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¿Cómo diferenciar la microcefalia y craneosinostosis?

Arnulfo Agüero

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¿Qué es la craneosinostosis?

La craneosinostosis consiste en el cierre prematuro de una o varias suturas craneales, que son --explicó el Dr. Neyra-- los sitios de unión entre los huesos del cráneo. Esta es relativamente poco frecuente, y se presenta en uno de cada 2 mil nacidos, con predominio en el sexo masculino.

Normalmente la sutura frontal o metópica se cierra antes de nacimiento: la fontanela posterior, en la unión de las suturas sagital y lamboidea alrededor de los 3 meses, y la fontanela anterior en la unión de suturas coronal, sagital y metópica, hacia los 18 meses.

Tras la fusión de una sutura se produce un crecimiento paralelo a ésta; es decir, el crecimiento se detiene en sentido perpendicular a ella, se palpa como un reborde. Estas suturas craneales no pueden separarse por aumento de la presión intracraneal a partir o después de los 12 años, agregó.

Formación de la cabeza alargada

El cierre prematuro del cráneo más frecuente, se produce en la sutura sagital, y origina escafocefalia, dolicocefalia o cabeza alargada. Sigue en frecuencia el de la sutura coronal, y puede ser uni o bilateral. Si es unilateral puede producir una cresta, si es bilateral, se denomina braquicefalia o un cráneo anormalmente ancho, detalló Lacayo.

Cuando todas las suturas craneales se cierran, éstas producen anomalías faciales múltiples que se conocen como disostosis craneofacial o enfermedad de crouzon. El cierre prematuro puede interferir con el desarrollo del cerebro, incluso puede producir hidrocefalia. Existe también la acrocefalosindactilia o Síndrome de Apert, indicó.

¡Alerta padres y maestros!

Los niños que visitan con más frecuencia los Centros de Estimulación Temprana, CET de los Pipitos, son los que tienen problemas de deficiencia intelectual y motora, por ello es necesario detectar tempranamente a los que presentan padecimientos de microcefalia y craneosinostosis, alertó el Dr. Luis Alemán Neyra, médico de esta institución especializada en el desarrollo infantil.

¿Cómo detectar la microcefalia? la medida del perímetro cefálico tiene mucha relevancia para determinar si un niño padece de esta rara enfermedad. Estos controles de medidas físicas del cráneo lo deben de hacer periódicamente los pediatras de las clínicas privadas y de los centros de salud pública.

Generalmente estos controles de niño sano se omiten en estos lugares. Cuando hablamos de microcefalia, estamos diciendo que el tamaño de la cabeza del niño es menor en relación a la media de su edad y peso, explicó el doctor Neyra.

Las causas que la originan

Cuando se da, el cerebro no tiene un ritmo normal de crecimiento, principalmente en la etapa prenatal. Una de las causas puede verse en la etapa de desarrollo intrauterino.

Por ejemplo, los niños que nacen con el Síndrome de Down ya presentan en esta etapa un perímetro más pequeño del cráneo; o las madres embarazadas que son expuestas a radioterapia (rayos X). Los hijos de los padres alcohólicos o que consumen drogas, también están propenso a padecerla.

Otra causa es la desnutrición materna y las infecciones dentro del período del embarazo de la madre, como la rubéola, la toxoplasmosis y el herpes. Otras causas son las alteraciones por asfixia en el parto prolongado, que le provoca al niño un sufrimiento fetal que puede desembocar en microcefalia. También puede tener origen genético.

Al nacer el niño, el perímetro cefálico debe andar en 32 centímetros. Si está por debajo de este promedio se tiene que investigar esta medida irregular para determinar su causa. Si es mayor que estos 32 cm, “estaríamos hablando de una macrocefalia”, explicó el especialista.

Es simple tomar la medida. Se puede medir el tamaño de la cabeza con una cinta métrica. En todos los centros de salud existe una tabla que mide el tamaño de la cabeza según sus edades. Los médicos deben de realizar los controles debidos, para ver si el cerebro se está desarrollando con normalidad. La medida del perímetro cefálico debe de hacerse rutinariamente cada mes, durante 18 meses.

Muchos de los niños con estos padecimientos presentan problemas de retrasos mentales, deficiencias que pueden ser leves o graves. Esta enfermedad está relacionada a los problemas de epilepsia, pues un 35% de los niños padece convulsiones. Otros problemas son la falta de aprendizaje en la etapa preescolar y bajo rendimiento.

El tratamiento es cirugía sin riesgo

El tratamiento es quirúrgico, y encaminado a prevenir la interferencia en el desarrollo cerebral y de posible desarrollo de hipertensión intracraneal. La corrección quirúrgica no es urgente cuando sólo produce problemas estéticos el cierre de una sola sutura.

Sin embargo, el riesgo quirúrgico es tan bajo que la cirugía se indica en todos los casos. Siempre deberá efectuarse osteotomías extensas, para garantizar que la masa encefálica moldee el cráneo hacia su forma normal, señaló el galeno.

La craneosinostosis puede confundirse con microcefalia secundaria a un menor crecimiento del cerebro, o con plagiocefalia o forma irregular del cráneo, que se produce cuando el niño permanece inactivo, colocado sobre la región occipital que se aplana. El diagnóstico se confirma con rayos X o tomografías helicoidales del cráneo.

La detección temprana es clave para corregirla

Los Pipitos desarrollan un programa temprano de detección de la deficiencia. Científicamente está comprobado que mientras se detecte más temprano a un niño con deficiencia, la posibilidad de intervención para su tratamiento es superior.

En ese sentido recordó a todos los trabajadores de la salud, que es importante realizar cada mes y durante 18 meses, la medida de la cabecita del niño. Por ejemplo, especificó que existen tres hitos del desarrollo:

1) El control cefálico a los tres meses.

2) Sentarse a los seis meses.

3) Caminar a los 12 meses.

Si un niño tiene dificultades para controlar su cabecita después de los tres meses y tiene dificultad para sentarse después de los 15 meses, esos son indicadores de que algo no anda bien en el desarrollo del niño. Entonces es urgente iniciar de inmediato su proceso de rehabilitación, para tratar de recuperar sus habilidades motoras e intelectuales a través del programa de estimulación temprana.

Por tal razón, el Dr. Neyra recomendó a los padres, que visiten al neurocirujano, a los Pipitos o al psicólogo. Los Pipitos cuentan con 28 CET (Centros de Estimulación Temprana) a nivel nacional.




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