SuplementosSalud y Sexualidad
Especiales Grave violencia
Violencia
Wong: dice
Anunciese Directorio
  
El Nuevo Diario
Sexualidad El Nuevo Diario
Viernes 20 de Octubre de 2000 | Managua, Nicaragua
_

Menu Portada Archivo Busqueda Escribenos Nacional Sucesos Variedades Deportes Opinion Departamentos

El agotamiento por calor y el golpe de calor

H.R. Hiller.
Managua

Foto
   

Estimado Dr. Hiller: El mes que viene nuestra familia se va a mudar de Spokane, en el Estado de Washington, a Las Vegas, en Nevada. Estoy muy preocupada por el calor, en especial desde que mi madre, que es muy mayor, y mi hijo, que tiene quince años, sufrieron sendos agotamientos por calor el verano pasado durante un viaje por el sur de California. ¿Qué diferencia hay entre el agotamiento por calor y el golpe de calor? ¿Cómo pueden evitarse? -M. Horton, Spokane. Washington.

Estimado lector: La diferencia más importante entre el agotamiento por calor y el golpe de calor estriba en su distinta gravedad. Así como es muy importante tratar el golpe de calor cuanto antes para prevenir que se desarrolle hasta convertirse en enfermedad, aquellos que sufren un golpe de calor necesitan ayuda médica con carácter urgente.

Las enfermedades relacionadas con el calor pueden atacar a cualquier persona aunque hay determinados grupos como pueden ser los mayores, los niños, los obesos, los enfermos, que son particularmente susceptibles de padecerlas. El alcohol, el consumo de drogas, la ingestión inadecuada de líquidos, y el ejercicio aumenta el riesgo de sufrir este tipo de problemas derivados del calor, incluso en adultos jóvenes y sanos.

Incluso bajo multitud de circunstancias, la temperatura interna de nuestro organismo permanece relativamente estable a pesar de la temperatura ambiente que nos rodee. Para mantener esta temperatura, nuestro cuerpo está continuamente equilibrando la pérdida de calor con la ganancia de calor. Por lo tanto, cuando hace frío nuestro organismo intentará generar calor y conservarlo, pero cuando hace calor nuestro organismo se desprende del exceso de calor.

Para librar ese calor, el cuerpo humano en primer lugar debe transferirlo al exterior. Cierta cantidad de calor puede ser conducida a través de los tejidos del cuerpo hacia la superficie de la piel. DESDE LEVES MOLESTIAS HASTA LA MUERTE

El exceso de grasa obstaculiza este proceso, es por ello por lo que las personas obesas están en situación de riesgo respecto a las enfermedades derivadas del calor. El calor también es transportado a la piel a través de la sangre. Para prevenir el calor corporal, el cerebro puede aumentar el flujo sanguíneo hacia la piel en un 800 por ciento.

Una vez que el calor ha alcanzado la piel, puede disiparse en el aire o evaporarse al entrar en contacto directo con un objeto frío, como pueda ser una compresa empapada en agua fría. Esto puede significar que no se controla adecuadamente la temperatura interna del cuerpo, por lo que el cerebro multiplicará la sensación de humedad, la cual enfriará el cuerpo expulsando el calor a través de la piel al evaporarse el sudor.

Los efectos que sobre la salud tiene un calor excesivo oscilan entre las molestias leves y la muerte, y el mismo proceso que enfría el organismo puede exacerbar los problemas derivados del calor. Por ejemplo, una sudoración excesiva puede ocasionar deshidratación y una deficiencia de sal, y la concentración de sangre en la piel disminuye la cantidad de sangre disponible para los músculos y demás órganos.

El golpe de calor, la consecuencia más grave de exponerse a altas temperaturas, sucede cuando el organismo no puede mantener la temperatura interna dentro de unos límites seguros. A veces puede ir precedido por indicios de agotamiento por calor.

Las personas que sufren agotamiento por calor tienen, por lo general, una temperatura interna normal o ligeramente superior y normalmente sudan mucho y quizá muestren signo de enrojecimiento facial o manchas en la cara provocadas por el calor. Puede que también padezcan mareos, dolores de cabeza y debilidad. ¿COMO SE PRODUCE UN GOLPE DE CALOR?

Las personas que sufran de agotamiento por calor deben beber líquidos y trasladarse a un lugar frío o cuando menos a la sombra. Con esas mínimas precauciones, se sienten mejor al cabo de unas pocas horas y por lo general se recuperan sin sentir ninguna consecuencia posterior. Si no se trata a tiempo el agotamiento por calor puede degenera en un golpe de calor.

Un golpe de calor se produce al fallar los esfuerzos por regular la temperatura interna del cuerpo dentro de límites seguros, es entonces cuando la temperatura corporal se eleva por encima de los 42 grados. Los que sufren un golpe de calor pueden mostrar estados de alteración mental que pueden ir desde la confusión o la irritabilidad hasta la inconsciencia.

Al igual que ocurre con el agotamiento por calor, los que padecen un golpe de calor también sufren de náuseas, dolores de cabeza y fatiga. Aunque la sequedad en la piel es común en el golpe de calor, algunas personas pueden tener una sudoración constante durante un ataque de este tipo, es el caso de los atletas, por ejemplo.

El golpe de calor es extremadamente peligroso y cerca del 10 por ciento de los que lo padecen fallecen. Las complicaciones potenciales son numerosas: inflamación cerebral, ataques, afecciones hepáticas y renales, latido irregular y problemas respiratorios. Las víctimas del golpe de calor deben ser llevadas a un hospital inmediatamente.

Mientras tanto, y si es posible, deben ser trasladados a un lugar fresco donde se les quitará cualquier tipo de prenda opresiva que lleven, así como deben ser rociados con agua fría, o se les aplicará compresas heladas, o serán puestos en corrientes de aire frío o bañados en agua fría.

Las enfermedades relacionadas con el calor se producen con mayor frecuencia cuando personas que no están acostumbradas se exponen a temperaturas muy elevadas, o cuando se está realizando una actividad de gran derroche físico en medio de una temperatura ambiente sofocante. GOLPE DE CALOR CLASICO

Durante las llamadas olas de calor pueden producirse lo que se domina «un golpe de calor clásico» en proporciones epidémicas. Los muy mayores o los niños y cuantas personas sean médicamente vulnerables, tienen más dificultades para regular la temperatura corporal y quizá sucumban al calor a pesar de que su nivel de actividad sea el de siempre.

Los jóvenes, los adultos sanos y los adolescentes rara vez padecen un golpe de calor a menos que estén desarrollando una enérgica actividad física en medio de un gran calor ambiental. El golpe de calor clásico suele comenzar lentamente. Poco después, tiene lugar el golpe de calor en sí, generalmente se detiene la sudoración o disminuye en gran medida, dejando la piel caliente y seca.

El ejercicio muscular aumenta el nivel de calor que el cuerpo puede soportar, dificultando así la regulación de la temperatura corporal. Sólo el 25 por ciento de la energía utilizada en la actividad muscular produce trabajo; el 75 por ciento restante se pierde en calor. Durante la práctica extenuante de ejercicio físico, los músculos pueden producir 15 veces más calor que en períodos normales.

Este fenómeno puede aumentar el riesgo de padecer un golpe de calor por el ejercicio muscular desarrollado, y puede afectar a personas que a pesar de estar sanas pueden sufrirlo debido a sus profesiones, tal es el caso de los bomberos, los trabajadores de la construcción o los atletas. En el golpe de calor derivado del ejercicio muscular, los síntomas pueden desarrollarse rápidamente, y la piel de las víctimas normalmente está húmeda más que seca.

El calor puede ocasionar efectos inadvertidos para la salud. Los enfermos quizá experimenten un empeoramiento de las molestias preexistentes al ataque de calor, incluso aunque no se presente ninguna evidencia de padecer una enfermedad relacionada con el calor, lo cual contribuye sin ninguna duda a aumentar el número de muertes durante las olas de calor.

Además algunas consecuencias del calor que parecen no tener importancia -como la pérdida momentánea de fuerza y reflejos; distracción debido a las molestias; y disminución de la capacidad de agarrar objetos de la mano debido a la sudoración- pueden dificultar la capacidad laboral y aumentar el riesgo de accidentes y lesiones laborales. PRECAUCIONES SENCILLAS

Unas cuantas y sencillas precauciones pueden bastar para evitar estos problemas cuando tenga que trabajar en días especialmente calurosos:

- Aumente su actividad de modo gradual. Tómese una o dos semanas para volver al ritmo normal, para gozar de buena salud en esos días es necesario reducir el nivel de actividad. Antes, si se trata de deportistas, de competir en alguna prueba, procure entrenarse al menos cinco días antes en condiciones de temperatura similares.

- Beba abundante agua o bebidas energéticas; evite la cafeína y las bebidas alcohólicas. Cuando esté trabajando o compitiendo con altas temperaturas, beba de forma programada (un vaso de agua 15 ó 20 minutos durante la jornada) en vez de saciar su sed.

- Haga una pausa con frecuencia.

- Vista apropiadamente, con la talla adecuada y con ropa abierta y ancha de colores claros.

- Deje las tareas más pesadas para las horas más frescas del día.

- Obsérvese a sí mismo y a su familia o a sus compañeros de trabajo, por si aparece cualquier síntoma de acaloramiento y tome inmediatamente las medidas oportunas.

- Durante una ola de calor mantenga, en la medida de lo posible, su hogar o el lugar donde trabaje a una temperatura lo más fresca posible.

- Las personas con enfermedades cardíacas, o aquellos que hayan sido advertidos por su médico para que disminuyan su consumo de sal y líquidos, deben tomar todas las medidas tendentes a aminorar los efectos del calor y consultar a su médico para que les aconseje sobre el particular.



Compartir:   delicious   digg   meneame


[ Portada | Archivo | Busqueda ]
[ Nacional | Sucesos | Variedades | Deportes | Opinion | Departamentos ]
El Nuevo Diario (c) 1998-2003
Guegue.Com - Desarrollo y Hospedaje Web