Portada
Archivo
Busqueda
Escríbenos
  El Nuevo Diario
  Viernes 3 de Diciembre de 1999 | Managua, Nicaragua
_
     
Menu
Nacional Sucesos Variedades Deportes Opinion Cultural
 
Los conflictos de Nicaragua con Honduras

Ing. Rolando Hernández Aburto
Managua

De los cinco países hermanos de Centro América, solo Nicaragua y Guatemala han perdido grandes extensiones de territorio, del que tenían cuando eran colonias de España. Guatemala perdió Belice, arrebatado por Inglaterra. Nicaragua perdió El Guanacaste y el "Territorio en Litigio", así llamado en el primer mapa de Nicaragua levantado por el ingeniero y hermano cristiano Julio Apolonio, fallecido en Bélgica el 21 de noviembre de 1935, profesor en el Instituto Pedagógico de Managua, donde hice toda mi primaria y secundaria, y que como bachiller Lasallista e ingeniero civil, en 1961, diseñé, calculé y supervisé las fuertes columnas contra terremotos, del edificio-dormitorio de cinco pisos, ubicado en la esquina de mi inolvidable colegio, poniendo mi granito de arena, para salvarle la vida a tan inolvidables maestros.

Las conmociones nacionales causadas por MOKORÓN, siendo presidente de Nicaragua, Luis Somoza, y el actual causado por nuestros derechos en la plataforma marítima Atlántica, que los pretende Honduras, me traen recuerdos de mi niñez, que paso a relatar.

Era un día domingo 31 de mayo de 1936, una bella mañana soleada y brillante, adornada con la alegría de aquel barrio mío inolvidable, de la primera etapa de mi infancia, con apenas nueve años de edad; poblado por gente sencilla, pero muy amistosa y afabilísima, como es el pueblo nicaragüense al que con mucho orgullo pertenezco. Eran como las diez de la mañana, y estaba jugando con mi trompo en el extenso patio arbolado con jardines, esquinero, de la casa en que vi la luz del día, ubicada del actual edificio de quince pisos del Banco de América, cinco cuadras abajo, en la esquina norte oeste, en el barrio EL BOER, cuando de pronto escuché una gran balacera; me metí mi trompo en la bolsa, y cuando me di cuenta estaba observando sobre la copa de un elevado árbol de mango mechudo que estaba en el centro del patio de mi casa, y esto es lo que vi, lo que relato en el párrafo siguiente.

De los ventanales de aquel bello edificio estilo arabesco, (desde la acera que estaba enfrente, ¡cuántas veces contemplé extasiado a mi bella Managua, que desapareció para siempre!), que era la Casa Presidencial en la Loma de Tiscapa, salían bocanadas de humo acompañadas de un continuo tableteo de ametralladoras y cañonazos apuntando al Campo de Marte, donde estaba la Guardia Nacional al mando del General A. Somoza, dirigiendo el golpe de estado militar que le estaba dando a su tío político Dr. Juan Bautista Sacasa, quien seis días después, el 6 de junio de 1936, renunció a la Presidencia, PRECISAMENTE EN "SABADO", lo que me trae a la mente un picaresco refrán nicaragüense, que no quiero mencionar.

Con esa vil felonía de golpe bajo que Somoza le dio a su tío político, aunque haya sido "UNA NULIDAD SONRIENTE", COMO LO CALIFICÓ RUBÉN DARÍO, Nicaragua POLÍTICAMENTE SE CONVULSIONÓ.

CURIOSAMENTE, pocos meses después surgió un conflicto fronterizo con Honduras, donde tenía tres años de mandar tiránicamente el General Tiburcio Carías Andino. "Tata BuCHO" allá, y luego "TaCHO acá.

Recuerdo que mi barrio EL BOER, SE ENCENDIÓ E INCENDIÓ. La gente enfurecida salía al mismo tiempo a las aceras, vociferando a gritos contra "LOS CATRACHOS", o sea los hondureños. Al norte, al sur, al este y al oeste, era una sola gritería: ¡QUE NOS DEN ARMAS para irles a dar los catrachos otra lección como la que ya les dimos en NAMASIGUE!.

Yo, bien chavalito, con todos mis amiguitos de tan inolvidable barrio, oyendo aquella gritadera, nos decíamos unos a los otros ¡Qué alegre está esto!, y corríamos de un lado para otro, para ver mejor el espectáculo.

Poco tiempo después de esto, ya entrando la noche, como a las seis, estábamos jugando en la calle varios chavalos, cuando repentinamente escuchamos un ruidaje de camiones que circulaban de Norte a Sur, en la Avenida del Campo, hoy avenida Roosevelt. Nos fuimos corriendo a colocarnos en la esquina frente al edificio de Casa Pellas, donde estuvo el INVI, y lo que vimos fue lo que relato en el párrafo siguiente.

Una enorme caravana interminable de camiones que venían de la estación del ferrocarril ubicada en el Barrio Candelaria, cargados hasta el tope con unos grandes cajones conteniendo armas que eran depositadas en los cuarteles del Campo de Marte, donde residía el General Somoza, en una casa con muy bonitos y amplios corredores, machihembrada, de color gris bajo, me acuerdo, pues la veía con frecuencia desde las ventanas del segundo piso, ala occidental, donde estaba la Capilla del Pedagógico, y enfrente la casa de Tacho, y yo me asomaba, porque de chavalo fui muy travieso y curioso.

LO IRONICO de este breve relato, recuerdos de mi infancia, es que, las tales armas jamás se pusieron en manos de mis vecinos, ni resto de los nicaragüenses de esa época, sino en las manos de los soldados y oficiales de la temible y sangrienta GUARDIA NACIONAL, que muy pronto se convirtió en LA GUARDIA PRETORIANA DE TACHO SOMOZA, PARA IMPONER SU TIRANÍA DE MEDIO SIGLO A NUESTRA PATRIA. ¡¡¡COSAS VEREDES SANCHO AMIGO!!!


Compartir:   delicious   digg   meneame


[ Portada | Archivo | Busqueda ]
[ Nacional | Sucesos | Variedades | Deportes | Opinion | Departamentos ]
El Nuevo Diario (c) 1998-2003
Guegue.Com - Desarrollo y Hospedaje Web