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| Viernes 10 de Septiembre de 1999 | Managua, Nicaragua |
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El avistamiento colectivo de
un supuesto platillo volador y su descenso hasta la copa de un
frondoso árbol de mango ha causado sensación en las colonias
Adela Vieja y Zapatera, del ingenio San Antonio, donde niños y
adultos aseguran que la "nave interplanetaria" se mantuvo
mucho tiempo en el aire, lanzando destellos multicolores.
El increíble suceso ocurrió el viernes tres de septiembre, a las siete y media de la noche, cuando en la mayoría de los hogares los lugareños se deleitaban con un capítulo de su telenovela preferida. Los abundantes testimonios de personas que dicen haber visto el fenómeno, señalan que los niños jugaban al "cero escondido" en los patios de la colonia, por lo que uno de ellos apagaba y encendía una bujía, mientras sus amiguitos se escondían. Al parecer, esa fue la señal que atrajo a los "extraterrestres". Fue en ese momento que las luces multicolores de la nave deslumbraron a los pequeños. El "ovni" quedó inmóvil sobre la copa del árbol de mango, mientras los chavalos gritaban maravillados por "la cosa muy bonita" que miraban. Sin embargo, la llegada de doña Rosa Berríos, de 44 años, quien atraída por la algarabía de los niños salió de su casa, espantó al objeto, ya que al verlo emitió gritos de terror. El plato se alejó en giros sucesivos, en dirección a una huerta sembrada con caña de azúcar y se perdió en el sector de la caballeriza del ingenio. UNA HISTORIA INCREIBLE Lo más increíble de este avistamiento colectivo, por primera vez en esta zona, es la versión de la niña Guissel Daniela Flores Rosales, de diez años de edad, quien dice que escuchó que los ocupantes del "ovni" la llamaban y le pedían que se fuera con ellos. La niña manifestó al equipo de EL NUEVO DIARIO que durante la aparición del objeto se sentía feliz y encantada, manifestó que la misión de la nave era llevarse a varios menores "escogidos" por el ser supremo, para liberarlos del juicio final. La pequeña expresó que no sentía en absoluto miedo por los viajeros del espacio, a los que ella ve como "ángeles de la sexta dimensión" que vinieron en un "carro de fuego" para llevarla a un sitio donde no hay odio, ni pobreza, ni amargura. La lista de testigos que aseguran haber presenciado la maravillosa aparición es interminable. Compartir:
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