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Sábado 12 de Octubre de 2002 | Managua, Nicaragua
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El Arte Público en los 80´s

por Sergio Michilini

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  Juan José Robles (Honduras). "MITOS PRECOLOMBINOS" -1989 CEMOAR/Colores de luz, Foto: Marcos Pericin  

El acontecimiento.

Uno de los hechos más trascendentales en las artes plásticas nicaragüenses de los años 80’s fue el nacimiento y desarrollo del Movimiento Muralista y de la Escuela Nacional de Arte Público.

Fue un acontecimiento que hechó raices tan profundas en el terreno nacional hasta convertirse, estas formas de expresión plástica, en nuevas tradiciones nicaragüenses, con proyección internacional, pues a estas alturas ya pueden contarse en muchas decenas, o centenares, las obras de Arte Público realizadas por nuestros artistas y estudiantes de arte en varios paises del mundo, como Italia, Francia, Alemania, Canada, Estados Unidos, etc…y por otro lado un gran numero de artistas del mundo vinieron a Nicaragua y realizaron obras en varios lugares de Nicaragua.

La relevancia nacional e internacional del Movimiento Muralista pinolero de los años ’80 quedó grabada para siempre en el excelente libro de Historia del Arte Nicaragüense del Prof. David Kunzle : “THE MURALS OF REVOLUTIONARY NICARAGUA 1979-1992”, publicado por la editorial de la UCLA (Universidad de California, USA), lastimosamente sólo en inglés.

Hoy los jovenes artistas nicaragüenses están interesados en la reapropiación de los Oficios y de las Profesionalidades perdidas, en la Pintura mayor, en el Muralismo y en el Arte Público, porque estas son formas expresivas que pueden sacar las artes plásticas contemporáneas de la crisis y mediocridad que están viviendo a nivel mundial.

El abono y la tierra fértil.

El fenomeno del Muralismo y del Arte Público Nicaragüense nace por la concurrencia de varias circunstancias en Nicaragua en los inicios de los 80’s que las que podemos resumir así:

1)- El maestro Rodrigo Peñalba sembró en Nicaragua las grandes energías, emociones, tareas y desafíos del Oficio de la Pintura Mural , inspirado en las obras del Renacimiento Italiano y del Muralismo Mexicano moderno.

En los años ’80 sus alumnos estaban en edad, y podian estar en capacidad y voluntad de pintar grande, de enfrentar las dificiles tareas de la pintura en el espacio urbano.

2)- La Revolución Nicaragüense fomentó y abrió la oportunidad, para los artistas plasticos, de trabajar con el pueblo, con la gente, en los barrios y en el campo, inspirados en los problemas de la vida real, en la naturaleza y en los sueños de construir una nueva vida con paz y justicia para los nicaragüenses.

3)- Después de la guerra y las destrucciones, se inició la gran tarea de la RECONSTRUCCIÓN de las ciudades, barrios, edificios públicos, viviendas etc.

El Gobierno, los Ministerios, las Alcaldias y hasta las brigadas voluntarias de la gente: todos estaban avocados a tareas de reconstrucción, y en estas circunstancias se creaban naturalmente grandes posibilidades de trabajo para los pintores, escultores, arquitectos y artesanos.

4)- Inició un flujo abundante de ayuda moral y material por parte de la Cooperación y Solidaridad internacional practicamente de todos los paises, los partidos y las religiones del mundo, también hacia la Cultura y el Arte: nunca una Revolución tuvo tanta solidaridad y ayuda de los pueblos del mundo.

5)- Llegaron al país artistas, arquitectos y artesanos con tareas de formación y capacitación técnica en muchos sectores de la creación y expresión plástica. Al mismo tiempo muchisimos jovenes estudiantes de arte nicaraguenses fueron becados para estudiar en el exterior.

6)- Las rebeliones estudiantiles del ’68 a nivel mundial finalmente desquebrantaron, en las artes plásticas los esquemas, quimeras e ilusiones del obsoleto “vanguardismo” y provocaron por un lado las teorias sobre “la muerte del arte” (dando inicio al delirante nuevo academismo llamado “arte contemporaneo”, paradógicamente mimado por el oficialismo), y por el otro lado las practicas eroicamente contracorriente de recuperación de las profesionalidades y oficios perdidos en los ultimos siglos, a partir de la Pintura y la Escultura, la re-integración de las Artes Plásticas con las Artesanias y la Arquitectura y la reconciliación con la historia del arte, despues de la indigestión de “rupturas” con el pasado y con las artes tradicionales.

Aquí en los años ’80 llegó de todo: llegaron los de “la muerte del arte” (con sus “artistas contemporaneos” y sus pseudo-rebeliones contra la “tiranía de los bastidores”) y, por suerte de la Pintura, del Movimiento Muralista y del Arte Público llegaron también los de “la vida del Arte y de los Oficios”… (asimismo siguió subsistiendo, con pasiones y emociones de baja intensidad, la pequeña pintura comercial).

La germinación del Movimiento Muralista Nicaragüense.

A raiz del triunfo de la Revolución Popular Sandinista no hubo una reunión, o una decisión, o una indicación explicita a los pintores para que pintaran murales.

A pesar de esto, se vino creando un Movimiento en el sentido de una convergencia de muchas personas hacia un objetivo comun: pintar grande, pintar historias, pintar para educar, pintar en los edificios……

La chispa que provocó este incendio creativo fue la Cruzada Nacional de Alfabetización, por un lado, y por el otro las brigadas y pintores estranjeros que estaban realizando grandes murales en varios lugares de Nicaragua.. Muchas mentes creativas pensaron en lo mismo y se vino creando por parte de los artistas la grande RETAGUARDIA de la Cruzada Nacional de Alfabetización.

La pintora y ceramista Rossy Lopez, en este entonces Directora del Sector Artes Plásticas del Ministerio de Cultura, coordinó y fomentó las acciones de artistas profesionales come Leonel Vanegas, Roger Pérez De La Rocha, Leonel Cerrato, Genaro Lugo, Maria Gallo, Orlando Sobalvarro, Alejandro Canales, Cesar Caracas etc. y de estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas como Rommel Beteta, David Espinoza, Luis Lugo, Boanerges Cerrato, Casanova Ellis etc.

Se crearon equipos de trabajo para pintar murales en la ciudad; para dar clase de pintura a los niños en los parques y brigadas artisticas y culturales salieron a los departamentos.

Entre las obras pintadas en Managua la que logró seguramente el mayor nivel de excelencia plástico/expresiva fue la Trilogia Mural del Parque Luis Alfonso Velásquez, realizada en las paredes de la Empresa de Mantenimiento y Ornato Municipal, entre marzo y septiembre de 1980, por los Maestros Leonel Cerrato, Julie Aguirre, Manuel Garcia, Hilda Vogl, Alejandro Canales, Genaro Lugo y varios ayudantes.

Esta Trilogia Mural que representaba la apoteosis de la hermandad, solidaridad y ternura del hombre y de la mujer nicaragüense, conformaba un conjunto unitario y armonico entre estilos y conceptos pintoricos muy diferentes : un ejemplo de unidad en la diversidad en el trabajo artistico, de respeto y colaboración entre varios artistas plásticos, de integración a la estructura arquitectonica que contenía la obra y al entorno natural del Parque: este excelente trabajo artistico se estaba transformando en la obra más importante de la plástica nicaragüense y en simbolo de Managua y Nicaragua en el mundo.

Como casi todas las demás obras de Pintura Mural realizadas en los 80', y declaradas Patrimonio Cultural Nacional por la Ley n. 90 ( publicada en la Gaceta Diario Oficial el 23 de Abril de 1990), esta Trilogia Mural fue también barbaramente destruida en el Noviembre de 1990; sin que nadie se asumiera oficialmente la responsabilidad, sin que nadie pagara los daños materiales y morales a los artistas; sin que la Oficina de Patrimonio o alguna Institución del Estado o el mismo Gremio de los artistas demandara y la Justicia pudiera encarcelar y obligarlos a compensar el daño a los responsables, así como previsto en la Ley de Patrimonio Cultural.

También llegaron a Nicaragua muchos artistas profesionales, estudiantes de arte y brigadas del mundo para pintar obras, como la Brigada Felicia Santizo de Panama, la Brigada Ramona Parra de Chile a través de los pintores Victor Canifru y Alejandra Acuña; el Maestro Camilo Minero del Salvador, que trabajó aquí muchos años; Arnold Belkin y Vlady de México, Daniel Pulido de Colombia; el subscrito con el maestro Aurelio y algunos italianos más; Cecilia Herrera de Argentina; Daniel Hopewell de Inglaterra; Janet Pavone, Miranda Bergman, Marilyn Lindstrom y la Brigada Orlando Letelier de los Estados Unidos; Maximino Cerezo de España, Sönke Nissen y Klaus Klinger de Alemania etc. etc.

Foto
  UGO PERINI (italia) "Historia"-1988-CEMOAR/Colores de luz Foto: Marcos Pericin  
En el ya mencionado libro de Historia del Arte del Prof. David Kunzle (“ THE MURALS OF REVOLUTIONARY NICARAGUA 1979-1992”, editorial UCLA), hay un inventario de 270 Pinturas Murales realizadas en los años 80, sin contar las esculturas, decoraciones, mosaicos etc.

A la grande cantidad de artistas nacionales y estranjeros se suma una sorprendente variedad de estilos y conceptos pictoricos y esteticos, y todo esto caracteriza un Movimiento Muralista Nicaragüense multifacetico, libre, fantasioso, experimental, rico y novedoso, y hubiera podido transformarse en un foco de interés artistico/cultural nacional, fomentando la industria turistica de nuestro pais si no hubiera tenido Nicaragua por un lado la ceguera de algunos politicos que, como dijimos, hasta ahora todavia no pagaron los daños materiales y morales a los artistas y al Patrimonio Nacional provocados por la destrucciòn de la mayoría de estas obras; y por otro lado la debilidad de las instituciones culturales del Estado y de los Gremios de los Artistas, Arquitectos y Urbanistas que no demandaron los responsables de estas barbaridades.

Parece que tampoco hay preocupaciòn con respecto al mantenimiento y restauración de las obras que lograron sobrevivir, como el Ciclo Pictorico de Integraciòn Plástica de la Iglesia S. Maria de Los Angeles, en donde no es justo ni correcto que este conjunto artistico siga siendo censurado por absurdas cortinas y la obra de Integración Plástica desmembrada de elementos como el Fascistol, la Pila Bautismal y las varandas de protección de los murales laterales.

Hay derechos de autor innegables y reconocidos universalmente y por las Leyes de Nicaragua y, repetimos, hay penas previstas por la Ley, hasta de carcel, para la alteración, adulteración o destrucción de las obras de Arte Publico. Aprovechamos de esta oportunidad para hacer un llamado al Instituto de Cultura para que nos ayude a formular y concretizar un plan de limpieza, mantenimiento, restauración y divulgación de estas obras.

El Arto.3 de la Ley n.90, publicada en la Gaceta Diario Oficial n.78, que mencionamos anteriormente, declara explicitamente que:…”EL PODER EJECUTIVO CREARÁ UN FONDO ESPECIAL PARA EL MANTENIMIENTO Y RESTAURACIÓN DE LAS OBRAS DE ARTE MONUMENTAL ….”

Los Artistas Plásticos Públicos nos preguntamos y preguntamos: “¿ Porque no se ha creado este Fondo Especial ?”; “¿ Porque no se ha creado un plan de mantenimiento y restauración de las obras de Arte Publico declaradas Patrimonio Cultural Nacional ?”.

¿No sería oportuno aprovechar del “2002, Año de las Naciones Unidas del Patrimonio Cultural” para que, con la colaboración de UNESCO, podamos diseñar un programa de trabajo para el Arte Público?




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