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Cinco millones de niños mueren de hambre al año
*** 852 millones de personas en el mundo padecen malnutrición


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Niños como éste, que deben hurgar en la basura para comer, son los más propensos a morir por mala alimentación. La FAO dice que al año mueren por hambre 5 millones de niños.

 
Más de cinco millones de niños mueren al año en el mundo por el hambre y la malnutrición, que afectan a 852 millones de personas, la mitad en la India y África, señala la FAO en su último informe. En números eso es como que cada año se muera toda la población de Nicaragua.

Según la FAO, cada año nacen en todo el mundo más de 20 millones de bebés con insuficiencia de peso, que corren además el peligro de morir en la infancia o de sufrir discapacidades físicas y mentales durante toda su vida.

Ante esta situación, esta agencia especializada de la ONU considera “lamentable” lo poco que se hace para combatir el hambre, si bien los recursos necesarios para evitar con eficacia esta tragedia humana y económica “son minúsculos en comparación con los beneficios de invertirlos en esta causa”.

El informe de la FAO estima en unos 30,000 millones de dólares anuales, el costo que tiene el hambre para los países en vías de desarrollo por la pérdida de productividad y de ingresos nacionales. Esa cifra es cinco veces más que la cantidad que recibe el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida.

A los costos del hambre hay que sumar los costos indirectos de la productividad y los ingresos perdidos. El informe dice que si sigue el actual nivel de malnutrición infantil, de grandes, esos niños no serán productivos y el mundo perderá unos 500,000 millones y un billón de dólares en su valor actual.

Es irónico, dice la FAO, que se pierda tanto dinero, cuando si se invierte en la lucha contra el hambre los beneficios son enormes. La FAO dice que por cada dólar invertido se puede multiplicar por cinco y hasta por 20.

El ejemplo de 30 países

A pesar de la dureza de las cifras, la FAO deja un lugar a la esperanza, al decir que aún es posible cumplir los objetivos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, respecto a la reducción para el año 2015, del número de personas que pasan hambre en el mundo.

Así, dice que más de 30 países que incluyen casi la mitad de la población del mundo en desarrollo, “no sólo han ofrecido pruebas de que un rápido progreso es posible, sino también lecciones de cómo lograrlo”, ya que en los años 90 lograron reducir en un 25% el número de personas que sufren hambre.

Este grupo de países lo forman Angola, Benín, Birmania, Chad, Chile, China, Costa Rica, Cuba, Gabón, Ghana, Guinea, Guyana, Ecuador, Emiratos Árabes Unidos, Haití, Indonesia, Jamaica, Kuwait, Lesotho, Malawi, Mauritania, Mozambique, Namibia, Nigeria, Perú, República del Congo, Siria, Tailandia, Uruguay y Vietnam. En esos países hay unos 2,200 millones de personas.

En América Latina hay, según el informe, 53 millones de personas que padecen hambre. 33 millones viven en América del Sur, casi 7 millones en el Caribe y 12,6 en América Central y México.

Según la Academia para el Desarrollo Educativo, citado en el informe de la FAO, con sólo 25 millones de dólares al año se podría reducir la desnutrición en 15 países latinos y África antes de 2015 y salvar a unos 900,000 niños de la muerte por hambre.

Promover agricultura

El informe de la FAO subraya en ese sentido que se puede avanzar en la lucha contra el hambre mediante la aplicación de una “estrategia de doble vía, que ataque las causas y las consecuencias del hambre y la pobreza extrema”.

La primera vía incluiría las intervenciones destinadas a mejorar la disponibilidad de alimentos y los ingresos de los más pobres, “fortaleciendo sus actividades productivas” con tecnologías eficientes y baratas.

La segunda vía es la inmediata: garantizar el acceso directo a los alimentos de los más necesitados. La FAO recomienda que se promueva la agricultura y el desarrollo rural, de los cuales dependen los medios de subsistencia de la mayoría de las personas pobres y que pasan hambre.



Mala alimentación

Según la FAO, de los más de cinco millones de niños menores de 5 años que al año mueren por hambre, 3,7 millones mueren por no tener el peso adecuado a su edad. La FAO dice que la carencia de hierro causa entre 750,000 y 850,000 muertes; y la misma cantidad aportan la carencia de Vitamina A y cinc.

A eso hay que añadir las muertes por enfermedades como la diarrea, paludismo, neumonía, sarampión, y por problemas en el momento del parto. El número final de niños que mueren al año (por enfermedades o hambre) es de 7,5 millones.

Entre 2000 y 2002, los malnutridos del mundo sumaban 852 millones. 815 millones se encuentran en la India, África subsahariana, Asia y el Pacífico, China, América Latina y Caribe, Oriente próximo y Norte de África. 28 millones están en países casi industriales, y nueve en los países ricos.

La FAO asegura que las personas malnutridas que sobreviven a la primera etapa de la infancia, suelen sufrir discapacidades físicas y cognitivas de por vida y viven menos años. Se estima que la subnutrición infantil y la materna cuestan 220 millones en los países en desarrollo. Si se toman en cuenta otros factores de riesgo relacionados con la alimentación, el costo asciende a casi 340 millones.

(Con información de los diarios El País y El Mundo, de España)


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