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Miércoles 31 de Diciembre de 2003 | Managua, Nicaragua
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Contaminación por ruido, ¿ya has escuchado sobre el tema?
Un minuto de silencio por el año viejo que se va
El ruido se define como un sonido no deseado, posiblemente muchos pensarán que no hay ruido a pesar de tanta pólvora. Pero recordemos que si el sonido, aunque sea agradable sobrepasa ciertos niveles, afecta la salud

Doraldina Zeledón Ubeda (*)

Pasó la fiesta de la Purísima: nueve días estallando cohetes y cargas cerradas en la madrugada. Al menos en mi vecindario. Y pasó la Navidad. Es loable la preocupación de los Medios de Comunicación, de la Policía, el Ministerio de Salud, los Bomberos, para evitar quemados. Pero el ruido también afecta la salud y la pólvora contamina el ambiente.

Es admirable el fervor de madrugar para alabar a la Madre de Dios. Yo también lo hice algunas veces, cuando chavala, para el 13 de mayo, día de la Virgen de Fátima; pero en San Rafael del Norte era en la Iglesia, no en la calle, ni con parlantes, quien no quería ir o no quería aguantar frío, se quedaba entre sus colchas sin que nadie lo interrumpiera.

Pero a veces pensamos sólo en nosotros, no nos importa que en el vecindario de la Iglesia Católica haya enfermos, niños, ancianos, a quienes les pueda perjudicar ese ruido, especialmente los primeros bombazos, que te despiertan y te asustan.

Hay muchas personas que se quejan de los cultos evangélicos, pero tiran bombas en la madrugada sin reparar en que no todo mundo es católico. Y dada nuestra cultura del ruido, el problema no es eliminarla, pero por lo menos no reventar bombas en la madrugada, ni recorrer las calles a las cuatro de la mañana, con chicheros y altoparlantes.

Pasó también la Navidad. Pobrecitos los tiernos oídos del Niño Dios, con tantos cohetes en el cielo. ¿Por qué no los fuegos pirotécnicos que adornen el cielo sin tanto ruido? ¿Por qué no las posadas con música agradable, como lo está haciendo nuevamente Estelí? ¡Qué bonito sería escuchar en estos días, por la calle, música navideña, música de Año Nuevo, pero que la música sea un deleite, que nos permita también escuchar a los demás, no como sucede en las tiendas, que no se escucha nada por los grandes parlantes que contaminan el ambiente.

Viene la despedida del año viejo, y hay que despedirlo con pólvora y con armas de fuego. No sé si es por el año viejo o por el Año Nuevo.

No pretendo decir que borremos nuestra cultura, la cultura es parte de nuestra identidad, pero cuando algunos elementos de ésta nos perjudican, creo que vale la pena reflexionar.

Nos quejamos de que "el tiempo está loco" porque hay más calor y también frío; pero no es el tiempo el loco, sino nosotros los irresponsables que contaminamos el ambiente.

Quizás alguien diga que no se contamina con una carga cerrada, pero hay que pensar de forma individual, local, y global, ¡cuánta pólvora contamina el ambiente!, y por eso los problemas de la capa de ozono, el recalentamiento de la Tierra, que puede ser muy grave, pero no nos importa. Y cuánto ruido nos llega. Y el ruido sí afecta la salud, aunque no nos demos cuenta, y no afecta sólo la audición.

Recordemos los efectos que causa el ruido

-- Pérdida de la audición

-- El enmascaramiento o interferencia en la comunicación oral. Sucede cuando un ruido es más fuerte que otro y se tiene que gritar

-- Acelera el ritmo cardíaco

-- Afecta el cerebro

-- El sistema nervioso central

-- El sistema digestivo

-- Aumenta la tensión muscular y la presión arterial, produce alteración del pulso y del equilibrio, problemas de circulación

-- Afecta la calidad y cantidad del sueño. Toda persona necesita descansar para mantener la salud y recuperar energías.

-- Produce náuseas, dolor de cabeza

-- Se considera el estrés como uno de los principales efectos del ruido

Algunas recomendaciones para estas fechas

-- Tenga cuidado con los juguetes explosivos que compró para sus niños. No les dé matracas a los tiernos.

-- Las embarazadas deberían evitar estar cerca de las explosiones.

-- Cerca de los hospitales no explote pólvora.

-- Para no afectar la audición y no correr a los clientes, los centros comerciales deberían de instalar sistemas de sonidos: varios parlantes pequeños y no esos parlantes gigantes que a los primeros que afectan es a los empleados de las tiendas. Los sindicatos deberían de incluir este problema laboral en los convenios colectivos.

-- Como son inevitables las cargas cerradas, los cohetes y los disparos de armas de fuego, por favor, cuide su salud: use tapones u orejeras en los oídos y evite disparar cerca de otras personas.

-- Para los jóvenes que caminan con su propio sistema de sonido personal (walkman o discman), sería mejor que durante estos días de ruido los guarden, porque para poder escuchar su música tienen que subir mucho el volumen para evitar el ruido del ambiente, lo que puede ser peligroso, aunque momentáneamente no lo sientan.

-- En su casa, no suba tanto el volumen a los equipos de sonido. Recuerde que usted no es dueño de la casa vecina y que el respeto al derecho ajeno es la paz. La Constitución dice que tenemos derecho a la salud, a la intimidad del hogar, la cual usted viola cuando irrumpe con su ruido. Cada quien quiere escuchar su música, su conversación, y no la del vecino.

-- Para los próximos años, organizar coros en las instituciones, en los centros de educación, en los barrios. ¿Se imagina qué bonito sería poder escuchar o cantar sin tanto ruido?

* La autora es abogada y comunicadora, especialista en gestión y educación ambiental. Integrante del grupo Solidaridad Ambiental.





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