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Encubrió y ocultó a cura abusador
* Admite también que le financió su permanencia en Guadalajara
* Ministerio Público abre juicio en su contra y se sospecha que el sacerdote pedófilo está en Nicaragua
LUCÍA NAVAS

Foto  

Se sospecha que el cura Enrique Vásquez Vargas, acusado de cometer actos deshonestos contra un menor, está en Nicaragua.

 
El obispo de la diócesis de Ciudad Quezada en Costa Rica, Ángel San Casimiro, es señalado por el Ministerio Público de ese país de ayudar a ocultar de la justicia al padre prófugo Enrique Vásquez Vargas, acusado de cometer abusos deshonestos contra un niño que le servían de monaguillo.

San Casimiro reconoció este sábado ante la prensa tica, que en al menos dos oportunidades --en 2002 y en 2003-- tuvo conocimiento del paradero de Vásquez, y que además financió su estadía en un centro para religiosos de Guadalajara, México. El obispo nunca comunicó de ello a las autoridades.

Al padre Enrique Vásquez lo denunció un ex monaguillo de Santa Rosa, Pocosol, a finales de 1998, de haberlo manoseado en varias ocasiones. Pero la organización no gubernamental Casa Alianza documentó los casos de otros seis jóvenes que habrían sido víctimas de abusos deshonestos por parte del cura prófugo.

El cura Vásquez ha logrado evadir la justicia durante 10 años, y ha sido ayudado por otros religiosos. Su rastro indica que en 1999 trabajó para hispanos en la arquidiócesis de Nueva York. De 1999 a 2003 fue aceptado en la iglesia de Hartford, arquidiócesis de Connecticut. De 2003 a 2004 cumplió con labores sacerdotales en la parroquia de Güinope, Honduras.

Obispo mintió

El obispo San Casimiro aceptó que en dos ocasiones financió la estadía de Vásquez en Casa Alberione, Guadalajara. El prelado negó en mayo de este año conocer el paradero de su subalterno, versión que no pudo seguir sosteniendo.

El 12 de noviembre de 2003, agentes de la Oficina de Investigación Judicial, OIJ, de Costa Rica, hallaron en el expediente de Vásquez, durante un allanamiento en la Curia Diocesana, una factura por servicios profesionales en México, lo que despertó las sospechas de que el obispo San Casimiro pudo conocer su paradero, versión que el prelado confirmó este sábado.

Ante las confesiones del obispo y las pruebas documentales obtenidas hasta el momento, el fiscal de Ciudad Quezada, Henry Esquivel, abrió la investigación en su contra, a fin de determinar si le cabe responsabilidad por ayudar al prófugo padre Enrique Vásquez.

¿Está en Nicaragua?

Sobre el paradero del padre Vásquez, las investigaciones de la Policía costarricense apuntan a que se encuentra en Nicaragua, donde se sospecha logró ingresar con ayuda de otros religiosos.

El diario La Nación publicó que “existen fuertes sospechas de que el cura está en algún lugar de Nicaragua”, por lo que la Organización Internacional de la Policía (Interpol) coordina las labores de búsqueda con la Policía nicaragüense a fin de encontrar al cura.

La Policía de Nicaragua admitió que ante la existencia de informes sobre la supuesta presencia del cura, lo buscan para su captura.

El último rastro del cura Vásquez fue hallado en el poblado de Güinope, Honduras, a principios de 2004, donde seguía ejerciendo sus labores sacerdotales. Los registros migratorios indican que ingresó a ese país por un puesto fronterizo de Nicaragua, y según las pesquisas policiales, volvió a ocultarse en nuestro país, cuando alguien le sopló que las autoridades habían dado con su escondite.

Amenazan a Casa Alianza

Este sábado, Bruce Harris, Presidente de Casa Alianza denunció que hallaron en una de las contestadoras una amenaza con hacerles estallar una bomba, sino desisten de las acusaciones contra el padre prófugo Enrique Vásquez.

Según La Nación, un desconocido llamó desde un teléfono público de Orotina, el sábado a las 6:25 pm. “¿Saben qué? Les voy a poner una bomba y se van a morir. Dejen de perseguir al padre”, señaló el desconocido, quien no escatimó en lanzar improperios contra Casa Alianza.

“Nos advirtieron que vamos a tener problemas si continuamos. Hay gente que no ha entendido el daño ocasionado a las víctimas y más bien las atacan”, señaló Bruce Harris.


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