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  Domingo 7 de Marzo de 1999 | Managua, Nicaragua
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Adán y Eva, la caída del Paraíso

Por Guillermo Laguna Martínez

El relato de Adán y Eva es quizás uno de los más discutidos y uno de los que menos entiende la gente del mundo.

Adán, el primer hombre y Eva, su esposa, siempre han sido difíciles de catalogar, en la opinión de muchas personas. Es probable que son la pareja más incomprendida que ha vivido en la tierra.

Pero esto es de esperarse, ya que la humanidad ha estado expuesta a muchas teorías raras y malentendidos en cuanto a nuestros primeros padres durante muchos siglos.

Probablemente los que tienen la culpa son los maestros de religión. Sin saber la verdad acerca de Adán y Eva, y sin contar con la inspiración divina, se han formado sus propias opiniones y las han puesto sobre la gente y el resultado ha sido una confusión general que ha crecido con el correr de los años y los siglos.

Las malas interpretaciones se deben a que se han quitado partes preciosas del Antiguo Testamento lo que dio paso a una de las primeras apostasías. Es decir que la caída y su significado que tuvo para la humanidad no se encuentra en el Antiguo Testamento tal como se le conoce actualmente.

Alguna secta religiosa ha dicho que Adán y Eva, su esposa, se los llevó el diablo por haber desobedecido el mandato del Señor de no comer del fruto prohibido del árbol de la ciencia del bien y del mal. Y han agregado de que todos fuéramos felices si no hubiera habido la caída del paraíso terrenal.

Nada más falso y erróneo, pues Adán y Eva no habrían procreado hijos debido a su estado de inocencia en que vivían y abren sus ojos hasta que transgreden el mandamiento divino de comer el fruto prohibido y se ven que estaban desnudos. Génesis 3:7-10-11 lo confirma.

Adán lógicamente tuvo que conocer a su esposa para tener hijos. Génesis capítulo 4. Muchos han creído que la caída de Adán y Eva se debió a ofensas a las leyes de la castidad y la virtud. Tal doctrina es abominación. Nuestros padres fueron casados en el Paraíso antes de la caída. Génesis 1:28. La humanidad no es nacida de fornicación.

Muchos también han creído que Caín y el justo Abel fueron los primeros hijos de nuestros primeros padres. Es errónea esa enseñanza, pues si registramos en Génesis 4:14 cuando Caín mata a Abel y el Señor de los Ejércitos le reclama justamente por el crimen que cometió en su hermano, Caín dice a Jehová: «Me echas de la tierra y de tu presencia y sucederá que cualquiera que me hallare me matará». Habían otras familias.

Volcamos al paraíso terrenal: Adán antes de la caída estaba en la presencia de Dios. No estaba sujeto a la muerte. No tenía posteridad que la inicia hasta que participa del fruto prohibido y se ve desnudo y no tenía conocimiento del bien y del mal. El no sabía qué eran el dolor y el pesar, lo dulce y lo amargo sino hasta su caída. Aunque no lo registra el Antiguo Testamento, Adán fue el primero en ser tentado por satanás.

Lo explica Pablo de Tarso en Primera de Timoteo 2:14 «Y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada incurrió en transgresión».

Ahora leamos: Y seréis como Dios conociendo el bien y el mal dijo el diablo a Eva. Esto era verdad, pero le puso también una mentira: No moriréis. Génesis 3:4-5. Pero al comer del fruto prohibido del árbol de la ciencia del bien y del mal, la muerte entró en el cuerpo físico de Eva y hasta entonces se dio cuenta del acto que había cometido.

Adán al ver que serían separados, pues Eva estaba en la mortalidad y él en la inmortalidad también comió del fruto: la famosa manzana y he ahí la caída. Con el gran drama de la caída, Eva estaba cumpliendo con los fines del Señor, sin embargo no participó del fruto prohibido con tal intención, sino con el propósito de obrar contra el mandamiento divino, pues fue engañada por satanás, quien también a lo que eso concierne, dio ímpetu a los fines de Dios, tentando a Eva, no obstante su objeto fue frustrar el plan del Señor.

Satanás no conocía los propósitos de Dios e intentó destruir el mundo con la caída, pero su esfuerzo diabólico, lejos de ser el paso inicial hacia una destrucción contribuyó al plan divino del progreso eterno del hombre siempre y cuando busque lo bueno y cumpla los mandamientos del Gran Dios.

En cuanto al árbol de la ciencia del bien y del mal y del árbol de la vida, eran verdaderos y existían en el paraíso terrenal. El árbol de la vida después pasó a ser la esencia pura en el Redentor del Mundo: Jesús el Cristo.

Si el hombre hubiera comido del árbol de la vida en el paraíso terrenal el mal se hubiera enraizado eternamente y esto hubiera frustrado el Plan de Salvación perfecto de Dios. Génesis 3:22. Los Celestiales formaron el cuerpo físico de Adán de la tierra del paraíso. Génesis 2:7 y luego introdujeron el espíritu de Adán en ese cuerpo soplándole después aliento de vida.

Con esto quiero decir que todas las cosas fueron creadas y existían en la Pre existencia o el mundo espiritual. Aun los mismos árboles allí existían como lo prueba el Génesis 2:5. Jeremías 1:5 también habla de lo mismo. Coexistíamos con Dios en el Reino de los Cielos hasta que venimos a tomar cuerpo físico a la tierra.

Si lo creen bueno y si no, ni modo, pero todos desde Adán hasta el último que venga a tomar cuerpo a la tierra hemos visto a Dios cuando se dieron los Concilios en los cielos. Efesios 1:3-4-5. Judas 1:6. Apocalipsis 12:7. De todo esto ocurre que al venir a la tierra se nos pone el velo del olvido.

Algo increíble es que el cuerpo físico de Adán se movía en el Paraíso bajo la influencia de su Espíritu y era inmortal, pero al comer del fruto prohibido sufre una debilidad y su cuerpo tomó la sangre que es dadora de la vida en este estado de probación. Quien logra llegar a convivir con los Celestiales después del Juicio Final tendrá un cuerpo glorioso y la sangre que corre por sus venas desaparecerá nuevamente y ese cuerpo será gobernado por su propio espíritu como en el Paraíso Terrenal antes de la Caída.

En cuanto a la Caída del Paraíso introdujo dos muertes: la temporal y la que nos separó de Dios o espiritual. Eva significa «Madre de todos los vivientes» y Adán «Muchos». Madre Eva fue traída de los cielos en la misma forma que Adán y el hecho de que haya nacido de una costilla de su esposo su cuerpo físico, pudo ser, pero más que todo es un lenguaje figurado. Son las verdades de Adán y Eva.

Todos podemos volver a Dios si cumplimos con sus Mandamientos. Hagamos lo bueno.


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