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Clítoris, enigmático órgano
Venerado y poco conocido
Ninguna otra parte de la anatomía femenina encierra tantos enigmas como este recóndito y diminuto órgano.

Silvia Pérez
Managua

Dentro del amplio campo de la sexualidad, nadie pone en duda la revolución causada por los trabajos del médico William H. Masters y la psicóloga Virginia E. Johnson. Desde 1954 los dos científicos, trabajando en equipo, desarrollaron un riguroso programa de observación de la excitación sexual, centrado especialmente en los aspectos fisiológicos, pero cubriendo también estudios psicológicos que fueron publicados en el libro Human sexual response (La respuesta sexual humana), entre otras obras.

En esta publicación los investigadores estadounidenses abordaron la compleja anatomía y fisiología del clítoris e hicieron algunas consideraciones clínicas.

ANATOMIA

En términos generales, el clítoris está formado por dos cuerpos cavernosos y un glande envueltos en una densa membrana fibrosa que contiene fibras elásticas y musculares lisas. El clítoris, al igual que el pene, tiene un ligamento suspensor; y en él se insertan dos músculos pequeños, los isquiocavernosos.

La irrigación arterial y el retorno venoso del clítoris siguen las mismas formas de distribución que en el pene, aunque la vascularización clitoridea se da en vasos de menor capacidad.

TAMAÑO

El tamaño del clítoris es, como promedio, de 4 a 5 mm., tanto en su eje longitudinal como en el transversal.

Un estudio de los Drs. Dickinson y Pierson sobre 100 mujeres adultas, publicado en JAMA y que lleva por título El promedio de la vida sexual de la mujer norteamericana, asegura que existen variaciones notables en la longitud del clítoris (glande y cuerpos cavernosos) de unas mujeres a otras.

El interés de estos científicos en establecer estos datos tenía como intención dar un impulso a los estudios clínicos de la fisiología del clítoris en la respuesta sexual.

FRENTE A LA ESTIMULACION SEXUAL

La primera respuesta pélvica a la estimulación sexual reside en la lubricación vaginal. Este material aparece en las paredes de la vagina de 10 a 30 segundos después de cualquier estimulación sexual. La reacción clitoridea no se produce tan rápido. La creencia tan extendida de que el clítoris reacciona con tanta rapidez como el pene a la estimulación sexual no es cierta.

La rapidez de respuesta del clítoris depende de que el estímulo sea directo o indirecto. Se considera manipulación directa la manipulación del propio clítoris o la del monte de Venus. En cambio, hay muchas estimulaciones indirectas posibles: manipulación de otras áreas erógenas, la aproximación del coito, las fantasías, etc.

FASES DEL CICLO DE RESPUESTA SEXUAL: LA EXCITACION

La respuesta clitorídea a la estimulación que se produce durante la fase de excitación es la tumefacción (evidente clínicamente). Los tegumentos (tejidos que recubren la piel) del clítoris que no han sido estimulados están arrugados y se mueven con facilidad sobre el glande, al igual que un pene no estimulado.

Cuando se llega a la excitación sexual, el glande del clítoris aumenta de tamaño, de manera que los tegumentos quedan rígidos y se produce una reacción vasocongestiva.

La tumefacción del glande clitorídeo se ha confundido con la erección peneal y ha sido mal llamada «erección del clítoris». El estado total de erección del clítoris sólo se ha observado en los casos en que existe hipertrofia del clítoris en estado de reposo. Por lo general, cuanto más pequeño es el clítoris más raro es que se observe su tumefacción. No obstante, algunos de los más pequeños son los que han mostrado aumentos de tamaño relativamente mayores, mientras que los más grandes no han revelado evidencias groseras de tumefacción.

FASE DE MESETA

La reacción fisiológica más significativa del clítoris a la estimulación sexual ocurre en la fase de meseta del ciclo sexual. El clítoris se retrae en su totalidad y las estructuras anatómicas que adquieren una mayor importancia en esta respuesta fisiológica son los ligamentos suspensorios.

Esta fase tiene características constantes. El glande y el cuerpo del clítoris pasan de su posición colgante a retraerse hacia el borde anterior. El glande, que en estado de reposo se proyecta hacia afuera, se retrae para quedar protegido por la piel. En el estado preorgásmico inmediato el clítoris se ha reducido a un 50% de su longitud normal.

La retracción del clítoris que se produce en esta fase es reversible. Si el alto grado de excitación sexual se reduce deliberadamente o si fallan las técnicas de estimulación, vuelve a su posición normal de reposo. Si reaparece la estimulación sexual efectiva, la retracción vuelve a producirse. Esta situación se produce cuando una mujer que no puede llegar al orgasmo insiste en una estimulación prolongada o repetitiva para tratar de alcanzarlo. En la fase orgásmica no hay ninguna reacción específica del clítoris.

FASE DE RESOLUCION

El retorno a la posición normal de reposo después del orgasmo se produce a los 5 a 10 segundos de éste. La desaparición de la retracción es más rápida que la tumefacción del orgasmo. Para dar una idea de la rapidez de este fenómeno se hace un paralelo con la reacción en el sexo masculino. La relajación del clítoris y su vuelta a la posición normal ocurren en una secuencia de tiempo igual que en el caso de la involución de la erección peneal después de la eyaculación.

ORGASMO CLITORIDEO Y ORGASMO VAGINAL

Desde el punto de vista biológico, la literatura abunda en descripciones del orgasmo vaginal como opuesto al clitorideo. Entre los autores que así lo afirman, figuran Sigmund Freud en Nuevas conferencias introductorias al psicoanálisis y en Una introducción general al psicoanálisis; Simone de Beauvoir en El segundo sexo; M. Bonaparte en Sexualidad femenina y H. Deutsch en La psicología de la mujer, entre otros.

Desde el punto de vista anatómico, no hay ninguna diferencia en las respuestas pelvianas a la estimulación sexual, cualquiera que sea el área estimulada o el tipo de estimulación: coito o manipulación.

La estimulación directa resulta de una excitación manual o mecánica del cuerpo cavernoso o el glande del clítoris. La indirecta se desarrolla por estímulos en el monte de Venus u otras zonas erógenas, como por ejemplo los senos. Además, el cuerpo del clítoris puede ser estimulado en forma indirecta por el coito con la mujer en posición supina (cuando el cuerpo descansa sobre la espalda).

Masters y Johnson llegaron a la conclusión de que existen grandes variaciones en la duración e intensidad de la experiencia orgásmica, de individuo a individuo y en la misma mujer de un momento a otro. Sin embargo, cuando una mujer experimenta una respuesta orgásmica frente a la estimulación sexual efectiva, la vagina y el clítoris reaccionan con un modelo fisiológico coherente. Por lo tanto, el orgasmo clitorídeo y el vaginal no son entidades biológicas separadas.




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