Líderes comunitarios del barrio 17 de Julio, costado sur de la MONISA, urgen que las autoridades municipales manden a reparar el puente que permite el acceso hacia el sector de la Planta Eléctrica, costas del Gran Lago. El puente fue reparado durante el Gobierno de doña Tatiana Raskosky, pero ya está de nuevo bastante dañado.
Mario Bonilla, dirigente comunitario del barrio en mención, considera que el estado del puente es un peligro para todos, sobre todo para los niños que todos los días pasan por ese lugar. Bajo el puente hay un abismo al que pueden caer los menores o personas de la tercera edad, con resultados fatales.