvadoreña aparece además del Torogoz, el Guardabarranco, sin embargo este último, por su nombre científico, nada tiene que ver con el ave indocumentada.

Es la misma ave, aseguró el profesor Zúniga. La descripción salvadoreña en el libro “El Parque Nacional El Imposible y su vida silvestre” es: “Ave de color verduzco y café, con un parche negro en la garganta, posee plumas azules en las alas y plumas color turquesa brillante en las cejas, que no se continúan en la parte trasera de la cabeza. Come chile picante. Se conoce como Torogoz por su canto”.

Decreto era del madroño

Alma Nubia Briceño aclaró que la atribución que se ha hecho de un decreto de 1971, en tiempos del Triunvirato, corresponde al Madroño como árbol nacional, pero nunca al ave nacional.

Hernán Zúniga Reyes expresó que el guardabarranco oficialmente no tiene decreto, “que quede bien claro”. Esto fue respaldado por un documento que envió el licenciado Fernando Robleto Lang, entonces ministro de Educación, durante la Administración Alemán.

Este matrimonio le envió a Robleto el 18 de julio de 2000 la misiva que dice: “Hemos agotado la investigación relacionada en la obtención del decreto que legalice al guardabarranco como el Ave Nacional. Solamente el Sacuanjoche y el Madroño tienen sus respectivos decretos”.

Aceptación de ex ministro y silencio del actual

Al menos, Robleto Lang tuvo el gesto de contestarle, algo que el actual ministro Silvio de Franco, ante los mismos planteamientos de la familia Zúniga, ha respondido con olvido institucional.

Robleto les dice el 21 de julio de 2000 que “sobre el particular, les informo que en la publicación del MECD sobre “símbolos patrios” que contiene una síntesis de los principales decretos y disposiciones respecto a las Fiestas Cívicas, no aparece el decreto en referencia.

“En tal sentido y en atención a su solicitud, someteremos a consulta ante la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua lo expuesto, y les daremos a conocer con el mayor gusto los resultados en su oportunidad.”

Pero han pasado cuatro años y dos meses, y el titular actual del MECD tampoco ha respondido. Una nueva carta de los Zúniga fue enviada al ministro preguntando sobre los resultados de la consulta a la Academia de Geografía e Historia, y además se le reporta la decisión del Legislativo salvadoreño sobre la designación del Torogoz. La epístola quedó sepultada bajo el silencio oficial.

Don Hernán dice: “Es peligroso esto, porque con los símbolos debe tenerse mucho cuidado. Si va a las escuelas y conversa con los docentes y pregunta sobre el ave nacional, te dicen que es el zanate”.

Eso es que una parte de la población dice que el ave que supuestamente es nacional no se ve, le decimos.

Esas son aseveraciones que hace el maestro Ortiz, replica el matrimonio.

No sólo él, les indico, y me remiten a la Carretera Vieja a León, kilómetro 13. “Ahí hay muchos Guardabarrancos. El problema es que en Managua, donde sólo hay cemento, vidrio y humo, ahí el Guardabarranco no lo vamos a ver. Busca los lugares donde encuentra alimentos”.

¿No les gusta el Zanate?

No es que no nos guste, dijo.

¿Pero si es ave de El Salvador?

El manífero de Honduras es el venado cola blanca, que fue decretado en 1993. En 1995, los ticos decretan su manífero, bajo el gobierno de Figueres Olsen, y escogen el venado cola blanca. Es decir, no es algo incoherente que se vaya a hacer.

El otro problema es que el Guardabarranco, si bien está reconocido en la conciencia de muchos nicaragüenses como ave nacional, no puede seguir como una costumbre.

El día que se inauguró el acto cívico en San Jacinto, conversé rápidamente con el ministro De Franco, y le dije: por favor, ordene los símbolos nacionales. Elabore un decreto sobre el Guardabarranco. Y él le preguntó: ¿cómo le podemos hacer? Bueno, o lo ratifican o se abre a concurso en las escuelas. Magnífico, dijo, y llamó a una secretaria que me dejó hablando solo.

Ambos sostienen que se debe escoger siempre un ave en extinción, porque de lo que se trata al seleccionarla es preservar la fauna del país. Desde ahí, el Zanate queda descalificado, por la abundancia.

¿De dónde ese criterio?

Se escogen mamíferos, aves, árboles, para preservar la especie.

¿Pero quién lo sugiere?

Los ornitólogos.

¿No será que no quieren el Zanate porque es negrito?

No, no, porque mire, Costa Rica tiene el Yigüirro, el Sensontle nuestro. No tiene policromía de colores como el Guardabarranco que es bello. Pero no es por eso...

Que el MECD divulgue cuáles son los símbolos también, por la diversa tonalidad de la bandera. Por ejemplo, el azul de cielo fue bandera argentina y únicamente lo conserva Guatemala en Centroamérica. El resto, son azul oscuro.

No se divulga su verdadero color. El relacionista público debe permanentemente hacer campaña y no sólo en septiembre y de forma apresurada.

Insisto sobre el ave. ¿No sería copiarnos de los salvadoreños?

En lo personal no lo creo así.

Pero si hay 700 especies, ¿por qué imitar a los salvadoreños?

Si es así, que dentro de las 700 se seleccione a las que estén en peligro de extinción. Al oficializarlo como ave nacional habrá un cuido más especial para que no se pierda.


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