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Opinión

Panchito Aguirre Baca y la famosa defensa nacional
Francisco Aguilar Saravia

En el Semanario “7 DIAS” No. 429 del 14/20 de junio de 2004, el Dr. Francisco Aguirre Sacasa --hijo del Dr. y capitán de la temida Guardia Nacional-- en entrevista que le hizo dicho semanario, entre otras cosas que reveló refiriéndose a su familia, hay algunas afirmaciones inexactas que no corresponden a la veracidad de los hechos sucedidos y que es necesario señalar por la verdad histórica.

Hablando de sus ilustres antepasados, dice que el Gral. José Trinidad Muñoz fue quizás “el militar más destacado de Nicaragua”, lo cual es confirmado por algunos historiadores, pero en lo que sí está equivocado es cuando afirma que “él fundó la primera Academia Militar en Nicaragua”, lo que es totalmente equivocado, pues, según la misma historia, esto se dio en tiempos del gobierno militarista del presidente Zelaya, que también era un sistema “dictatorial”.

Nuevamente el Dr. Aguirre Sacasa está equivocado cuando afirma que su abuelo, don Horacio Aguirre Muñoz --honorable y probo ciudadano liberal-- fue “jefe del Estado Mayor del Ejército (Guardia Nacional) en tiempos del gobierno del Dr. Juan B. Sacasa”. Estas jefaturas las ocuparon primero, el general Gustavo Abaunza Torrealba, quien fue dado de “baja” por haber participado en el asesinato del general Augusto C. Sandino (1934); y, después, el general J. Rigoberto Reyes, sublevado en contra del presidente Sacasa (1936), quien finalmente fue derrocado por Somoza García, su sobrino político, quedándole el camino libre para apoderarse del poder de manera inconstitucional. Don Horacio Aguirre Muñoz ni siquiera fue miembro de la Guardia Nacional, mucho menos jefe del Estado Mayor de la misma.

Sigue diciendo el entrevistado que su papá fue “militar” y que llegó hasta el grado de capitán GN. Efectivamente, el doctor y capitán Francisco Aguirre Baca o mejor conocido como Panchito Aguirre Baca, --nombre que se hizo famoso en esa época de la noche a la mañana y siendo una persona civil-- fue incorporado a la “invicta” Guardia Nacional con el rango de capitán (Inf.) por voluntad omnímoda del dictador Anastasio Somoza García, el responsable del asesinato del general Augusto César Sandino. Por consiguiente, el capitán Panchito Aguirre Baca fue oficial de “dedo” como decimos jocosamente aquí, pero no militar, ya que no pasó por ninguna academia militar y sólo fue eso: un oficial más de la Guardia Nacional que causó “baja” con el mismo “rango” en 1947, cuando el presidente Argüello fue derrocado por el golpe militar de Somoza García y él, se vio obligado a asilarse en la Embajada de Panamá para no ser capturado por la Guardia.

Su hermano Horacio Aguirre Baca, igualmente fue incorporado de la vida civil con el rango de subteniente, y posteriormente el mismo Somoza García, irrespetando y manoseando a toda una institución castrense autónoma que se regía por sus propios reglamentos, códigos y ordenanzas de ineludible cumplimiento por los alumnos cadetes, ordenó al director de la misma, que el bachiller Horacio Aguirre Baca fuera admitido como alumno “externo” (...) en la materia o Curso de Infantería, cuando, sólo en el primer año había 13 asignaturas. Y así, por voluntad y capricho de Somoza García --que también fue “militar” de “dedo”, ya que a él lo hicieron mayor general al asumir la jefatura de la GN cuando los marinos yanquis se fueron del país-- el hermano de Panchito Aguirre Baca se “graduó” junto o dentro de la Promoción Victoria, la tercera egresada de la Academia Militar en mayo de 1946. Esta insólita “regalía” de rangos militares a ciudadanos civiles como los hermanos Aguirre Baca, produjo malestar y resentimientos entre la oficialidad académica que, para optar al Diploma Militar Académico, tuvo que pasar internos como cadetes, tres duros años para poder graduarse y finalmente ser incorporados como oficiales de la Guardia Nacional. Por eso, el nombre del teniente Horacio Aguirre Baca no figura en las nóminas o escalafón de los cadetes graduados en esa promoción compuesta por 51 alumnos, cuyos números respectivos son: el 115 asignado al cadete Reynaldo Pérez Vega, quien habiendo llegado al grado de general de brigada, fue asesinado por un comando del FSLN; y, el 166 al cadete Gustavo Espinosa, quien causó “baja” en 1947 cuando la caída del presidente Leonardo Argüello.

Dice también que su padre y su tío Horario ocuparon puestos de “muchísima importancia”, pero estos cargos no los encuentro por ningún lado. Es cierto que el capitán Panchito Aguirre Baca --después de Luis y Anastasio Jr., los hijos de Somoza-- fue “el niño mimado” y el guardia de mayor confianza de Somoza García al extremo que, a más de ser su primer ayudante, era algo así como su representante personal y vocero oficial ante los ministros del gobierno y altos oficiales de la Guardia, a quienes disgustó y no les parecía que un oficial de “mediano rango” los igualara y figurara entre los “grandotes”. Con Somoza García no hubo “hombre fuerte, poderoso ni brazo derecho”, pues era “celoso” y el poder absoluto sólo él mismo lo ejercía.

Un dato importantísimo que omitió el Dr. Aguirre Sacasa es que su padre --el capitán Panchito Aguirre Baca, mejor conocido así y recordado por los nicaragüenses-- tal vez sin imaginárselo él mismo, fue “pionero” de lo que después llegó a ser la Oficina de Seguridad Nacional (la temible OSN somocista de triste recuerdo), pues él fundó y organizó “La Defensa Nacional” o Policía Política del régimen para reprimir a los políticos opositores.

Nosotros los nicaragüenses tenemos muy buena memoria y las personas como yo, cuya edad frisa en los 75 años, recordamos muy bien éstos y muchos otros acontecimientos políticos --dolorosos, infames, vergonzosos-- que nos tocó vivir, aunque “viendo los toros de largo”.






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