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| Viernes 10 de Septiembre de 1999 | Managua, Nicaragua |
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Descuartizar a Managua es descuartizar al pueblo en su extrema
pobreza.
Los nicaragüenses que pretenden partirla llevan en sí intereses politiqueros sin importarles la suerte del pueblo en su momento más empobrecido y de mayor desempleo, para llevar la carga de nuevas administraciones con funcionarios que ganan tantas veces más que un maestro, una enfermera, un médico, etc. Partir a Managua, significa crear esos puestos inalcanzables para el managua del barrio que carece de los 3 tiempos para vivir. De pronto se dice: Partir a Managua, ofreciendo ventajas que son espejismo dentro de nuestra realidad, con la pérdida que sufrimos de nuestros valores conduciéndonos a la falta de honestidad, responsabilidad, el yoquepierdismo, la corrupción, etc. Partir a Managua lo cierto y seguro es aumentar el engranaje del burocratismo para mayores gastos a costa del sudor del mísero pueblo que ya no halla qué hacer con los impuestos, que siempre le llegan al consumidor. Y además que no faltarán entre los funcionarios quienes digan como el alcalde Cedeño, que no les alcanza el sueldo para pagar sus servicios de luz, agua, etc. y se verán obligados a tomarlos del área. Como managua autónoma y consciente de los males que acarrea tal partición, recurro al pueblo de Managua a que se oponga a esa disposición que vendría en perjuicio de él mismo. Compartir:
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