SuplementosSalud y Sexualidad
Especiales Grave violencia
Violencia
Wong: dice
Anunciese Directorio
  
El Nuevo Diario
Viernes 6 de Octubre de 2000 | Managua, Nicaragua
_

Menu Portada Archivo Busqueda Escribenos Nacional Sucesos Variedades Deportes Opinion Departamentos

La desintegración de Yugoslavia.

Gustavo-Adolfo Vargas *
Managua

La integración de Yugoslavia comenzó con el proceso de creación de una identidad común a todos los grupos étnicos, lingüísticos, religiosos y regionales con el fin de que sintieran parte de la misma comunidad política. Este proceso se define en la ciencia política contemporánea, como construcción de la nación mientras que el proceso de integración territorial, consiste esencialmente en la imposición de la obediencia, el proceso de integración nacional, consiste en la aceptación por parte de la población, de las órdenes de las autoridades centrales porque se consideran legítimas.

El proceso de integración nacional recibe un fuerte influjo del modo como se ha llevado el proceso de integración territorial. En efecto, si esta última ha llevado a una posición de preeminencia a un determinado grupo étnico o social, y ése sigue manteniendo todas las posiciones de poder, es difícil que los demás grupos acepten sus órdenes sin oponerse. Que es lo que ha sucedido en la Yugoslavia post Tito, cuando Milosevic trató de imponer el predominio serbio sobre los otros grupos étnicos. La creación de un consenso mínimo sobre algunos valores fundamentales, y especialmente la aceptación de algunos procedimientos para la resolución de los conflictos, reviste una importancia relevante para el proceso de integración nacional.

La desintegración es la división y ruptura entre los diversos grupos que forman parte del Estado-nación, en el caso de Yugoslavia que era una Federación, las rupturas se deben al grado de heterogeneidad de los estados miembros. La desintegración de Yugoslavia en virtud de la independencia de las antiguas repúblicas federativas que la constituían, y no obstante los intentos de conservar algunos vínculos confederativos, así como la dispersión de la población serbia en los diversos Estados Soberanos, ha producido guerras sangrientas, causando grandes destrucciones materiales y perdida de vidas humanas, agravadas por la llamada «limpieza étnica».

Mientras los restantes países de Europa del Este modificaron sus ordenamientos constitucionales a partir de las transformaciones políticas iniciadas en 1989, la República Federativa de Yugoslavia experimentó graves dificultades debido, al surgimiento de fuertes tendencias nacionalistas, estimuladas desde el exterior, en las diversas repúblicas que la formaban.

Al fracasar el intento de lograr al menos una unión de tipo confederativo, las diversas naciones que formaban la federación se fueron separando una a una. En primer término, en junio de 1991 se expidió el acta sobre la autonomía e independencia de la República de Eslovenia. El proceso de independencia culminó con la promulgación de su Constitución en diciembre de ese año, su reconocimiento por varios estados europeos, que alentaron su secesión, y su admisión en las Naciones Unidas en mayo de 1992.

En Croacia se produjo una situación similar. La Constitución de dicha República, del 22 de enero de 1990, no establecía la separación de Yugoslavia, pero en virtud del referéndum de mayo de 1991 se produjo, alentada del exterior, la declaración de un Estado Soberano e Independiente, lo que se consumó el 8 de octubre siguiente. En 1992 Croacia obtuvo el reconocimiento internacional y también fue admitida en la Naciones Unidas. Además, se produjo la declaración de independencia de la República de Macedonia. En efecto, la Constitución de noviembre de 1991, como resultado del referéndum de septiembre anterior, considera a dicha república como un Estado soberano e independiente.

Por lo que respecta a Bosnia-Herzegovina, ésta declaró su independencia en octubre de 1991, con la participación parlamentaria de los representantes croatas y musulmanes, pero con la oposición de la población serbia. El conflicto resultante pronto se convirtió en un cruento enfrentamiento militar, que degeneró en guerra y provocó la intervención de las potencias hegemónicas de antaño, esta vez lideradas por los Estados Unidos. Por su parte, Serbia adoptó formalmente, en su Carta constitutiva de septiembre de 1990, disposiciones inspiradas en las democracias occidentales. El proceso de integración política de las distintas comunidades, es un proceso multidimensional, sometido a numerosos influjos internos y externos. Estos últimos, en particular, han pesado históricamente sobre la desintegración de Yugoslavia. En efecto, a la muerte de Tito y la desaparición del Bloque del Este, la ideología como elemento aglutinador de la identidad política de la Federación comienza a desaparecer, y los ya difíciles problemas internos de las naciones que la integraban, manteniendo una unidad en la diversidad, se complican por el complejo juego internacional de las potencias hegemónicas que favorecen conscientemente unos grupos en detrimento de otros, acrecentando las divergencias regionales, y atizando los conflictos de orden religioso, cultural y étnico. En definitiva, la influencia externa a sido decisiva en la desintegración de Yugoslavia, la cual fue sellada con la ilegal intervención de la OTAN, y será ejecutada, probablemente, por Vojislav Kostunica quien es el candidato de los Estados Unidos y la Unión Europea.

Gustavo-Adolfo Vargas. Jurista, Politólogo y Diplomático.



Compartir:   delicious   digg   meneame


[ Portada | Archivo | Busqueda ]
[ Nacional | Sucesos | Variedades | Deportes | Opinion | Departamentos ]
El Nuevo Diario (c) 1998-2003
Guegue.Com - Desarrollo y Hospedaje Web