Les tengo información importante sobre dinero que hemos
perdido.
Tras varios días difíciles tan propios de este ingrato, mal
querido y lleno de mañas oficio que llaman periodismo:
lecturas escondidas de documentos al revés y a velocidad
láser, cara de barro ante miradas sospechosas, sonrisitas
hipócritas a algún policía muy fisgón para ganarme su
confianza, descuido de alguna amable secretaria a quien le
pedía café para ver los papeles de su escritorio mientras
tanto, pláticas con amigos cercanos, uno que otro
malentendido, noches de insomnio, horas de estudio, pérdida de
algunos amigos y ganancia de otros, que aunque menos quizás
mejores que los idos, he podido por fin tener acceso a buena
parte -no toda, por supuesto- de la información que ha ido
reuniendo una comisión sobre el problema del BANADES.
Quizás alguno de ustedes se estará preguntando qué diablos les
importa el problema del ya fenecido, hace unos meses, Banco
Nacional de Desarrollo (BANADES) con el que quizás no tuvieron
relación directa de negocios, ni siquiera un cambio de cheque,
vamos, que de todas maneras sus ventanillas eran siempre muy
mal atendidas.
Pero déjenme decirles, amigos lectores todos -clientes o no
alguna vez del mentado banco q.e.p.d.,- que de alguna manera
todos los nicaragüense tenemos algo qué ver en este enorme
rollo.
No voy a cansarlos con una muy larga perorata introductoria,
porque además, si bien se trata de un Banco que vivió casi un
siglo, yo la verdad no manejo tanta información como para
aburrirlos tanto. No se preocupen.
LA GRAN "PIÑATA"
A lo que he tenido acceso casi completo es a datos reunidos de
lo ocurrido en un lustro que podríamos calificar el de la gran
piñata, si la palabreja esa no se hubiese convertido en un
lugar común ya tan gastado como aquello de la pertinaz
llovizna que aún se permiten utilizar algunos colegas.
Voy al grano, estoy hablando de que apenas entre poco menos de
200 clientes (creo que son 172 exactamente) que tuvieron
acceso privilegiado a créditos singularmente generosos del
BANADES (1992-1995) previo a su muerte anunciada meses antes,
desde cuando ya no tenía plata ni para pagar a los vigilantes
-mucho menos para seguir haciendo préstamos- nosotros, los
nicaragüenses, aquellos que la sudamos diario para comer y que
sufrimos la persecución incansable de los prestamistas, hemos
perdido una cantidad aproximada a los 900 millones de córdobas
que con los intereses no muy onerosos, ascienden más bien a un
total cercano a los 1,200 millones. ¿Les parece poco?
Que entre 172 clientes (algunos de ellos son instituciones con
varios socios) que representan a menos de 300 personas se
hayan beneficiado con esa cantidad, es un hecho que supongo ya
les ha empezado a preocupar e interesar ¿verdad?
Se trata de aquellos "clientes" con créditos grandes, es
decir, sumas cercanas y a veces mucho mayores a un millón de
córdobas, que desvirtúan un tanto el principio del Banco de
Desarrollo que presuntamente estaba destinado a favorecer a
pequeños o medianos productores con préstamos modestos y no a
grandotes con millonadas.
Entre ellos uno encuentra gente de todo tipo de filiación
política, desde liberales a sandinistas, pasando por
conservadores, miembros de la resistencia y hasta viles
desconocidos. ¿Que si son culpables? Los voy a decepcionar.
Eso no se los voy a decir, porque sólo puede ser establecido
por un juez y para ello es necesario -y sobre todo
urgentísimo, porque estos casos tienen prescripción por
tiempo- que entre a investigar mi buen amigo el contralor
general de la República, Agustín Jarquín, quien además debería
ser acuciado más que hasta ahora por el gobierno para que lo
haga. ¿Que si hubo una política gubernamental entre 1992 y
1996 para propiciar estas pérdidas? ¿que si fueron libretazos
de los directivos y gerentes del banco mediante algún
sobornito de por medio? ¿que si hubo complicidad alegre de los
clientes?..., pues voy a tener que parafrasear aquella vieja
canción de la Sonora Matancera: ¿Cómo fue? No sé decirte cómo
fue. El Contralor debe entrar y ya. Lo digo así duro aunque
Agustín sea un amigo a quien estimo mucho.
Sé que no es tema nuevo. Hemos oído hablar a mucha gente sobre
esto. Incluso el presidente Arnoldo Alemán lleva semanas
anunciando que mañana, que pasado mañana, que el lunes, que el
martes, que una parte primero. Pero en fin, no se ha dicho
nada concreto hasta ahora y me le estoy yendo arriba al Dr.
Alemán quien ahora deberá seguramente apurar a sus técnicos a
completar todo el informe y pasarlo al Parlamento y ver si el
Contralor le mete el diente a esto.
Supongo que el mandatario ha estado esperando tener todo
completito y estrictamente corroborado además muy bien
explicado, porque técnicamente esto es tortuoso y laberíntico.
Incluso hay que recordar que en media crisis, en enero de 1996
se creó la famosa COBANICSA (O COBRA, ya muerta también) para
supuestamente empezar a recuperar la plata y nada pudo. Ya
falleció, porque en fin, la COBRA a lo más que podía aspirar
era a recurrir a los juzgados civiles y ahí, amigos, todo
abogado lo sabe, cobrar es cosa seria. Casi nunca se gana.
También se dice que hubo intencionada decisión de autoridades
anteriores para evitar que la COBRA actuara en serio, pero eso
en apego a la estricta verdad no me consta y de todas formas
la ley se lo hubiese impedido.
Pero bueno, amigos, les dije que no los iba a aburrir y sigo
yendo muy largo. Sólo déjenme explicarles un par de cositas
más. Reitero que no tengo todos los datos completos, pero creo
que incluso tengo algunos que ni siquiera han llegado a manos
del Presidente. Ojalá y que no se ponga bravo don Arnoldo,
pero soy periodista y ni modo, estoy tras la información,
doctor, es mi trabajo. Si se pone bravo me avisa, pero por
favor no me pida más detalles de todo lo que tuve que hacer
para obtener los datos que no habrá manera que se lo cuente.
Y, además, doctor, son datos incompletos -no están todos los
que son ni son todos los que están-, diría usted tan amante de
los refranes- y sólo referidos a los deudores más grandes. De
hecho he sabido que los deudores pequeños han sido casi todos
buenos pagadores, paradójico, ¿no?
CUATRO CLASES DE PRESTAMISTAS
La otra cosita que debo aún aclararle a los lectores es que en
la lista que les voy a presentar por fin (y que deberé hacerla
en partes por lo larga que es) me tomé la libertad de resumir
algunos datos para no confundirnos tanto y debo explicar que
hay al menos cuatro tipo de casos distintos: Uno, aquellos que
prestaron y nunca pagaron, es decir, se quedaron con la plata
y ya. Dos, aquellos que prestaron, no pagaban, les cobraban
les echaron la COBRA y finalmente lograron arreglos, tanto de
reestructuración con abonos suavecitos, todos ellos con
sabrosos beneficios a su favor, porque pagaron mucho menos de
lo que realmente debían (insisto que no voy a decir quién es
culpable de qué, que lo digan los jueces que para eso les
pagan, y que lo investigue Agustín que también para eso le
pagan aunque dicen que un sueldo muy bajo para su
responsabilidad). Tres, son aquellos casos que están en los
juzgados, son pocos, pero los hay, es decir, que, amigos, los
están socando ahí a ver si pagan algo. Y cuatro, gente que
prestó, no pagaban, se pusieron morositos, les echaron a la
COBRA y no sé a quienes más, los llamaron mil veces por
teléfono, les mandaron los tequiosos telegramas y finalmente
pagaron, cancelaron..., pero mucho menos de lo que debían
inicialmente y encima con dinero devaluado. ¿Alegre, verdad?
También se ha informado en distintos medios de comunicación
que hubo prendas falsas y desvío de prendas, pero éstas son
acusaciones de las que desgraciadamente no pudimos aún obtener
información. Así que eso tal vez aparece en el informe oficial
del Dr. Alemán y es una nueva tarea para el Contralor:
elemental mi querido Agustín.
Lo datos están cerrados al 30 de septiembre de 1998, por lo
que muchos casos inician con el préstamo en una cantidad
principal, se le suman intereses, luego entra la COBRA que le
debería sumar más intereses moratorios y así lo hace en
algunos casos aunque en otros que son los más numerosos, más
bien les reduce la deuda -sabrá dios porqué diablos-y el saldo
final es el resultado de toda esa suma o resta, como ustedes
prefieran.
DE TODOS LOS FRENTES
Antes de terminar de aburrirlos voy a decir algo más: entre la
lista hay amigos del gobierno anterior, amigos del gobierno
sandinista, amigos del gobierno actual y hasta amigos míos
¡Dios!
Pero como decía el viejo adagio del periodismo: la verdad
primero, los amigos después.
Y ahora sí: Aquí vamos. Iniciemos con lo más duro, los casos
que los banqueros clasifican como CDE ("peorcitos" creo que
sería la traducción profana). Son la mayor parte: 123
clientes, de ellos 55 que parece no pagaron nunca nada ni
simularon intentarlo. Vamos con esos primeros 55 en los que
sólo les daré la suma final de lo que quedaron debiendo y que
el Banco ya los considera como "saldos vencidos".
Sucursal León:
Dora Ortiz de Gurdián e hijos. Socios: Ramiro Gurdián Ortiz,
Rodrigo Gurdián Ortiz y Ricardo Gurdián Ortiz: C$ 10 millones
656 mil 335.
Agropecuaria Abangasca SA. Representante legal, Javier
Pichardo Ramírez. Socios, Manuel Cano Sarria, David Blanco
Núñez, Juan José Ubeda Herrera y Manuel Calderón Chévez: C$ 7
millones 747 mil 513.
Noel y Mario Pastora Cerna: C$ 29 millones 335 mil 414.
María Yolanda Terán de Lanuza: C$ 4 millones 268 mil 290.
Mario Antonio Espinoza Reyes: C$ 4 millones 862 mil 388.
Hermanos Hildebrando y Benigno Reyes Palacios: C$ 4 millones
862 mil 388.
David Mayorga y C & A: C$ 3 millones 504 mil 009.
Cas Gilberto Rostrán: C$ 1.868.004.
Sucursal Regional Managua:
MAS. Representante legal, William Báez Sacasa: C$ 27 millones
986 mil 251.
Agropec El Bramadero: C$ 16 millones 471 mil 861.
Almidones y Glucosas SA (AGLUSA). Representante legal Armando
Salvo Labreau. Socios, Armando Salvo, María Morales de Salvo y
María Salvo Morales: C$ 13 millones 546 mil 649.
Compañía de Exportación e Importación. Representante legal,
Carlos Hurtado Cabrera: C$ 4 millones 074 mil 418.
María Morales de Dreyffus: C$ 7 millones 499 mil 115.
Erasmo Ortega Ríos: C$ 5 millones 671 mil 208.
Francisco Cuadra Zapata: C$ 5 millones 602 mil 086.
Grupo Empresa 92 SA. Socios: José Miguel Ponce Páiz y Vicente
Fco. Cremades: C$ 3 millones 171 mil 088.
LACZAR SA. Socios: Carlos Zarruck Pérez, Orlando Lacayo M.,
Regina Lacayo de Lacayo y Reyna Castillo de Zarruck: C$ 3
millones 902 mil 733.
Wilberto Lara: C$ 3 millones 933 mil 896.
Distribuidora Santo Domingo (ITGSA): C$ 7 millones 578 mil
253.
Sergio Astorga Gadea: C$ 2 millones 802 mil 210.
Centro Nacional de Investigaciones de Granos Básicos.
Representante legal, Biryn Miranda Abaunza: C$ 3 millones 135
mil 461.
CA 25 de febrero Centro de Acopio: C$ 2 millones 76 mil 804.
Shalon SA: C$ 3 millones 30 mil 633.
Sebastián Vega Báez: C$ 2 millones 484 mil 529.
Juan y Elizabeth Alfaro y Sánchez: C$ 3 millones 17 mil 148.
Eddy José Montiel Romero: C$ 3 millones 416 mil 671.
Sucursal Jalapa:
CCS Oscar López M: C$ 1 millón 931 mil 424.
Sucursal Estelí:
Connor 3-80. Representante legal, José Angel Talavera Alaniz:
C$ 27 millones 281 mil 549.
Sucursal Sébaco:
Empresa Agroindustrial Valle de Sébaco. Representante legal,
Pablo Pereira Gallardo: C$ 3 millones 58 mil 032.
Oficina Granada:
Pedro Domínguez Urbina: C$ 3 millones 332 mil 689.
Sucursal Jinotega:
José Francisco Gutiérrez Herrera: C$ 8 millones 349 mil 835.
Sucursal Chinandega:
Daniel Pozo Hernández: C$ 6 millones 573 mil 377.
Iván y Salvador Velásquez Moreno Serrano: C$ 4 millones 52 mil
474.
Bernarda Navas de Rojas: C$ 3 millones 52 mil 123.
Ricardo Moncada F. Y Noel Gutiérrez A.:C$ 1 millón 907 mil
311.
Luis Coronel Kautz y Jorge Cuadra Venerio: C$ 4 millones 686
mil 999.
Sucursal Boaco:
Juan José Palacios Alvarez: C$ 3 millones 37 mil 998.
Domingo García Robleto: C$ 5 millones 576.
Oscar Manuel Sobalvarro García: C$4 millones 145 mil 011.
Angel Villatoro Tinoco: C$ 2 millones 217 mil 718.
Josefa de Villatoro: C$ 2 millones 624 mil 037.
Anselma García de García: C$ 2 millones 120 mil 167.
Emilio Arróliga Duarte: C$ 2 millones 27 mil 467.
Sucursal Juigalpa:
Teodoro González Aráuz: C$ 7 millones 217 mil 877.
Ramón Pérez Rocha: C$ 2 millones 418 mil 295.
Sucursal Matagalpa:
Juan Mendoza Cano: C$ 5 millones 191 mil 734.
José Benito y Denis Bravo Galeano: C$ 5 millones 139 mil 904.
Agropecuaria La Empresa. Socios, José Dolores Narváez, Agustín
Castillo, Juan Carlos Mendoza y Carlos Alberto Sánchez: C$ 2
millones 840 mil 954.
Teodoro Calero Fargas: C$ 1 millón 560 mil 428.
Octavio, Ronald y Eduardo Solórzano Chamorro: C$ 2 millones
408 mil 933.
Efraín Zeledón Zeledón: C$ 3 millones 13 mil 802.
Jardines de Nicaragua. Representante legal Patricio García.
Socios, Amado Martínez y Ernestina Arana: C$ 2 millones 822
mil 371.
José Andrés Marenco Miranda: C$ 2 millones 844 mil 338.
Sucursal Masaya:
Alonso Quintana Acuña: C$ 3 millones 614 mil 250.
LOS SIN ARREGLO
Ahora vamos a presentarles otra extraña categoría: La de
deudores calificados como "vencidos sin arreglo", es decir,
aparentemente hubo intento de arreglo pero al final no
pagaron. Va esta lista.
Sucursal León:
Omar Cabezas Lacayo: C$ 3 millones 034 mil 243.
Agrícola Carlos Agüero. Socios: José Florencio Reyes Delgado,
Wilmarck López Loásiga, Mario Marín Ramírez, Wilfredo Bárcenas
Moraga, Benito Filemón Mayorga Pérez, José F. Reyes Delgado,
Teófilo Cesáreo Salmerón y Santiago Valentín Avendaño: C$ 6
millones 624 mil 187.
César Lanuza Rodríguez: C$ 1 millón 698 mil 419 CAP-RL
Rigoberto López Pérez: Representante legal, Gerónimo Martínez
Rayo y 4 socios más: C$ 1 millón 698 mil 419.
Agropecuaria San Gabriel. Socio: René Marín Castillo: C$ 2
millones 393 mil 745.
Angela Barreto Blanco: C$ 3 millones 428 mil 590
Oficina San Carlos:
Empresa Loredo Pravia Juan Manuel. Representante, Carlos
Cipriano Espinoza Talavera: C$ 24 millones 484 mil 109.
Oficina Regional Managua:
Comercializadora Commoddities. Representante legal, Orlando
Murillo Barquero: C$ 5 millones 919 mil 173.
Commoddities SA. Representantes y socios Orlando Murillo y
Paul Atha. Además de socios Leonel Aguirre Silva, Carmen Arana
de Aguirre y José Camilo Pacheco.
Distribuidora Importadora Exportadora Grogling S.A.
Representante y socio Roberto Gutiérrez Huelva, más socios
José Leonel Gutiérrez Gutiérrez e Iván Gutiérrez Gutiérrez: C$
5 millones 232 mil 405.
Ahora vamos con la categoría de cobros judiciales.
Oficina regional Managua:
Distribuidora Farmacéutica SA. Representante José Ramón
Molina: C$ 3 millones 686 mil 200 (hubo abono de 475 mil 868).
Promotora Industrial de Carne PROINCASA. Representantes y
socio Róger Figueroa Aguilar, más socios José Jesús Villagra
Lazo, Iván Figueroa Aguilar y Federico Solórzano Castillo: C$
986 mil 619 (hubo abono de 100 mil).
Pablo Pereira Gallardo: C$ 2 millones 817 mil 517 (no hay
abono registrado y sigue el cobro judicial).
Sucursal León:
Crisanto Sacasa Gurdián: C$ 4 millones 417 mil 213.
Tomás Rueda Mendoza: C$ 6 millones 888 mil 425.
Sucursal Matagalpa:
Granera Sacasa Jorge y Ariel. Representante legal Ariel
Granera Sacasa: C$ 8 millones 748 mil 240.
Sucursal Jinotepe:
Comercial Agrícola Industrial. Representante y socio, Roberto
Chamorro Zink. Otros socios: Roberto J. Chamorro Chamorro,
Tito Marcel Chamorro Ch., Fernando Chamorro Padilla y Gladyz
Chamorro de Rivas.
(Mañana continuaremos con muchos más casos tanto de saldos
vencidos, como deudores ante los juzgados y clientes que
pagaron años después de haber hecho los préstamos muchos menos
del principal original. Y, repetimos, de quién es la culpa,
sólo el Contralor y los jueces podrán decirlo, siempre y
cuando no prescriban los eventuales delitos).