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Literariedad y Estética de la imagen en la Poesía de Luis Alberto Cabrales

ADDIS ESPARTA DÍAZ CÁRCAMO (*)

Luis Alberto Cabrales (1901-1974) constituye un caso literario poco común, puesto que su voz y escritura es significativa en la vanguardia nicaragüense. En este breve estudio revisaremos de manera conceptual la especificidad del valor artístico de sus imágenes poéticas y la productividad estética determinada por su apego a unidades expresivas postmodernistas, así como su encuentro con la perspectiva vanguardista. Nos proponemos por tanto, hacer una valoración crítica a partir de su literariedad hasta ofrecer un recorrido gradual de su estética discursiva. Esta interpretación textual es un homenaje a los 100 años del nacimiento de Cabrales, poeta contemporáneo, transparente y genuino. Los fragmentos analizados fueron tomados de su obra Opera Parva.

LA LITERARIEDAD COMO POTENCIALIDAD EN LUIS ALBERTO CABRALES

Jakobson (1973) , a través de su visión estructural, expone que «El objeto de la ciencia de la literatura no es la literatura, sino la literariedad, es decir lo que hace de una obra, una obra literaria». La poesía de Cabrales se inscribe en un procesamiento verbal y textual que se caracteriza por su actitud estética o tendencia literaria que trabaja un coherente proceso de escritura al intuir la naturaleza del mundo, las emociones, la realidad de la vida y lo telúrico. Formas, colores y movimientos son apropiados e intuidos por el sujeto poético.

Su literariedad es expresión de lo existente y coloca al lector, cercano a su diálogo y actitud reflexiva. El hablante poético nos acerca a su marca definida por su construcción ornamental de expresar su sentimiento cálido a una alocutaria (Miriam). En este texto la noche, es una unidad léxico-semántica que dinamiza el sentido de apropiación. Veamos un fragmento de Invitación a Miriam: Piensa en los poetas tontos que al ruiseñor cantaron,

Oye ese dulce canto de los nocturnos charcos

Ven a oírlo conmigo en el revuelto lecho.

Y de nuevo ese canto en la noche,

el lejano canto de las ranas en la noche,

el dulce canto de amor entre la noche.

(Cabrales, L. A. Cosecha del Camino, 1926-1966)

La combinación de elementos idénticos (canto/noche) establece una desemantización (formalización) de los elementos repetidos y también se produce una semantización que paralelísticamente los unen, porque su significado es un continuum, una semiosis cuya globalidad ofrece ese encuentro con la noche, con el misterio de lo oculto, con el canto símil, homogéneo, que resultará en un encuentro amoroso y cálido.

La literariedad debe también enfocarse en virtud que el hablante lírico como nos dice Ayala (1984) no habla por los demás, sino que, hablando por sí, incita a los demás a recogerse en el fondo del ser y escrutar el mundo suyo y nuevo, el cual nos lo presenta en su poema Pobre Muchacho:

Tal vez muera muy pronto,

Con un canto en la boca , como un pájaro.

Al dejarme en el seno de la tierra,

En mi dulce rincón del camposanto,

Dirá la gente que de mí se aleje:

¡Pobre muchacho!

(Cabrales, L. A. Algunos Poemas Iniciales, 1919-1923)

Desde su perspectiva individual el orden subjetivo es su intuición personal. El autor ficcionalizado, como sujeto de una experiencia existencial, tal vez sobreviva en ese mundo de su propia creación imaginativa. La libertad del espíritu aparece simbolizada en el canto y el pájaro. La literariedad queda objetivada en su estructuración al encarar la relación ficción-realidad procesado en el verbo y en las palabras exactas: tierra, polvo, origen.

La búsqueda del equilibrio vivencial paradójicamente se manifiesta en la cesación del ser. En un estudio sobre la vanguardia nicaragüense nos dice Ovares (1997) «en Cabrales, el poema se ve compelido a integrar, en el espacio de la felicidad añorada, el dato temporal decisivo de la muerte.(...) La muerte es el último instante de la temporalidad que nos arroja de la historia y así, hace posible que viva el mito». Veamos esta frecuencia en su poema Camposanto rural:

En este camposanto rural descansar quiero

Para siempre

Aquí, junto a los míos.

(...)

Aquí descansar quiero

Aquí junto a los míos,

No en polvo convirtiéndome:

En tierra fresca y tierna de mi tierra.

(Cabrales, L. A. Cosecha del Camino, 1926-1960)

El hablante poético se aventura a sentir y desear la plenitud vital, luminosa. El contexto referencial «camposanto rural» representa el nivel metafísico perceptible físicamente, pero que a través de su sensibilidad lo convierte en algo sensorial, que cae en el nivel estético del lenguaje al darle al polvo un nuevo tratamiento lúdico: tierra fresca y tierna tierra. En este fragmento aparece esbozado el optimismo telúrico y triunfante de la muerte. Es la intención del poeta de acercarse a una compenetración luminosa con la vida al encontrar su esencia en la tierra y su plena identificación con ella. Es la expresión del polvo como deslumbramiento sustantivo y visión eidética, la cual debe ser interpretada como cualidad de su sentido a la luz del mundo extramental. El sentido singular de su literariedad o de la afirmación que su obra es literaria se expresa en el presente de su creación.

ESTÉTICA DE LA IMAGEN EN LUIS ALBERTO CABRALES

Beardsley, Monroe y John Hospers (1997) plantean que la actitud estética, o la forma estética de «contemplar el mundo» es generalmente contrapuesta a la actitud práctica. En este acápite nos proponemos analizar algunas imágenes y metáforas de la obra de Cabrales «Opera Parva».

Según Iser, la imagen literaria, o el objeto estético imaginario, se reconstituye en la lectura por una cadena de síntesis que va forjando una totalidad que se desintegran y se vuelven a forjar cada vez con mayor coherencia integradora. (Citado por Amoretti, 1992).

Para Wellek y Warren «las imágenes son tema que entra tanto en la psicología como en los estudios literarios. Hay imágenes gustativas y olfativas, térmicas y sensoriales. En la estética de Croce la imagen es la refiguración de un sentimiento por obra de la imaginación. Lo que se llama imagen literaria es la introducción de un segundo sentido, ya no literal sino analógico, simbólico, metafórico en un trozo de texto. (Véase Marchese y Forradellas, 1994).

Bajtín (1998) expresa que una imagen independientemente de si evoca visualmente, tiene una importancia formal conclusiva. Bajtín también expone que el poeta crea una apariencia, una forma espacial del héroe y de su mundo, mediante el material verbal. Su falta de sentido interno y de facticidad cognoscitiva externa son comprendidas y justificadas por él estéticamente, al volverla estéticamente significativa. Leamos la conciencia activa del poeta Cabrales en el siguiente texto:

Frente a mi reja carcelaria

-siempre oronda, romántica burguesa-

pasa doña luna funeraria

¡Y tras ella se fueron añoranza y tristeza!

(Cabrales, L. A. Cosecha del Camino, 1926-1960)

El hablante poético acude al uso amplio de la imagen en una clara alusión e identificación de la luna con la mujer. La enumeración subsiguiente: oronda, romántica, burguesa, explicitan la noción extrema del sufrimiento del encierro en una clara crítica a la indiferencia de la sociedad. Debe entenderse esta imagen como desoladora, para también significar frustración propiciando con ella una semántica de la fatalidad. En otro de sus poemas La Canción de los ojos verdes nos dice:

Ojos verdes, aquellos

Dulces ojos frente al mar,

Perdidos en mis recuerdos.

Ayer los miré pasar.

(Cabrales, L. A. Cosecha del camino, 1926-1960)

A la manera romántica de Bécquer esta imagen se perfila con un efecto metonímico, en tanto que es también una apropiación estética transparente de la mujer. El yo poético es un observador estético que disfruta o se complace con las características de una parte de su apropiación: color, gusto y visión son las cualidades que se distinguen en el valor de saborear la experiencia a través de los recuerdos.

En el poema «Canción de noviembre» aparece la alusión directa a una imagen que desrealiza la realidad referencial reflejada en ciertos virajes de colorido:

El viento iba mojado de rocío

El viento iba cargado de rumores,

y oloroso a yerbas destrozadas

Los ganados pacían entre flores.

(Cabrales, L. A. Cosecha del Camino, 1926-1960)

El marco organizador del proceso semiótico parte de una representación visual-antropomórfica: el viento iba mojado...;luego refuerza el vínculo viento/ cargado de rumores en una asociación metafórica-fónica que es equivalente a murmullo, el cual subraya el soplo o aire del viento al pasar. El microtexto registra también, de manera poética y estética, una visión imaginativa de la naturaleza.

El discurso poético de Cabrales logra armonizar la transparencia emotiva de su dureza con el pasado sombrío de nuestros ancestros:

Mi canto es vuestro canto dormido en los milenios

Mi grito es vuestro grito amordazado en tinieblas.

(Cabrales, L. A. Cosecha del Camino, 1926-1960)

Marcadamente dialogísticos y paralelísticos, estos versos reflejan un estado profundo del subconsciente al proporcionarnos una imagen estéticamente negativa: Mi grito es...amordazado en tinieblas. El hablante dialoga consigo e incorpora el sufrimiento pasado para situarnos en un presente solidario y crítico contra la barbarie. En otro de sus poemas titulado Luna tierna la visión surrealista de la imagen siguiente representa la calidad escritural del hablante lírico:

En el pastizal nocturno

Huérfanos terneros balan,

Y vaca espectral la luna

Asoma sus dos cuernos pálidos.

(Cabrales, L. A. Cosecha del Camino. 1926-1960)

A través de una plena integración y fusión armónica de su percepción sensorial, el poeta intuye de manera abierta, a través del estímulo nocturno de su vista, un contacto con el espacio utópico en donde la naturaleza se fusiona con la armonía oculta del infinito, para alcanzar un alto nivel de perfección estética. Esta imagen es como un lienzo que deleita los sentidos. Esto lo aclara Bajtín (Ib: 1998) cuando expone que la esencia de la actividad estética es vivencia partícipe de un estado interior o de una actividad de contemplación de un objeto: un hombre, un objeto inanimado, incluso líneas y colores. Este poema reúne el misterio, a la par que renueva la transparencia de la imagen y su apego a la dimensión exterior del mundo.

El acontecer expresivo y amoroso también se evidencia en la obra de Cabrales en su poema «He soñado contigo»:

Temo la realidad, la realidad tuya,

y sin embargo por ella he vivido como llama,

como llama sedienta de envolver el contorno de tu cuerpo,

de encontrar, al fin, la tibia carne de tu boca,

no el sueño de tu boca.

(Cabrales, L. A. El arco tenso, 1959-1960)

Lo onírico y el enfoque estético del ser interior del yo poético actúa con la irremediabilidad de su temor, en consonancia con su pasión, éste postula la extraposición de su otro yo, que no es sino el espíritu que avanza pleno y sediento de amor. Valle Castillo (Véase Prólogo a Opera Parva, 1989) expone que Cabrales alcanzó a expresar de un modo muy personal el sentimiento del amor y el miedo a la muerte. Sentimientos complejos y contradictorios. En este caso la imagen comparativa no deja lugar a dudas que la intimidad consciente se contrapone a la nada en una relación clave que es la esperanza de un encuentro con una visión de lo existente: la boca amada y deseada, y el anhelo del encuentro con lo auténticamente real.

Cabrales también nos hace saber a través de su ars poética el motor de su vida que es una dación artística y estética de su diálogo sui géneris, veamos su poema «He de tejer sonetos»:

Las estrellas lejanas, temerosas y puras,

Dejarán en mis versos inefables dulzuras

Bajo el lánguido sueño de los cielos de rosa.

(Cabrales, L. A. Algunos poemas Iniciales, 1919-1923)

El microtexto anterior afirma la clara vocación de Cabrales: ser maestro del verso, responsable creador y productor sígnico en una clara exposición que la apropiación estética de la naturaleza es el renuevo fecundo y el carácter activo de su autoconciencia. La estética de la imagen ofrece su justificación y afirmación del tema como principio apreciativo. Necesidad que justifica la transparencia, dulzura y los sueños del ser del poeta. La escritura no es una dudosa presentación de la realidad interior de Cabrales, sino que es su experiencia a partir del placer literario sucedáneo de toda su actividad simbólica, mediadora del espíritu cuya inmediatez es la vida.

Finalizamos este estudio enfatizando, que la fecundidad del verso de Cabrales entraña una estética de la imagen representada metafórica y metonímicamente en una discursividad de apropiación de la naturaleza, que en el contenido textual se presenta a través de categorías semióticas y semánticas, las cuales ordenan la expresión y contenido de la configuración escritural. Recordar como dice Bellini, que la Vanguardia no solamente renovó la expresión poética de Nicaragua, sino que ha descubierto al país y participado activamente de su historia y su condición, procurando proyectarlo hacia un futuro de signo distinto, anclado en el espíritu eterno de la tierra. Los versos de Cabrales sintetizan su visión interior-intuitiva de imágenes oníricas, reales y surrealistas. Intelección y ars poética es la operación del hablante lírico que modela un espacio artístico, que es en definitiva el triunfo significativo de la imagen en la vanguardia.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Ayala, Francisco (1984). La estructura narrativa y otras experiencias literarias.

Ed. Crítica, Grupo Grijalbo, Barcelona.

Amoretti, H. María.(1 992) Diccionario de términos asociados en teoría literaria.

1ª. Edición, San José, C:R: Editorial de la Universidad de Costa Rica. Beardsley, Monroe y John Hospers (1997). Estética, Historia y Fundamentos. Undécima edición, Ed. Cátedra, S. A. Madrid España.

Bajtín,M. M. (1998). Estética de la Creación Verbal. 8ª. Edición. Siglo XXI editores, S. A. México, D. F. Primera edic. en ruso 1979.

Marchese, Angelo y Joaquín Forradellas. (1994). Diccionario de Retórica, Crítica yTerminología Literaria. Ed. Ariel, S.A. Barcelona.

Ovares, Flora (1997). Identidad nacional y tradición literaria en la vanguardia nicaragüense. En: Memoria; edición a cargo de Margarita Rojas y Carlos Francisco Monge, Heredia, C.R.

Valle, Julio. (1989). Prólogo a la edición de Ópera Parva, Managua: Nueva Nicaragua. [Letras de Nicaragua].

OBRAS DE CONSULTA:

Cabrales, Luis Alberto. 1901-1974.Opera Parva/ Luis Alberto Cabrales. 1ª. Ed. Managua, Nueva Nicaragua, 1989.

Arellano, Jorge Eduardo(1997). Literatura nicaragüense. 6ª, ed. Ediciones Distribuidora Cultural. Managua Nicaragua

(*) PHD. En Literatura Hispanoamericana.

Docente-Investigadora del Centro de Investigaciones Lingüísticas, Literarias y de la Comunicación (CILLC), UNAN-Managua.




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