Domingo 12 de Diciembre de 2004 Hora local [an error occurred while processing this directive] | Managua, Nicaragua


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Emprendedores

Los mayores exportadores de cerámica de Nicaragua
Encontrarme en el diplomado “Éxito Emprendedor” a Felipe y Dina Gutiérrez, los mayores exportadores de cerámica de Nicaragua, es otra de las gratas sorpresas que nos ha deparado esta experiencia. Ellos poseen el récord de haber realizado la mayor exportación de piezas de cerámica artesanal, en un solo contrato: 35,000 piezas hacia los Estados Unidos de Norteamérica.
Foto  

MaDoña Dina Gutiérrez mostrando una de sus bellas piezas. Maricelly Dinarte/end

 
Transcurrían los años ochenta cuando se conocieron. Dina era maestra de primaria y Felipe era un obrero artesanal del barro. En su diario caminar hacia la escuela donde impartía sus clases, Dina observaba trabajar a Felipe, hasta que un día, el juguetón de Cupido lanzó una de sus flechas. Entonces, maestra y artesano unieron sus vidas. Pero los dioses son impredecibles, y Mercurio, dios del comercio, decidió no quedarse atrás, y días después, alojó en las mentes de ambos el “virus” del Emprendedurismo. Felipe invitó a Dina a montar un negocio propio, y juntos construyeron el taller “Obras de nuestras manos”, en San Juan de Oriente.

Todavía no cumplen los cuarenta años, pero acumulan veinticinco de experiencia empresarial en la exportación de artesanía en barro. Juntos recorren sus puestos de venta, juntos asisten al curso de “Éxito Emprendedor”, juntos salen al refrigerio, y juntos los entrevistamos.

Felipe, ¿cómo inicia este proyecto?

Mi mamá era artesana rústica. Nosotros acarreábamos el barro y la leña, pero no sabíamos nada de artesanía. En 1984 inicié un curso que no pude terminar por el servicio militar. Después de finalizar mi servicio, los ocho hermanos nos involucramos en la producción de artesanía.

En 1989 me separé de ellos, pues un año antes me había casado. Como el salario de una maestra era muy bajo, decidimos que ella aprendería el oficio y trabajaría en el negocio. Ahora ella dirige todo lo administrativo y yo veo la producción

¿Ya tenían clientes cuando montaron su taller?

No. Nosotros salíamos a vender nuestra cerámica a los mercados. No tenía casa ni local. Comenzamos a conocer algunas galerías y fuimos haciendo clientela. Para el tiempo del Frente Sandinista había una comercializadora cerca de Plaza España, donde nosotros íbamos a entregar nuestros productos. Fue el tiempo en que más se desarrolló la artesanía.

¿Recuerdas cuál fue el monto de tu primera venta?

No. Yo lo que recuerdo es que por el servicio militar no terminé el curso de torno, y a mi regreso decidí practicar lo poco que había aprendido. No tenía torno propio y lo prestaba, pero a veces la gente no quería prestármelo. Inexperto como era, en un día elaboraba diez piezas. Un tornero normal lo hacía en media hora.

¿Con cuánto personal iniciaste?

Comenzamos nosotros dos, y dos años después, incorporamos a dos familiares. En la actualidad tenemos treinta empleados permanentes. Pero hay momentos en que se demanda mayor cantidad de mano de obra y llegamos a cuarenta o cuarenta y cinco. Nosotros buscamos muchachos entre los catorce y dieciocho años para entrenarlos. El personal es bastante estable.

¿Cuánto gana un empleado en tu taller?

Nosotros pagamos hasta tres y cuatro veces más de lo que ganan en otros talleres de San Juan de Oriente. El tornero, cuando está baja la producción, gana tres mil a la quincena, pero en tiempos normales hasta siete mil quincenales. Es el mejor pagado.

¿Organizas la producción como cadena productiva?

Sí. Pero nos falta la organización correcta.

¿Cómo nace la idea de exportar?

La verdad es que ni siquiera teníamos la idea de exportar. Simplemente la gente comenzó a llegar y a decirnos que la artesanía se podía mover en otros lugares. Cuando llegó Pro-arte (Organización Menonita), ellos hicieron la primera exportación, y así nace el movimiento exportador en San Juan de Oriente. Aunque para la época sandinista hubo una comercializadora que enviaba artesanía a Europa.

¿No tienes miedo de que la competencia copie los diseños que exportan?

La mayoría de la gente se ha quedado en lo tradicional. Nosotros cambiamos los diseños cada cuatro meses, según se mueven los productos en Estados Unidos. Ellos definen lo que necesitarán. Figúrese que hubo un tiempo en que traíamos a un diseñador que ganaba cuatrocientos dólares el día.

Ahora mandan los diseños por correo electrónico o diskette. El diseñador viene solamente dos o tres días a supervisar. Por otra parte, la competencia sabe que para exportar hay que cumplir con contratos muy exigentes en tiempos de entrega y calidad.

¿A qué lugares de los Estados Unidos exportan?

Nueva York y Carolina del Norte. Nosotros exportamos un contenedor cada dos meses. Exportamos una gran cantidad de cerámica que se utiliza como base para lámparas de noche. Debo aclarar que nosotros atendemos tanto el mercado externo como al nacional, aunque claro, la diferencia de los volúmenes de venta es bien grande.

¿Ustedes realizan todo el proceso de exportación?

Nosotros nos ocupamos de entregar el contenedor cargado con el producto empacado tal como lo demandan nuestros clientes. El resto lo hace una empresa comercializadora. Hemos perfeccionado nuestro proceso productivo, a tal grado que de mil trescientas piezas que enviamos en el último contenedor, solamente se quebraron tres.

Hablemos con Dina

Dina ha estado callada y atenta escuchando a su marido. Pero ella es parte fundamental del taller, pues dirige la parte administrativa.

¿Cómo está organizado el taller?

Yo estoy pendiente de todos los pedidos. Tenemos una administradora y un supervisor de producción. También una muchacha que lleva la contabilidad.

¿Cuál es la figura legal del taller?

Es un negocio personal.

¿Qué otras funciones desempeñas?

Me gusta ver las finanzas y poner los precios, porque yo conozco los márgenes de utilidad.

Y con toda esa experiencia acumulada, ¿qué haces en este curso de Éxito Emprendedor?

Me motivé con sólo leer lo de “Éxito Emprendedor”. Yo quería saber qué es un emprendedor. Después de la primera clase me he animado mucho más. Nosotros no queremos quedarnos estancados y deseamos preparar a nuestros trabajadores para que ellos sean como unos pequeños emprendedores que van detrás de nosotros. Me siento muy bien con estos días que he estado viniendo a este curso.

¿Cómo se ven de aquí a cinco años?

Esperamos tener una empresa más grande con más empleados...

Un contrato de C$1,300,000.00 y pusieron a trabajar casi a todo el poblado

Cuenta Felipe que la experiencia más aleccionadora que han tenido, fue cuando prepararon el mayor pedido que ha salido de Nicaragua. Treinta y cinco mil piezas por valor de un millón trescientos mil córdobas. Jamás se había trabajado semejante cantidad de piezas.

Felipe, ¿qué implicancias tuvo para ustedes cumplir un contrato tan grande?

La empresa a la que exportaríamos casi no nos asigna el trabajo, pues nos dijeron que nos volveríamos locos con semejante cantidad piezas. El plazo inicial era de seis meses pero nos lo ampliaron a ocho. Todo ese tiempo trabajamos durmiendo de cuatro a cinco horas por día. Teníamos 105 empleados en el taller y en el de mi hermano 90. No pudimos administrar correctamente todo el proceso. Ganamos, pero no todo lo que se podía.

Para comenzar, negociamos en córdobas un contrato de C$1.300,000.00 (un millón trescientos mil córdobas, equivalentes en aquel tiempo a cien mil dólares) y perdimos todo el deslizamiento de la moneda.

Felipe, ¿Cómo son ustedes en lo personal?

Una de las cosas que más nos ha ayudado son los principios cristianos. Nosotros somos de la Iglesia Bautista. Eso nos ha permitido conocer de principios y valores. Yo no tuve la conducción de un padre o una madre, quedé huérfano a los trece años. Vivía una vida desordenada. La Iglesia y el estudio de cinco años en el seminario bautista me dieron perspectivas diferentes.

¿Eso fue antes de ser emprendedor?

Estábamos iniciando cuando comencé los estudios sabatinos en el seminario.

¿Quién inició a quién en la religión?

Los dos iniciamos el mismo día. Nunca nos hemos separado, para todo andamos juntos.

¿No se aburren de andar juntos todo el día?

(Ambos se mueren de la risa por la pregunta, y al recuperar la calma, Dina responde): No, fíjese que no, es más, nos hacemos falta ambos. Para salir juntos organizamos bien las cosas en el taller.

En el taller “Obras de nuestras manos”

Dado que la entrevista la realizamos en las instalaciones del Ipade, era necesario conocer el local para ver trabajando a las manos artesanas. Acordamos una visita a San Juan de Oriente. Preguntando y preguntando llegamos al taller. Felipe y Dina no se encontraban. Sebastián, un joven moreno de facciones típicas de la zona, apagó la radio evangélica, que junto al resto de trabajadores escuchaba, y nos saludó afectuosamente.

Sebastián inició sus explicaciones desde el momento en que se extrae el barro, se prepara y amasa. Vimos al tornero elaborar tres vasijas en asunto de unos pocos minutos. Nos habló del engobado, el pulido, secado, horneado, pintado y hasta del empaque para exportación.

Parecía que fuese el mismo dueño quien nos atendía. El tour de trabajo terminó, agradecimos a los trabajadores y a Sebastián en especial, la amable atención que nos dispensaron.

Cuando salíamos del taller de los Gutiérrez, una camionetona de esas que usan los ministros, se acercó en dirección a nosotros. Pero, ¿quién la manejaba? Casi no se veían, pero al acercarse un poco más descubrimos a Felipe y Dina. Sus únicos pasajeros. Nos saludaron muy afectuosos, y se disculparon de no haber estado durante nuestra visita al taller. Nos despedimos. Y mientras enrumbaba hacia Managua, recordando el precio de aquel camionetón, admirado pensé: ¡Y todo a punta de barro!



ÉXITO EMPRENDEDOR

Segundo Diplomado

Inicia: 17 de enero de 2005

Finaliza: 12 de febrero de 2005 (único sábado)

Total horas: 40 horas académicas

Modalidad: lunes, miércoles, viernes

Horario: 6:00 pm a 8:30 pm

Objetivos:

1. Estimular el espíritu emprendedor y promover la asociatividad como elemento fundamental para el éxito.

2. Conocer ejemplos y las bases del triunfo de los emprendedores nacionales.

3. Aprender a desarrollar un plan de negocios integral (mercadeo, finanzas, producción, recursos humanos, etc.).

4. Analizar los factores que benefician y/o limitan el desarrollo emprendedor en Nicaragua.

Local: Centro de capacitación IPADE- Km 9 ½ Carretera a Masaya

Para información: Tels. 2762105, 2761774, 2761775, 88-27867,

Correo electrónico: iteca@mail.com


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