Jueves 15 de Julio de 2004 Hora local | Managua, Nicaragua


Nacionales
Sucesos
Departamentales
Internacionales
Opinión
Política
Contacto END
Deportes
Especiales
Variedades
Turismo
Especiales
Economía
Emprendedores
Empresas
Sorteo Lotería Nacional
Clasificados
Horóscopo
El Alacrán
Ellas
Mundo Oculto
Salud y Sexualidad
Nuevo Amanecer
Buena Onda
Promociones
Imprenta Comercial
Nuestros Servicios
Tarifas
Suscríbase
Directorio Telefónico
Estadísticas de Visitas
 
 
Opinión

Los rugidos de la tierra
Bayardo Altamirano L.

No necesitan convencernos de que los terremotos son terribles, mortales y destructores. Al desencadenarse generan a través del globo varios tipos de ondas sísmicas. Además emiten ondas electromagnéticas que se propagan en la atmósfera terrestre y perturban la ionosfera situada más arriba. Hecho constatado por numerosas pruebas en el suelo y por artefactos espaciales sin que sepamos explicar su origen.

Los fenómenos electromagnéticos ligados a los sismos son conocidos desde hace mucho tiempo. El sismólogo británico John Milne, inventor en 1870 del primer sismógrafo de la historia, hablaba en 1890 de fenómenos eléctricos y magnéticos observados por testigos de los sismos en el Japón. Las emisiones anormales de ondas electromagnéticas han sido reveladas por los satélites durante los años 1970-1980. En 1982, las antenas magnéticas del satélite franco-soviético Aureol-3 detectaron una señal de 800 Hertz antes y durante un sismo de magnitud 5,4 ocurrido en las islas Fidji, mientras el satélite sobrevolaba la región.

Se ha detectado la presencia de una fuente electromagnética poderosa asociada a la deformación del suelo. Numerosas investigaciones se han emprendido intentando explicar el origen de dichas señales, que podrían deberse a las variaciones de contracción en el suelo precediendo el desencadenamiento del sismo. Pero los procesos físicos ocurridos no están dilucidados. Existen dos hipótesis. Una concierne con la presencia de agua en las rocas y la otra con la piezo-electricidad.

Los científicos franceses quieren observar las emisiones electromagnéticas provocadas por las erupciones volcánicas, terremotos y los maremotos (tsunamis). Idearon un satélite para detectar las emisiones electromagnéticas de los sismos. Es pequeño. Solo pesa 125 Kg. Se llama Demeter que abrevia, detección de emisiones electromagnéticas transmitidas por terremotos regionales. Cuesta 17 millones de euros y es el primero de una cadena de microsatélites. El estudio espacial de las emisiones causadas por los sismos se completará con las observaciones a ras de suelo de un laboratorio europeo situado en la región de Corinto, Grecia.

Demeter se mantendrá un año operando en una orbita polar a 710 Km. de altitud. Fue lanzado con éxito junto con otros 7 pequeños aparatos el 29 de junio desde la base de Baļkonur en Kazajstán por un cohete ruso ucraniano Dnepr-LV. Un antiguo misil balístico intercontinental SS-18 codificado como “Satán” en tiempos de la guerra fría. Convertido a propósitos civiles ha efectuado desde 1999 tres lanzamientos comerciales y ha puesto en orbita 12 satélites. El 9 de julio sabremos si sus instrumentos a bordo funcionan bien y si sus brazos que llevan captores magnéticos y eléctricos se han desplegado correctamente. Estando todo bien comenzará su misión.

Demeter sobrevolará varios cientos de sismos de magnitud superior a 5 hasta cinco horas antes de que se manifiesten. Como los instrumentos del satélite funcionan continuamente, permitirán establecer relaciones estadísticas entre las perturbaciones registradas en la ionosfera y la actividad sísmica en el suelo. Cualquier cosa encontrada y la acumulación de experiencia tendrán repercusiones enormes desde el punto de vista científico y social.



Profesor de la UCC




Compartir:   delicious   digg   meneame
El Nuevo Diario (c) 2004
12745546 visitas desde Septiembre de 1998
Guegue.Com - Desarrollo y Hospedaje Web
Diseñado por Luis Sáenz C