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Reformas
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Las mujeres, que constituyen el 51 por ciento de la población nicaragüense, según el último informe de Desarrollo Humano de Nicaragua del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), han sido afectadas en mayor medida con la situación de desempleo.
Ellas han padecido más agudamente la crisis de la década, pero la reciente creación de Zonas Francas Industriales les ha beneficiado más en términos relativos, señala el informe. La tasa de desempleo femenino asciende al 14 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), pero en el campo todavía alcanza el 30 por ciento, o sea tres de cada diez mujeres rurales se encuentran en desempleo», señala el informe. POLÍTICA DE DISCRIMINACIÓN SALARIAL Pero además el Estado mantiene una política de discriminación salarial hacia las mujeres. Un estudio realizado por el Instituto Nicaragüense de la Mujer (INIM), financiado por la Cooperación Técnica Alemana (GTZ) en 27 instituciones del Estado reveló que aunque las mujeres tienen igual o mayor preparación profesional y técnica que los hombres, devengan menor salario en iguales cargos. Y pese a que la Constitución Política establece que no habrá discriminación por razones de sexo, a las mujeres se les da menores oportunidades para ocupar cargos de dirección existiendo una relación 4 a 12 a favor de ellos. Según un estudio del Ministerio del Trabajo en 1998 el salario medio no agrícola femenino ascendía a 1,460 córdobas o sea el 71 por ciento del masculino que llegó a 2056 córdobas. Asimismo el estudio del INIM reveló que en 16 categorías ocupacionales públicas el salario de los hombres oscilaba de 103 a 191 córdobas por cada 100 devengados por las mujeres. ZONAS FRANCAS: «VIOLENCIA INSTITUCIONALIZADA» En el ámbito laboral, las Zonas Francas representan el ejemplo más evidente de la «Violencia Institucionalizada» del gobierno a las mujeres. Lo anterior quedó en evidencia recientemente cuando la hoy secretaria de comunicación, Martha McCoy fue removida como secretaria ejecutiva de la Zona Franca a petición de los empresarios por haber iniciado contacto con las trabajadoras para conocer su situación. En una carta dirigida al presidente Arnoldo Alemán los empresarios de la maquila le informaron de los acercamientos de McCoy con sindicalistas y trabajadores y trabajadoras y de forma inmediata el mandatorio la removió y en su lugar nombró a Gilberto Wong. INVERSIONISTAS VIOLAN LA LEY La situación de explotación y violencia a que son sometidos los obreros y las obreras de la Zona Franca, enfocado hasta hoy sólo como un problema estrictamente laboral es un tema de violencia contra las mujeres, partiendo de que el 80 por ciento son del sexo femenino, según datos oficiales. En 1998 las Zonas Francas representaban un 16 por ciento del empleo industrial. Siendo el valor agregado de la actividad de maquila el 22 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) industrial. Las exportaciones han crecido desde unos 3 millones dólares en 1992 a 182 millones de dólares en 1998, generando un valor agregado de 69 millones dólares, según datos oficiales. Pese a las altas ganancias que los empresarios extranjeros, especialmente taiwaneses, obtienen de las maquilas y de los beneficios que recibe a su vez el gobierno, la situación de las mujeres no ha sido atendida debidamente por ninguna institución del Estado, que por el contrario ha defendido desde el Ministerio del Trabajo los intereses de los inversionistas. En la mayoría de las empresas las mujeres ganan por producción y un 80 por ciento pagan entre 700 y mil córdobas mensuales incluyendo horas extras, según datos de la secretaria de Zonas Francas. Sandra Ramos, secretaria del Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas «María Elena Cuadra», recordó que aunque las Zonas Francas se instalaron desde 1992, es durante los último años que se ha registrado un mayor crecimiento. EN ESTADO DE INDEFENSION Sin embargo, señala que desde el inicio hubo un estado de indefensión a las y los trabajadores porque no hay reglas del juego claras. Durante el gobierno Chamorro no se permitió la creación de ningún sindicato y es hasta en los últimos años que se forman los primeros por presión que hacen los trabajadores más conscientes de su situación. Pedro Ortega, secretario del Sindicato de la rama textil, vestuario y calzado, indicó que actualmente existen unos 26 mil trabajadores y trabajadoras en las Zonas Francas, siendo el 80 por ciento mujeres que a su vez son en un 70 ciento madres solteras con un promedio de cuatro hijos, de acuerdo a las encuestas que ellos han realizado. Según los muestreos del sindicato, un 85 por ciento es menor de 26 años, quienes debido a las largas jornadas de trabajo en la empresa y al trabajo doméstico en sus hogares han dejado los estudios, reduciendo así sus posibilidades de desarrollo y de sus hijos. Ramos considera que la Iniciativa de la Cuenca del Caribe que traerá mayores beneficios a los empresarios y al gobierno debe motivar a las autoridades nacionales a revisar y mejorar la situación de las trabajadoras, desde una perspectiva de género. MAQUILAS EN NICARAGUA PAGAN LOS SALARIOS MÁS BAJOS A nivel de Centro América, en Nicaragua las empresas de la maquila pagan los salarios más bajos, casi 30 centavos dólar la hora y existe mayor represión para que los y las trabajadores se organicen en sindicatos para defender sus derechos, indicó Ortega. De seis sindicatos que habían constituido en las Zonas Francas, agregó, sólo quedan dos, en la Empresa Fortex y Eco de Nicaragua, que tienen un personal de 2,500 trabajadores entre los dos, en el resto fueron desarticulados a través del despido y procesos judiciales que promovieron, por lo que las posibilidades de hacer valer sus derechos se han reducido. Y pese a que el Código del Trabajo establece que los empleadores deberán abstenerse de mal trato y de toda actuación que afecte la dignidad y su decoro, en las Zonas Francas, las mujeres son sometidas a situaciones que violentan sus derechos como tales. Ramos confirmó que se dan situaciones de violencia, aunque en algunas empresas han disminuido porque también las trabajadoras conocen más sus derechos. Cinco jóvenes, de 18, 21, 22, 23 y 25 años con las que conversamos cuando salían de la Zona Franca Las Mercedes confirmaron que tanto al entrar como al salir tienen que pasar la vergüenza de ser registradas como delincuentes. Una de ellas dijo que el supervisor de la fábrica enamora a las más jóvenes y sino le hacen caso las mal informa con el jefe para que las corran. Dos de las encuestadas por el Movimiento María Elena Cuadra dijeron que el chino las enamora, presiona y amenaza con correrlas por no hacerle caso. Del universo de encuestadas 31 expresaron haber sido víctimas de algún tipo de acoso y chantaje sexual de parte de supervisores y otros jefes, la mayoría dijeron saber de otros casos y no denunciarlo por temor a perder el empleo. Si te ven algo abultado al salir de obligan a quitarte todo y la que se niega está despedida, relató una de ellas, quien además confirmó que les limitan el tiempo para hacer sus necesidades fisiológicas. Una investigación del Movimiento María Elena Cuadra, realizada el año pasado, con una muestra de 2,562 mujeres de la Zona Franca, reveló que 35 por ciento de las encuestadas requieren pase o permiso para ir al baño, les controlan el tiempo y si se demoran las van a sacar y sólo pueden ir de dos a cuatro veces como máximo en el día. 50 de las encuestadas se quejaron de haber sido objeto de violencia física y verbal de parte de los supervisores y jefes de la empresa. DERECHO A LACTANCIA NO EXISTE En el parque industrial Las Mercedes donde hay 20 mil trabajadores y trabajadoras existe solo una guardería infantil que alberga a unos 80 niños y niñas cuando el 80 por ciento son mujeres en edad fértil, indicó Ortega. La falta de guarderías infantiles en la Zona Franca es uno de los mayores problemas que tienen las mujeres, indicó Bertha Cecila Romero, una joven de 20 años que fue despedida después de que faltó dos días porque no encontró quien le cuidara a una de sus dos hijas que se encontraba muy enferma. Durante la encuesta del Movimiento María Elena Cuadra, 27 por ciento de las consultadas afirmaron que no les dan permiso cuando sus hijos están enfermos y el 14 por ciento respondió que a veces les conceden el permiso pero el tiempo les he deducido del salario. Ramos explicó que en el CDI no hay lactantes sino que niños en edad de preescolar, porque las condiciones no permiten tener a menores. Para Ramos lo estipulado en el Código Laboral en relación a la lactancia materna es imposible de aplicar no sólo en las Zonas Francas sino que las instituciones y empresas en general, porque se habla de permisos de 15 minutos cada tres horas durante los primeros seis meses. Romero afirma que uno de los mayores problemas de las obreras es el cuido de sus hijos sobre todo porque las jornadas de trabajo son hasta de doce horas, tomando en cuenta las extras que tienen que hacer obligatoriamente. HORARIO Y SUS COMPLICACIONES EN CHENTEX En la empresa Chentex que tiene 20 mil trabajadores, en el área de empaque y lavado, donde sólo laboran mujeres son obligadas a realizar jornadas de las 6 de la mañana a igual hora del día siguiente, lo que les causa serios problemas porque tienen que dejar a sus hijos abandonados, pues no tienen para pagar quien se los cuide, dijo Ortega. Otro problema, dijo Ortega, es que los empresarios cuando los embarazos son difíciles, prefieren despedir a las mujeres por cualquier causa con lo cual se viola la libre maternidad de las mujeres. Ramos reveló que tienen pendiente un caso de despido ilegal de una mujer embarazada el que están dispuestas a llevar hasta donde sea necesario para que se respete a las mujeres. De esta forma facetas de la mujer; como el embarazo y el ser madres, que deben ser motivo de felicidad, se convierten para miles de obreras de las Zonas en pesadas cargas de presión y desesperación gracias a las políticas del gobierno que en lugar de protegerlas las agrede. SALUD DE LAS MUJERES DESPRECIADA Y mientras la obreras no tienen todas las condiciones necesarias para proteger sus salud, los empresarios violan el Código Laboral y los derechos de las mujeres cuando les limitan el permiso para asistir a consultas médicas. El 63 por ciento de encuestadas, por el Movimiento María Elena Cuadra, afirmó que cuando van al médico les deducen algo de su salario o pierden algo de los incentivos. Asimismo un 57 por ciento dijo que no hay mascarillas para protegerse de la pelusa que provoca enfermedades respiratorias, pulmonares, alergias, problemas de la vista y renales. «Aquí sólo que vean sacando la lengua creen que estás enferma, sino dicen que es mentira», dijo una trabajadora. «Para que te den permiso tenés que aguantar groserías del jefe y si les gustas te quieren chantajear», dijo otra joven. Un 52 por ciento de las encuestadas respondieron que no tienen gabachas para el trabajo y más grave aún el 87 por ciento dijo que no hay capotes, lo que afecta la salud de las mujeres que tienen que salir bajo la lluvia en invierno, después de haber planchado o realizado otras actividades. Compartir:
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