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  El Nuevo Diario
  Domingo 3 de Enero de 1999 | Managua, Nicaragua
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Carlos Valentín asegura de lo más serio:
"He visto ángeles"
* Vivimos en mundos paralelos y hace falta discernirlos
* Una columna de fuego penetró a la iglesia
* Personajes de aspecto blanco con su cabello hasta los hombros


EDWIN SÁNCHEZ
Managua

Foto
  Carlos Valentín asegura que en su iglesia se han aparecido ángeles a los cuales describe como seres vestidos de blanco y con el cabello al hombro. (Foto: Miguel Molina)  

Creció con el célebre predicador Yiye Avila, en el Ministerio Cristo Viene, de quien guarda una profunda admiración a pesar de la distancia de décadas que le separan del evangelista más famoso de Puerto Rico. Carlos Valentín nos habla con una asombrosa naturalidad de hechos donde la mente racional podría patinar porque describe la presencia de seres extraños y resplandecientes, de milagros donde la fe desaloja el cálculo oportuno y científico a cambio de ver personas alegres, tras una dolorosa enfermedad.

Este es el tipo de vida, más allá de lo que la realidad expone a los sentidos cotidianos, tan común para un poco más de la mitad de los puertorriqueños. Lejos de las escenas donde la gente gira alrededor de las imágenes, tan tradicionales en el resto de Latinoamérica, la Isla del Encanto ofrece un tipo distinto de gente entregada a una fe a la cual le han sabido extraer el máximo beneficio. Prósperas iglesias, raros millonarios que no adoran el placer del dinero, sino que asisten a estos templos con todo y diezmos, es parte de esa conjugación entre lo admitido por los ojos, es decir lo físico, y lo que sólo puede soportar la fe.

"A través del ayuno, la percepción espiritual se aumenta", nos dijo Carlos Valentín, a quien conocimos en Managua hace algunos años. A él lo entrevistamos en su iglesia de Rincón, Puerto Rico, "al otro lado de la isla", como dicen en San Juan. Mientras el predicador nicaragüense oraba, preparándose para predicar un mensaje a la congregación, nosotros nos dimos a la tarea de entrevistarlo, luego de mostrarnos las magníficas instalaciones donde se imprimen materiales de estudios, se graban y filman videos y se esparcen los mensajes evangelísticos a otras ciudades de América. Valentín se creó en Nueva York y a la fecha, ha predicado en algunas ciudades de los Estados Unidos; el año pasado fue a La Habana, vía Panamá. También ha predicado en Cancún, México y sin embargo, cuando habla de Masaya, lo hace con el cuidado del orfebre que vuelve a su pieza querida.

LOS ESTADIOS

Puede que se le describa como un ambicioso evangelista. Le gusta soñar con estadios hasta el copete de gente. Cuando nos dirigimos a Camuy divisamos algunos estadios y los señalaba como paradas de una próxima victoria. Tanta era su certeza de predicar a una multitud que nos sorprendía con un grito de ¡Candela! Su forma de predicar no es ortodoxa. La juventud se le filtra en su particularísima forma de suministrar la Palabra de Dios: se vuelve como esos formidables novatos del béisbol cuando han pegado sus contundentes estacazos y la celebran a lo grande ante las graderías llenas y aún en la madriguera y todavía esperan al día siguiente su foto en el periódico. En el caso de Valentín, su alegría es absoluta y sus laicos están encantados con esa manera de actuación.

Cuando invitó a pasar a Omar Duarte para la prédica de esa noche, el predicador anfitrión se sentó a un lado del espléndido estrado. Realmente la iglesia parecía un hermoso escaparate de la prosperidad puertorriqueña, a pesar de estar erigida en el apartado y bucólico pueblecito de Rincón. A Valentín lo notamos contento con la amena prédica de Duarte. El pastor invitado no le había fallado y prueba para él, es que una señora, quien había permanecido tranquila, reposada y algo seria, dejó su mullida butaca, y comenzó a correr alrededor, sobre la alfombra lila del ovalado centro. Otra elegante dama, con su fino traje rojo y quien por su porte daba la impresión de asistir a una recepción social en alguna exclusiva zona residencial, en un momento se olvidó de su compostura y empezó a estremecerse, a mover su cabeza con tanta rapidez que parecía estar provista de un fantástico cuello elástico. Sus hombros se estremecían como si corrieran a través de ellos, energía de alto voltaje.

Contemplaba casi lo mismo del terruño lejano, donde sin embargo, son las mujeres pobres, lavadas por la miseria, con su batea de pinolillo para ganarse la vida vendiendo en el Oriental, quienes tiritan extrañamente en medio calorazo, al ritmo de las frenéticas palabras de uno de esos "pastores" surgido del desorden de muchas iglesias evangélicas y que pululan en los mercados de Nicaragua. Es con este Valentín con quien indagamos sobre su ministerio. "Toda verdad es paralela. Tenemos en el mundo físico, sentidos naturales; en el mundo espiritual hay sentido espirituales, que puede uno discernir".

El así nos refiere sobre este aspecto donde realmente pende y depende el sentido de una fe y de una creencia. La base de un mundo del cual no se habla mucho. "Cuando Eliseo estaba rodeado por el ejército del rey de Asiria, dice la Biblia que él estaba tranquilo mientras su siervo estaba temeroso. Nos han rodeado los sirios, decía el siervo, con mucho miedo. Eliseo, tras orar, dijo: Señor, ábrele los ojos a este siervo para que pueda ver que mayor son los que están con nosotros que los que están allá afuera".

LA SOMBRA DEL MUNDO ESPIRITUAL

Y cuando le abrió los ojos espirituales, pudo ver alrededor del campamento, ángeles de Dios que custodiaban a estos siervos de Dios. Al respecto, Valentín dice: tanto en el mundo espiritual como el físico, todo es paralelo. Por eso es que Cristo cuando hablaba del evangelio usaba ilustraciones físicas, materiales, como el sembrador. Porque en el reino de los cielos hay una cosecha. Es la ley espiritual. Todo lo que vemos en el mundo físico es solamente sombra de lo que hay en el mundo espiritual.

-¿Estás indicando que ahora, afuera, donde la gente da alabanzas, puede que haya presencia de un mundo que no vemos, espiritual, de otra dimensión?, le inquirimos. A ratos el alto volumen de los aparatos de sonido con sus cantos, no hacían muy audibles sus palabras.

-Eso es correcto. Le voy a explicar que cuando el avivamiento comenzó en esta iglesia y empezaron las almas a convertirse, yo recuerdo cuando vino una persona a traerme una invitación, me dijo: "yo vi personajes entrar dentro del templo". Yo estaba en la parte de afuera cuando él me dice eso. ¿Quiénes eran las personas vestidas de blanco? Aquí adentro, hubo una experiencia de ángeles, se escuchaban voces angelicales cantando sin música, o se escuchaba el sonido de una manera tremenda. UNO QUE SALIO CORRIENDO

Pasó una persona inconversa en una ocasión, caminando por la calle, iba con su cigarro habano en la boca y cuando iba caminado escuchó la música y miró hacia el techo de la iglesia, y comenzó a ver un pilar de fuego entrar por el techo de la iglesia. Se le cayó el habano y comenzó a correr, a gritarle a la comunidad ¡qué es lo que yo estoy viendo, esa columna de fuego!. Y la persona no era cristiana. O sea, aquí nosotros hemos visto presencia sobrenatural de los ángeles.

Luego, también relató: "Yo he venido al templo a veces, cuando está sólo, y he visto ángeles de Dios moverse y pasearse. En nuestras cruzadas muchas personas testifican que ven a un personaje blanco, con su pelo hasta los hombros que comienza a moverse entre los enfermos y comienzan a caer bajo el poder de Dios al piso y cuando se levantan están sanas. Muchas veces los han visto platificando muelas. Hemos tenido experiencias de personas que han ido corriendo porque sienten algo raro en la boca y cuando la abren, ahí mismo se está llenando, empastando la muela. Eso nunca lo habíamos visto. La primera vez que lo vi me asusté porque yo nunca había visto cómo Dios lo rellenaba, y eso nos ha pasado a cada rato. Hemos visto la presencia sobrenatural.

Este personaje blanco, anotó, muchas veces aparece en las campañas y comienza a tocar a la gente y caer en el piso bajo el poder de Dios.

¿Una descripción? A Valentín no se le hace difícil volver a "mirarlos". El nos dice: "Se parecen a seres humanos, tienen forma varonil en muchas ocasiones. La primera vez que yo vi a un ángel lo vi como lo veo a usted ahora, sólo que suspendido en el aire. Estaba yo en la plataforma en 1984, septiembre, Día de Clamor. Trabajaba en el ministerio Cristo Viene. Y recuerdo que estaba orando en la plataforma y de momento yo sentí la presencia de aquel ángel cuando miré hacia arriba. Esa fue la primera vez que vi un ángel, y cuando lo miré, tenía unas zapatillas de lino, bordadas de oro, estaba suspendido en el aire. En ese tiempo me asusté, le soy honesto, y cuando iba por la mitad, por la cintura que vi aquel traje blanco, resplandeciente - yo no he visto material alguno así aquí en la tierra, algo tan especial -, me dio temor y cerré los ojos. En ese mismo momento escuché, en el Día de Clamor, al hermano (Jorge) Rasky, "veo ángeles del cielo que se están paseando alrededor". Es decir, Dios confirmándome lo que acababa de ver.

Sobre el particular dijo que Dios no tiene acepción de personas porque al que cree todas las cosas le son posibles.

UNA UNCION DE LO ALTO

"Y después de eso he tenido experiencia donde ángeles me han venido a visitar y hasta el mismo Señor, estoy hablando de Jesucristo, yo he estado orando y lo he sentido tan fuerte. Un día estaba en ayuno y al tercer día me puse bien débil. Esto fue en Camuy, en una casita de ayuno que hay allá, de la hermana Gloria Velásquez. El tercer día mi cuerpo estaba bien débil y ya casi no podía orar de rodillas. Estaba acostado en un balcón recostado y de repente yo le dije a Dios, Dios dame fuerza, y de momento los cielos se abrieron y una mano blanca comenzó a bajar del cielo. Una mano gigante y con un dedo comenzó a tocarme la frente, y de momento todo mi cuerpo sintió la unción tan fuerte que ya todo el dolor, el cansancio que sentía mi cuerpo se fue. Esas son algunas experiencias.

Aseguró que en Puerto Rico se produce una visitación de Dios, como en el Estadio de San Sebastián. La juventud se acerca porque ve el poder de Dios demostrado. La Biblia dice que cuando Felipe se fue a Samaria, la gente le escuchaba de buena gana porque no sólo escuchaba sino que veía los milagros que hacían los enfermos.

Antes de retirarse a presidir su congregación, Carlos Valentín ofrece su consejo o mejor dicho, el reto a sus colegas: "Es tiempo que las iglesias comiencen a demostrar el poder de Dios". ¡Qué sabremos si en el camino no se le aparece un mensajero celeste!


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