| Portada Archivo Busqueda Escríbenos |
||||||
| Jueves 5 de Agosto de 1999 | Managua, Nicaragua |
||||||
![]() |
Días antes del impacto trágico en el Cerro Silva, los
capitanes y copilotos de La Costeña habían denunciado la
sobreexplotación a que eran sometidos por parte de los
Caballero, en jornadas laborales que iban más allá de las 85
horas mensuales reglamentadas por Aeronáutica Civil.
En sendas cartas dirigidas al propio Julio Caballero, director de la línea aérea mencionada, como al Ministerio del Trabajo, los tripulantes de las aeronaves manifestaron esa inconformidad, estableciendo comparaciones con lo que ganaban los capitanes y copilotos del Grupo TACA. En la misiva dirigida a Julio Caballero, con fecha del 30 de junio de 1999, los copilotos de los Grand Caravan solicitaron un reajuste salarial, ya que devengaban 500 dólares por 90 horas de vuelo mensuales, mientras el Grupo TACA pagaba 1 mil por las 85 horas reglamentadas. "Como hemos sabido que las empresas del Grupo TACA, ya sea mixta o total, pagan a sus copilotos el 70% de lo devengado por el capitán, es en bases a estos estándares que solicitamos un reajuste salarial de U$1,000.00 (un mil dólares) mensuales por 85 horas", expresaron los copilotos. "CREEMOS QUE ES JUSTO" La carta firmada por los copilotos de los Grand Caravan y que fuera respaldada con sus firmas por Ernesto Murillo, como capitán, y por Javier Aróstegui como copiloto de Short-360, señala que todos habían apoyado más de un año, "por el mismo salario de 500 dólares por 90 horas", por lo que, "creemos que es justo este aumento". Todo hace indicar que la solicitud de los copilotos de los Grand Caravan no fue atendida por Julio Caballero, ya que éstos se vieron obligados a enviar una misiva al Ministerio del Trabajo con fecha del 15 de julio de 1999. LA MISIVA AL MITRAB Cinco días antes del percance trágico, la otra carta llegó al despacho de la doctora María del Carmen Peña, Inspectora Departamental del Trabajo, Sector Transporte del MITRAB, en la que le hicieron ver la sobreexplotación a que eran sometidos en La Costeña. En esta otra misiva, los copilotos fueron más precisos al expresar que durante dos años han laborado para la empresa La Costeña, "por un salario no justo", señalando que la carta dirigida a Julio Caballero fue ignorada y por la cual fueron víctimas de actos de intimidación. Ante la doctora María del Carmen Peña, los copilotos de La Costeña aclararon que piloto significaba ser capitán o comandante y copiloto primer oficial y que tiempo de vuelo es el tiempo total transcurrido desde que la aeronave comienza a moverse por su propia fuerza, hasta que se detiene al finalizar el vuelo. Los copilotos, de quienes omitimos sus nombres por razones obvias, le solicitaron a la funcionaria del MITRAB que reconocieran como sus representantes a varios de sus colegas, "en base a las peticiones hechas por el grupo de trabajadores, con el derecho de representar a los copilotos en la demanda que surja de sus contratos individuales de trabajo". REBASADAS LAS 85 HORAS DE VUELO Señalaron los copilotos que en base al Código del Trabajo, solicitaban a la inspectoría departamental del Trabajo que valorara la jornada de trabajo, tanto en el tiempo de vuelo como en el tiempo de servicio total, "ya que es excesiva la cantidad de horas laborales a las que actualmente estamos sometidos, y se apegue a lo establecido en el reglamento de Aeronáutica Civil que son 85 horas mensuales". Finalizaron la misiva solicitando la mediación de la Dirección de Conciliación del Ministerio del Trabajo, "para la interpretación y aplicación de las cláusulas de la presente petición con nuestros representantes y el licenciado Julio Caballero Herrera, director de la empresa Aerotaxis La Costeña S.A. para negociar nuestra petición salarial". COLILLAS DE DIFUNTOS CONFIRMAN DENUNCIA Familiares del piloto y copiloto fallecido, Ernesto Murillo y Javier Aróstegui, hicieron llegar a la redacción de EL NUEVO DIARIO colillas de pago en las que se precisan que realmente ambos tripulantes de La Costeña volaban más de 100 horas, rebasando las 85 horas reglamentadas. En una colilla se estipula que Murillo voló 108 horas, más 23 extras para totalizar 131, mientras que Aróstegui voló 118 horas, más 33 horas extras, para totalizar 151 horas de vuelo, lo que para los familiares da una idea de la sobreexplotación a la que eran sometidos por los Caballero. Compartir:
|