Reformas
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Es posiblemente el juego más vilipendiado de la historia, siempre en la lista negra de las autoridades que lo ven como un pecado a tres bandas; la crónica deportiva con todo lo que ha escrito del billar en este año no llenaría ni el espacio que ocupa una foto de Sammy Sosa, y sin embargo el actual campeón nacional está orgulloso, porque entre sus jugadores se cuentan al Rey Luis XI, Napoleón, el Cardenal Richelieu, Deng Xiao Ping, Brigitte Bardot y últimamente el ex presidente Felipe González.
El ingeniero Carlos Láinez, quien recientemente obtuvo el Campeonato Nacional en la Modalidad de las Tres Bandas y que nos representará en Colombia en el Campeonato Panamericano, antesala de la justa mundial a celebrarse en octubre en Francia, nos acerca a este juego desde una nueva perspectiva. Pulveriza los prejuicios y, de carambola, diagnostica al juego como un excelente ejercicio de habilidad mental. Ninguna página deportiva ni programa radial o de TV informó del acontecimiento. No obstante, el ingeniero Láinez ve que su deporte podría ser una solución para «la juventud que atraviesa momentos difíciles de estabilidad. El billar es una alternativa recreativa y competitiva para nuestra juventud». -¿Por qué el billar está en la lista negra como la ruleta y otros juegos de azar? -No hay una concepción clara de lo que es el billar como deporte. Aquí desconocen el origen del billar. Tiene un origen de tradición noble, que se jugaba hace más de 400 años. Napoleón lo practicaba como una recreación, para limar asperezas, el estrés. -Si es deporte de abolengo, ¿por qué en Nicaragua se ha popularizado y las autoridades hasta han prohibido la entrada a los chavalos? -Se ha masificado y se ha visto como un medio de sobrevivencia muchas veces. Estimo que en el país habrán como 300 clubes de billares actualmente. Usted se va a los pueblos y lo primero que encuentra son los billares. Donde vaya, en la Costa, en la zona central, se ven mesas de billar. -Usted dice que para este juego se necesita mucha concentración como una partida de ajedrez, pero por lo general, en un salón de billar hay mucha bulla, a veces música, cigarrillos. ¿Cómo es que se da esa contradicción? -Como se ha popularizado tanto, vemos ahora que es un problema de educación y de cultura. En el caso de nosotros que hemos participado en competencias internacionales, ahí se prohíbe completamente hablar; el juego se maneja en silencio por cuanto el jugador necesita estar concentrado, no escuchar ruido para hacer una buena ejecución. -¿Es cómo estar en una biblioteca? -Como cuando estás preparando tu jugada de ajedrez. Inclusive se prohíbe en las salas donde se juega campeonato, la toma de licor y fumar. -¿Por qué no se puede fumar? -En primer lugar, porque como son centros cerrados y con aire acondicionado, el olor muchas veces molesta al jugador y el humo irrita la vista, que es un elemento básico y fundamental para hacer una buena ejecución. Se pierde la precisión. -Si hemos tenido un campeón mundial como Arturo Bone, ¿por qué no se ha logrado ese respeto al deporte, las instalaciones cerradas, y darle su verdadero lugar al billar? -El doctor Bone toda su vida ha vivido en México y ha tenido otro tipo de relación, ha tenido escuela, se ha codeado con los grandes del mundo; eso le ha permitido a él absorber otro tipo de cultura, pero en realidad en Nicaragua hemos avanzado en la medida de nuestras posibilidades y a través de transferir los conocimientos adquiridos en los campeonatos internacionales a los jugadores que van surgiendo. -Para ser buen billarista, ¿qué se necesita?, ¿qué técnicas? -En primer lugar, el billar es un deporte técnico y científico. Desde el punto de vista científico tenemos que aplicar física, cantidad de bolas, rotación, movimiento, velocidad, que son elementos básicos que uno tiene que manejar para poder hacer una buena ejecución y por otro lado se requiere de condiciones físicas adecuadas, estar en estado de salud adecuado, estable, incluso hay que hacer ejercicio. -¿El billar no es un deporte sedentario como el golf? -Se requiere de condiciones físicas adecuadas, porque en un día se pueden jugar seis, siete, ocho mesas, pero si no hay condiciones físicas tu rendimiento baja. -¿Por qué la crónica deportiva le ofrece poca atención al billar?. Aquí se dio el campeonato y como que no pasó nada -Lo que pasa en primer lugar es que el deporte del billar podríamos decir, como que no es rentable para la crónica deportiva, entonces no genera atención en ese sentido. Pero siempre hemos llamado a la crónica para promover el deporte del billar. -¿Qué tiene que ver la ingeniería con el billar? ¿Qué hace un ingeniero en este deporte? -Comencé a jugar a los 18 años, en aquella época te echaban preso si ibas a un billar o tu papá te castigaba porque se miraba al billar como un vicio, pero no como un deporte. En ese sentido, hasta los 18 ó 20 años comencé a jugar en León. Verdaderamente tenía cualidades, me encantaba mucho. Se me ha facilitado el hecho de que como ingeniero conozco un poco sobre geometría porque está incluido la trigonometría, ángulos y cuestiones que uno tiene que saber cómo se comporta un billar cuando uno tira en un ángulo diferente, con una velocidad, con un efecto; son cuestiones muy sensibles. -Por lo que dice, me parece que el billar no es para ignorantes. -Pienso que el billar es un deporte para intelectuales, no obstante hay gente que sin ser intelectual le gusta, y en el fondo, esa gente, a pesar de que no son intelectuales tienen principios intelectuales que se manifiestan a través del juego del billar. -Me parece una contradicción, porque veo en algunos barrios donde están instalada las mesas de billar y entra todo el mundo y les gusta, y están ahí más concentrados que en cualquier otra actividad. -Lo que pasa es que el billar es como la Palabra de Dios: muchos son los llamados y pocos los escogidos. Muchos se estancan porque los recursos se terminan y los conocimientos, pero el billar es un deporte con recursos infinitos. Donde uno menos piensa que hay carambola, siempre la hay. El problema es el desconocimiento. -Antes de ejecutar la jugada, ¿la grafica mentalmente? -Así es. Antes debo saber qué cantidad de bolas voy a agarrar, qué cantidad de efecto, dónde voy a pegar, porque el deporte del billar es matemático. Si usted no pega en determinado punto, no hay carambola. -¿Entonces no es pegar con el taco a la chiripa? -No, no, esto es un deporte científico y técnico. Se necesita tener un buen taco, no se puede agarrar cualquier palo. Se necesita de un taco con un peso acorde con las necesidades del jugador. -A diferencia de otros deportes donde se invierte mucha actividad física, ¿hasta qué edad es buena para practicarlo? -Fijate que conozco gente que ha llegado a los 70 y 75 años y rinden, pero siento que después de los 70 se pierde la precisión. Hay que contar con buena vista y tacto. -¿Su papá nunca le dijo que era un vago por andar en los billares? -Tengo una anécdota. En León existía el Club de Contadores. Había un billarcito en el centro de León, yo me llegaba a meter escondido y jugaba con los mejores jugadores. Un día de tantos le gané a todos y dije: ¡a ver, otro que quiera jugar conmigo! Cuando de pronto escuché una voz detrás de mí que dijo: «Aquí estoy yo para que juguemos». Y vuelvo a ver y era mi padre. Entonces, a esa hora salí tirado corriendo para la casa... Compartir:
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