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Consultorio Médico
¿Qué es un esguince?

Dr. Hiller

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Estimado Dr. Hiller: Mi novia se lesionó un tobillo y el médico le dijo que tenía un esguince de Grado II. ¿Qué son los esguinces y cómo se clasifican? ¿Es lo mismo un esguince que una torcedura?

Estimado Lector: Tanto los esguinces como las torceduras son lesiones que se producen en los tejidos superficiales. Las torceduras son lesiones en los tendones o en los músculos; los esguinces son lesiones en los ligamentos.

A veces se utiliza una escala de tres puntos para determinar la gravedad de un esguince. El Grado I indica una lesión relativamente pequeña causada por la distensión de un ligamento, mientras que los Grados II y III se utilizan para clasificar como parcial o completa una rotura de ligamentos.

Los ligamentos son formaciones de tejido fibroso que unen los huesos entre sí. Guían el movimiento de las articulaciones a la vez que mantienen la estabilidad de las mismas y su alineación.

El esguince tiene lugar cuando ha ocurrido una contusión, como pueda ser un movimiento brusco que haya forzado a la articulación a salirse de su alineación, dañando de esta manera al ligamento. El tobillo es el sitio donde se producen con más frecuencia, aunque los esguinces de muñeca o rodilla también son frecuentes.

Casi el 90 por ciento de los esguinces de tobillo se producen cuando el talón del pie se gira hacia dentro, provocando que el tobillo se desplace fuera de su eje de movimiento. Estas lesiones también llamadas de «inversión» ocasionan en los ligamentos exteriores o laterales de la rodilla una distensión aguda que en algunos casos puede provocar un dolor intenso.

LIGAMENTOS EXTERIORES DEL TOBILLO

El esguince interno (medio) de tobillo es muy poco común, primero porque los ligamentos del deltoides que mueven la cara media del tobillo son bastante resistentes, y segundo porque la alineación del hueso del tobillo resiste la «extroversión» (cuando el talón gira hacia fuera).

Los ligamentos exteriores del tobillo que pueden resultar afectados por una lesión de inversión son el ligamento talofibular anterior (LTFA), el ligamento calcaneofibular (LCF) y el ligamento posterior talofibular (LPTF). En conjunto, estos tres ligamentos reciben el nombre de ligamentos colaterales laterales o ligamento completo lateral.

Los ligamentos laterales colaterales resultan lastimados cuando el movimiento de la articulación se ha hecho con una fuerza excesiva.

El LTFA, el cual generalmente sirve para accionar el tobillo hacia delante, es el primer ligamento en resultar afectado -el único lastimado entre un porcentaje que oscila entre el 60 y el 70 por ciento de los casos. Si se utiliza la fuerza en exceso el LCF, que sirve para prevenir que el tobillo se tuerza, también resulta lastimado.

Sólo excepcionalmente se produce una contusión con la suficiente fuerza como para dañar totalmente a los tres ligamentos laterales colaterales. El esguince de tobillo es la más común de las lesiones relacionadas con la práctica del deporte.

A veces se producen cuando un atleta toma tierra tras un salto, especialmente cuando toma tierra en una superficie de terreno desigual. Esto no quiere decir que los que no practiquen ningún deporte se vean libres de un esguince, el cual puede producirse en las actividades más cotidianas tales como dar un mal paso en el bordillo de una acera.

CLASIFICACIONES

La gravedad de un esguince se clasifica en uno de estos tres grados: Grado I (leve): La lesión se limita a una distensión excesiva, o a un ligero dolor, del ligamento. El dolor, la hinchazón y las magulladuras son normalmente mínimas.

La articulación permanece sin alteraciones perceptibles, y el peso que normalmente soporta el tobillo sigue siendo soportable para el ligamento. Hay una pequeña, en caso de haberla, disfunción de la movilidad en el funcionamiento de la articulación.

Generalmente no se necesita una radiografía para su detección. Los esguinces leves se curan en cuestión de pocos días o tal vez una cuantas semanas, y lo normal es que la recuperación sea total.

Grado II (moderado): El ligamento se ha desgarrado parcialmente. El dolor, la hinchazón y las magulladuras pueden ser de carácter moderado o grave.

Normalmente hay cierta dificultad a la hora de que el miembro dañado soporte el peso habitual, y el grado de movilidad de la articulación se reduce sensiblemente.

Es necesario una radiografía para descartar fractura o dislocamiento de huesos, y para evaluar mejor el grado de lesión que se ha producido en los tejidos, lo conveniente es utilizar un escáner de alta resolución.

Para una total recuperación se necesitan al menos de dos a seis semanas, si bien al final de ese período la mayoría de los pacientes han recuperado del todo la movilidad que tenían antes de la lesión.

Grado III (grave): El ligamento se ha desgarrado completamente o bien se ha desplazado lejos del hueso. El dolor, la hinchazón y las magulladuras resultantes por lo general son bastantes graves, y la movilidad decrece notablemente haciendo casi imposible el caminar. Normalmente, a causa de la gravedad de los síntomas, se hace necesaria la realización de una radiografía a fin de descartar una fractura del hueso.

RECOMENDACIONES

Los pacientes por lo general necesitan seis semanas, o más, de rehabilitación antes de poder reanudar su nivel normal de actividad. La discapacidad grave es muy poco común, aunque un número importante de pacientes -entre un 25 y un 60 por ciento- todavía padecen algún tipo de molestia residual al cabo de cuatro años de haberse lesionado.

Tras hacerse un esguince, una atención médica inmediata es absolutamente imprescindible para prevenir cualquier daño y para disminuir la hinchazón y el dolor. Tales medidas deben ser tomadas a la mayor brevedad y ser observadas durante los dos o tres días siguientes. Los pasos que deben seguirse cuando se haya producido un esguince son los siguientes:

Descanso: Reducir el nivel de actividad y disminuir o evitar cargar con peso. Hielo: Debe aplicarse una bolsa de cubitos de hielo sobre la zona afectada durante unos 20 minutos y hacerlo unas seis u ocho veces al día.

Compresión: Debe vendarse fuertemente la zona afectada a fin de comprimir la zona del esguince.

Elevación: El miembro afectado debe ser elevado a la misma altura, o por encima, del corazón tanto como sea posible.

HAY FARMACOS

Estas recomendaciones no sólo proporcionan efectos positivos a corto plazo, sino que también facilitan una rápida recuperación al reducir la cantidad excesiva de fluidos de la articulación que deben ser reabsorbidos durante el proceso de curación.

Pueden ser utilizados fármacos como son los anti-inflamatorios, ibuprofeno, para reducir la inflamación y el dolor. Las medidas auto-curativas por sí solas normalmente funcionan sólo en casos de esguinces leves, aunque si se trata de lesiones más graves hay que acudir a un médico.

Incluso los esguinces de Grado III pueden ser tratados mediante las terapias convencionales, pero en algunas ocasiones quizá sea necesario algún tipo de intervención quirúrgica para reparar el ligamento roto.

Debe consultar a su médico si siente dolor al dar más de cuatro pasos, si la zona afectada se ha vuelto extremadamente sensible o se ha deformado, si le cuesta mover la articulación en cuestión, si hay pérdida de sensibilidad en el área lesionada, si la zona lesionada y la zona contigua ha enrojecido, si la articulación ya había sufrido otra lesión con anterioridad; si nota dolor, hinchazón o enrojecimiento cerca de los huesos, o si tiene dudas acerca de la gravedad de lesión y de las medidas que hay que tomar para tratarla.

Una vez que el dolor y la hinchazón han comenzado a desaparecer, los pacientes deben empezar a hacer algún tipo de ejercicio con vistas a recuperar la capacidad funcional del tobillo. Llevar peso normalmente ayuda a mejorar el proceso de curación del ligamento si la estabilidad del tobillo no es presionada en exceso y el dolor es más o menos soportable.

Aparatos como tobilleras, o espinilleras son muy recomendables, ya que facilitan que se recupere la movilidad más rápidamente y que el tobillo aguante el peso, a la vez que protegen a la articulación de otros daños.

GRADUAL PROCESO DE RECUPERACION

A medida que se avance en el proceso de recuperación se le exigirá más a la articulación lesionada, pero esto debe hacerse gradualmente, por lo que el paciente no debe precipitarse y forzarla demasiado de prisa, o de lo contrario el dolor volverá a aparecer.

Esta precaución quizá sea especialmente difícil de cumplir para los atletas de competición, aunque deben tener en cuenta que un fallo en su recuperación puede convertirse en un problema crónico al aumentar la posibilidad de nuevas lesiones.

Si se ha lesionado con anterioridad un tobillo, de una forma especialmente grave o en más de una ocasión, quizá sea propenso a volver a lesionarse. Las causas de porqué algunas personas tiende a volver a lesionarse no han sido todavía bien estudiadas, aunque posiblemente se deba a que una disminución en la estabilidad motriz provoque una reducción de la tensión del ligamento.

También puede darse el caso de que el nervio resulte afectado, lo cual puede llevar a una disminución de la propriocepción (el sentido de qué lugar ocupa nuestro cuerpo en el espacio), reducción de la fortaleza muscular, lentitud de respuesta muscular o sensación de desequilibrio físico en la estabilidad.

La fisioterapia sirve para paliar estas deficiencias, y el uso de tobilleras o espinilleras también ayudan a prevenir la posibilidad de una nueva lesión.




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