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  Domingo 6 de Junio de 1999 | Managua, Nicaragua
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Consultorio Médico
Avances médicos contra la degeneración macular

Por Dr. H.R. Hiller
Managua

ESTIMADO DR. HILLER: Acaba de serme diagnosticada una degeneración macular del ojo en su forma seca. Mi médico dice que hoy en día no puede hacerse nada. ¿Es eso cierto? Un amigo me dijo que su hermana fue tratada con láser. ¿Hay alguna esperanza de nuevos métodos de curación a medio plazo?

ESTIMADO LECTOR: La degeneración macular del ojo (DMO) es la causante de la pérdida de la visión central en más de un millón y medio de estadounidenses, la mayoría de los cuales tienen más de 60 años. La semana pasada repasamos cuál era el origen de la degeneración macular del ojo y sus métodos de curación más frecuentes. Esta semana veremos en qué estado se hallan las investigaciones médicas que buscan abrir nuevos caminos en la lucha contra la degeneración de la mácula, que es la parte central de la retina.

Relativamente son muy pocos los pacientes que pueden ser ayudados por el único tratamiento comúnmente aceptado para la DMO - la coagulación sanguínea mediante láser.

AREAS DE INVESTIGACION

* Tratamiento de drusas: los depósitos amarillos llamados drusas están normalmente presentes en las retinas y se ven dañados por la DMO en su forma seca, y algunos tipos de estas sustancias han sido considerados como posibles causantes de la DMO húmeda, la variedad más grave de la DMO. Los científicos albergan la esperanza de que el tratamiento de coagulación sanguínea mediante láser en enfermos con grandes cantidades de drusas quizás sirva para preservar a los ojos de la DMO en su forma seca impidiendo la aparición de nuevos y frágiles vasos sanguíneos (neovascularización) bajo la mácula -el signo más evidente de la DMO húmeda.

* Terapia fotodinámica: al igual que la coagulación sanguínea por láser, este método está diseñado para detener los daños producidos en la mácula por la DMO en su forma húmeda mediante una neovascularización hermética. Primero, un compuesto químico fotosensible es inyectado y fluye a través de la circulación sanguínea, donde será dirigido hacia dentro de los nuevos vasos sanguíneos bajo la retina.

* Esos vasos sanguíneos serán el objetivo del haz del láser, desencadenando una reacción química que cierra herméticamente dichos vasos. Este método no permite confiar mucho en que el calor intenso del láser detenga el proceso de goteo de los vasos, aunque con él los investigadores tienen la esperanza de eliminar o reducir la pérdida de visión causada por la destrucción involuntaria provocada en las áreas sanas más próximas de los tejidos de la retina, lo que es el mayor inconveniente de la coagulación sanguínea por láser. Muy pocas investigaciones de gran alcance se están haciendo sobre esta nueva técnica -algunas están ya casi listas y otras se hallan todavía buscando más enfermos que colaboren. Es muy probable que esta terapia llegue al mercado en el transcurso del año 2000.

Terapia de Radiación: se han obtenido resultados muy prometedores utilizando niveles bajos de radiación para frenar el crecimiento neovascular en la DMO en su forma húmeda. La mayoría de las investigaciones sobre la radiación usaron los rayos X convencionales, aunque algunos científicos intentaron reducir la exposición a la radiación de las zonas sanas no dañadas mediante el uso de técnicas más especializadas. Una técnica se apoya en la delimitación de la zona expuesta a la radiación (radiación mediante proto-rayo) y la otra utiliza pequeños implantes radioactivos temporalmente situados dentro del ojo.

VARIOS METODOS

La mayoría de estas investigaciones han sido de carácter menor. Se han ensayado varios métodos de curación en períodos de seguimiento cortos y la ausencia de un grupo controlado de enfermos sin tratar contra los que los resultados puedan ser contrastados hace que el alcance de los mismos sea muy limitado. Así pues las distintas investigaciones necesitan adoptar antes de la radiación una opción estándar para el tratamiento de la DMO. Si los beneficios de este método pueden ser sólidamente establecidos el uso convencional de la radiación para tratar la DMO puede verse aumentado rápidamente porque los requisitos técnicos y los equipamientos son básicamente los mismos que han sido usados durante muchos años contra el cáncer ocular.

Desplazamiento macular: Esta técnica quirúrgica conlleva girar la retina para desplazar la mácula actuando así sobre la superficie dañada por la neovascularización. Combinando esta técnica con la coagulación sanguínea mediante láser o el desplazamiento quirúrgico de los neovascularizadores se consigue que los vasos sanguíneos que crecen bajo la mácula se desarrollen en otro lugar. Algunos científicos han descubierto que la técnica estabiliza e incluso mejora la visión en algunos enfermos que padecen la DMO en su forma húmeda. Tras la cirugía, los enfermos perciben las imágenes inclinadas o deformadas, un efecto que desaparece al cabo de un tiempo.

Transplantes de células de la retina: Consiste en el transplante de fotorreceptores o pigmentos del epitelio de la retina (PER), el epitelio mantiene las células sensibles a la luz funcionando adecuadamente, debe finalmente ser usado para reemplazar las células perdidas o dañaedas por la DMO o a causa del tratamiento. Los transplantes han sido llevados a cabo con tejidos humanos, puesto que uno de los mayores obstáculos de esta técnica es el rechazo posterior, lo que resulta particularmente problemático en la DMO en su forma húmeda.

Incisión quirúrgica: Los neovascularizadores que están bajo la retina pueden ser quirúrgicamente reemplazados, pero los primeros resultados de esta técnica en enfermos con DMO no han sido satisfactorios. Estos pobres resultados posiblemente se deben a la estrecha interconexión entre los PER y los neovascularizadores, provocando la destrucción o el reemplazamiento de capas de células vitales ocasionando con ello problemas a los nuevos vasos sanguíneos que la cirugía debe eliminar. Métodos suplementarios - tales como combinar la incisión con el transplante de células de la retina o el desplazamiento macular- finalmente conseguirán que esta técnica se perfeccione en el futuro.

Medicamentos antiangiogénicos: Los fármacos que inhiben la angiogénesis (la formación de los vasos sanguíneos) pueden prevenir la transición de la DMO de seca a húmeda, o también detener el avance de la degeneración en la DMO húmeda. El Alfa interferón fue el primero dentro de esa clase de fármacos en ser probado, aunque las conclusiones de la investigación no fueron muy claras. Sin embargo, los fármacos antiangiogénicos tales como la talidomida, isotretinoin, corticosteroides y varias clases de interferón -uno u otro administrado sistemáticamente o inyectados localmente- siguen siendo centro de atención para los investigadores de la DMO.

Terapia genética: La DMO parece ser hereditaria en algunas familias, pero no fue hasta septiembre de 1997 cuando un defecto genético del gen ABCR fue identificado como la causa de una variante de degeneración macular llamada Enfermedad de Stargardt. Introducir genes sanos dentro de las células para compensar los genes defectuosos o que no funcionan quizás permita a los médicos tratar o prevenir degeneraciones maculares en enfermos con defectos en su gen ABCR.

La terapia genética en animales puede retrasar la degeneración de la retina, aunque antes de utilizar esta técnica en enfermos de DMO, sería conveniente que los investigadores orientaran sus investigaciones hacia el papel que los genes y la función genética desempeña en el desarrollo de la DMO en los seres humanos.


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