Sábado 7 de Agosto de 2004 Hora local [an error occurred while processing this directive] | Managua, Nicaragua


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La raíz nahuatl de nuestro lenguaje

 
Frases comunes en Nicaragua

Dame un nacatamal; cipote; echale nisallo al chancho; vos, muchacha, poné a nesquezar el mais; mujer, andá dale la chiche a ese chigüín; cipote, andá a echarte agua que estás choco; agachate a pepenar los jocotes; poné el tenamaste al fuego para cocer los tamales; vamos a tapizcar el mais; lavá la olla que tiene contil; pipe, vení juguemos; barré la cuita de la gallina; amarrá la yegua con el mecate; este cipote está celeque; los frijoles están camagua; entre camagua y elote; la nana del pipe; alli viene tu tata; poné al fuego el comal; ¿querés tamales, atol, totoposte, yoltamal, elote, posol, chicha o tiste?

Veamos algunos ejemplos del uso de palabras de raíz náhuatl en nuestra actual población:

Este conjunto de palabras (en negrillas) son de origen náhuatl y demuestra que la población no está hablando el castellano impuesto, sino que es un castellano mezclado con palabras de nuestras raíces lingüísticas autóctonas.

Este mismo patrón lingüístico se repite en los nombres de la flora y fauna de Nicaragua. De la flora podemos mencionar, entre otros: jocote, zapote, mamey, tempisque, guanacaste, achiote, chile, calabaza, maíz, pochote, nacascolo, chilamate, coyol, jocomico, chiltoma, tigüilote, chichicste, cacao, nancite, capulín, aguacate, camote, chagüite, macualiso, jiquilete, jícaro.

De la fauna: chichiltote, ocelote, quet-zal, zopilote, zanate, chocoyo, pocoyo, sonchiche, papalomoyo, zancudo, chayul, tecolote, tamagás, tepecuintli, mapache, masate, coyote, guapote, entre otros.

Veamos los casos que muestran mayor abundancia de la lengua Náhuatl:

Nicaragua, Nican - Nahua: Aquí están los Nahuas; es decir, nosotros los nicaraguas. De modo que el nombre de Nicaragua es Náhuatl y no de procedencia sureña o antillana.

Los Güegüenses, güe - güe: viejos o viejitos. Comedia que era parte de las celebraciones culturales de los nahuas, desde que habitaron México. Los aztecas la llamaban huehuetzin y los nicaraos le llamaban los güegüenses, que significaba la comedia de los viejitos, porque sus actores principales eran los güe-güe o viejitos. Estos datos nos permiten hacer la siguiente reflexión. La comedia era conocida como Los Güegüenses (no El Güegüence), y es parte de la literatura Náhuatl, o sea original de los tiempos precolombinos. Con todo el respeto que nos merecen los historiadores de nuestro país, que han estudiado esta obra, nos preguntamos: ¿realmente, El Güegüense representa la burla de un mestizo y es una comedia castellanizada de inicios del Siglo XVII?

Las evidencias culturales, arqueológicas y lingüísticas, demuestran que esta obra es un legado cultural de nuestros pueblos náhuatl, como muestra de su riqueza antropológica y artística, por lo que consideramos que debemos llamarla por su propio nombre Los Güegüenses y dar el mérito de su existencia a sus únicos creadores, los nahuas. Parece que esta comedia tiene su origen en el encuentro en México de las culturas Náhuatl con la Tolteca, a inicios del Siglo IV, antes de la Era Cristiana. Fue traída a Nicaragua por las oleadas migratorias de los pueblos nahuas y pipiles, entre los siglos IV y V después de Cristo (400-500 años de nuestra era).

No discutimos el hecho de que la comedia haya sufrido alteraciones durante la invasión y ocupación española, pero somos de la opinión que en Nicaragua la obra fue escrita por el pueblo náhuatl, que en ella trataron de salvar lo que más pudieron del arte que transmitían en su comedia conocida por ellos a través de sus antepasados y que el verdadero origen de su nacimiento no es el Siglo XVII. Los Güegüenses es un legado artístico de nuestra corriente cultural náhuatl, que hoy forma parte de nuestro patrimonio cultural nacional. Para corroborar estos datos, se puede consultar “Diccionario del habla Nicaragüense”, del General Alfonso Valle. (Historia del origen y desarrollo de las civilizaciones indoamericanas, doctor Rafael Girard, antropólogo).



La toponimia de raíz náhuatl

Managua. Hemos tratado de investigar sobre la raíz de esta toponimia; hemos dado seguimiento a algunos artículos de periódicos donde se le atribuye un posible origen sureño (arahuaco) por existir ese mismo término en países como Cuba y Venezuela. Estudiando la raíz ATL de la lengua Náhuatl, que significa Agua encontramos una diversidad de toponimias con la misma terminación; tenemos Managua, Amasagua, Acosagua, Nicaragua, Cailagua y además la raíz ATL-AGUA también la encontramos en otras toponimias Náhuatl al inicio o en medio de las palabras como Aguacunda, Aguacha, Agualcas entre otras. (Ver diccionario Náhuatl).

Encontrar toponimias iguales o similares a las de Nicaragua en países del sur o del norte del continente, puede tener muchas explicaciones. Jacinto Jijón y Caamaño, en su libro Una Gran Marea Cultural en el Noroeste de Sudamérica (30), se refiere a los elementos culturales que se manifiestan en las monumentales estatuas, la cerámica y el jade que señalan a los Chorotegas como una de las naciones más adelantadas de América y que ocuparon gran parte de la región mesoamericana en la época más antigua de que tenemos noticia. Dice Jijón Caamaño, que los hallazgos en Honduras, especialmente en Copán y Florida, indican que los Chorotegas vivieron allí antes de la llegada de los Mayas.

Hay datos precisos sobre el movimiento migratorio de los Chorotegas que no termina, no en cuanto al pueblo mismo, sino a los elementos culturales de su civilización en Costa Rica, llegando a Ecuador y parte de Perú. Las reflexiones exteriorizadas en estas notas tienen que ver con nuestra identidad cultural. Las evidencias arqueológicas nos proporcionan una gama de elementos antropológicos y lingüísticos, que son muestras tangibles de que somos descendientes de dos grandes grupos antropológicos que son los Chorotegas y Nicaraos. Es importante conocer que nuestro pueblo tiene un origen cultural bien definido, pero lamentablemente nosotros mismos hemos coadyuvado a perder nuestra propia identidad cultural. Veamos otros.

Metapa, de la raíz Náhualt Metlatl-Piedra de moler, pan-en. Metla-pa, donde hay piedras de moler. (Conocida en la actualidad como Cudad Darío, en honor a nuestro insigne poeta Rubén Darío).

Nagarote: Nahualotli. Nahualli - Brujo Otli - Camino. Nahalt- otli. Camino Brujo

Ocotal : Ocotl - Ocote, Tlalli - Tierra. Oco-Tlalli. Tierra de Ocotes.

Pochomil: Pochotl - Pochote, milli- sementera. Campo de Pochotes.

Teotecasinte: Teotl - sagrada, Calli - casa, Centli - espiga. Teot - cal - Centli. Templo de las espigas sagradas.

Teustepe: Toxtli - conejo, Tepetl - cerro. Toxte - Tepetl. Cerro del Conejo

Ticuantepe: Tecuani - fiera, tigre, Teptl - cerro. Ticuan - Tepetl. Cerro del tigre.

Ometepe: Ome - Dos, Teptl - Cerro. Ome - Tepetl. Tierra de Dos cerros, etcétera.

Como podemos notar, la mayoría de los nombres de nuestras ciudades, pueblos y caseríos son de origen Náhualt, lo que comprueba que esta era la lengua hablante en Nicaragua a la llegada de los españoles. Y lo más importante es notar que aun cuando nos obligaron a cambiar nuestra lengua, pretendiendo exterminarla, lo mismo que toda nuestra cultura, nuestro pueblo aún habla Náhuatl.

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